Viernes, 22 de abril de 2011
La pedimos una definici?n de ?econom?a social?: una econom?a regida por el hombre y finalizada en el hombre, como propone el n, 65 de Gaudium et Spes...
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Econom?a Social y pol?ticas sociales
Econom?a Social y pol?ticas sociales "En Racimo"


Entrevista a SAVINO PEZZOTTA
Secretario Nacional de la Confederaci?n sindical Italiana. CISI
FUENTE: La Societ?
Marzo ? abril 2001
p.189 ?195


La Societ?: La pedimos una definici?n de ?econom?a social?: una econom?a regida por el hombre y finalizada en el hombre, como propone el n, 65 de Gaudium et Spes; una econom?a en la que las iniciativas espont?neas est?n armonizadas y orientadas; una econom?a que tienda verdaderamente al bien com?n, especialmente al de los sujetos m?s d?biles. ?Est? de acuerdo?

?Qu? significa para usted ?econom?a social??
Savino Pezzotta: Cuando pensamos en la econom?a social nos referimos ciertamente a una actitud seg?n la cual no todo puede dejarse a las l?gicas de la competencia entre individuos, entre clases sociales, entre pa?ses, entre sistemas econ?micos. Una cierta l?gica econ?mica ignora deliberadamente que las relaciones entre los sujetos no se rigen simplemente por el individualismo ego?stico, sino que hay una tendencia a la colaboraci?n, al proyecto com?n, a trabajar juntos, no siguen las reglas de los esquemas darwinistas.

La econom?a social, a partir de esto, mira a un mundo, como el real, donde no siempre el que cae puede levantarse por s? mismo, ni tampoco quien es ?ltimo est? en condiciones, por s? solo y por sus propios esfuerzos, de incorporarse. Nosotros nos movemos por una preocupaci?n: que la tendencia espont?nea del sistema est? orientada a premiar m?s no tanto a los m?s audaces y m?s valientes, sino a los mejor colocados. Y que los otros deban ser absorbidos, profundizando y cristalizando las desigualdades. En este sentido la econom?a social es la b?squeda de la mano invisible, con instrumentos, ciertamente diferentes, seg?n los contextos y per?odos hist?ricos.

Pero existe otra acepci?n de econom?a social y esta hace referencia a las iniciativas, experiencias, mujeres y hombres, que han apostado por dar una respuesta a las nuevas necesidades.- adem?s que a afrontar las necesidades tradicionales con modalidades innovadoras ? para las cuales ni el Estado ni el Mercado, a?n teniendo un espec?fico papel y responsabilidad, no pueden sustituirse, m?s bien integrarse, con la capacidad de iniciativas y de responsabilidades propias de las personas y de las familias y, m?s en general, de los cuerpos intermedios.

El desarrollo, a partir de los a?os ochenta, de lo que com?nmente fue definido Tercer Sector (aunque se siente la exigencia de desatar algunos nudos interpretativos, especialmente cuando se le sobrepone a la experiencia de la dimensi?n asociativa gratuita o voluntariado) ha contribuido a superar la dicotom?a entre lo p?blico y lo privado.

Se trata de una interpretaci?n del principio de subsidiariedad donde el papel de los ciudadanos y de sus formaciones sociales (y por tanto tambi?n las asociaciones en forma de empresa social) es valorizado y finalizado a la construcci?n de respuestas adecuadas en el campo no s?lo de servicios sino, m?s en general, de todo lo que favorezca el crecimiento de relaciones personales y asociativas orientadas a la calidad de la convivencia y a la construcci?n de una cohesi?n social.

La Societ?:
Tratemos de desarrollar m?s todav?a el significado del t?rmino ?econom?a social? con un razonamiento. El hombre no enfrenta la econom?a por s? solo, m?s aun, el desarrollo de la misma econom?a es tal cuanto mayor n?mero posible de hombres, a todos los niveles participa activamente a su orientaci?n. ?Usted, qu? opina?




Savino Pezzotta:

El mito de Robinson Crusoe distorsiona la lectura de la econom?a actual, como la de hace dos siglos. En la isla del n?ufrago s?lo hay lugar para Viernes, siervo/ejecutor, cuyas limitadas capacidades intelectuales eliminan toda duda sobre qui?n es que deba definir lo que hay que hacer y c?mo hacerlo.

La situaci?n actual es profundamente diferente; tambi?n en la quintaesencia de la econom?a del mercado, la empresa. Muchas personas que deben colaborar para objetivos comunes, si bien movidos por diferentes intereses. Tambi?n aqu? se necesita definir c?mo dar m?s espacio al empe?o, al compromiso, a la creatividad y a la cooperaci?n de todos. Hay una espont?nea tendencia a ampliar los espacios de participaci?n operativa en el trabajo. Pero como sindicato estamos comprometidos a no quedarnos en esto, sino ampliar los espacios a los destinos de la empresa a niveles m?s complejos, como en la participaci?n econ?mica e institucional.

La Societ?:

Hoy parece imposible ?gobernar? la econom?a.

?Esto es as??


Savino Pezzotta:

Digamos mejor que muchos opinan que no se debe gobernar la econom?a. Europa est? renunciando a tasas de desarrollo m?s elevadas, d?ndole prioridad a la inflaci?n. Por un lado, porque esto es lo que impone el ?c?digo gen?tico? del banco Central Europeo, y, por otro lado, porque con el desplazamiento de la pol?tica monetaria a Francfurt se ha interrumpido el v?nculo entre regulaci?n salarial, pol?tica de los intereses, pactos para el desarrollo a nivel nacional.

Se necesita reconstruir una serie de condiciones de relaciones, que tenga en cuenta la pol?tica econ?mica, el desplazamiento del centro de gravedad hacia arriba, en Europa, y hacia abajo, a nivel descentralizado.

La Societ?:

Hace unos a?os, la Conferencia Episcopal Italiana public? un documento sobre ?la Democracia econ?mica?.

Sobre esto, seg?n usted, ?se ha avanzado?


Savino Pezzotta:

En Italia, como en todos los pa?ses europeos, se han dado interesantes progresos en este terreno. Se han extendido formas originales de participaci?n financiera, que todav?a tienen dificultad por encontrar un adecuado apoyo en sedes culturales y normativas. Me refiero particularmente al modo de actuar de los empleados, que, aunque han encontrado numerosas aplicaciones, no han producido los resultados esperados por nosotros en el plano de participaci?n en los procesos de decisi?n de la empresa. Much?simas son las ?reas de desconfianza y rigidez por los prejuicios hacia instrumentos nuevos, que dejan atr?s las tradicionales fronteras entre trabajadores dependientes y empresarios /capitalistas.

La Societ?:

Las ?privatizaciones? en Italia se dieron en la ??ptica? de una ?econom?a social??


Savino Pezzotta:

En Italia, las privatizaciones no tuvieron el objetivo de ampliar los espacios de la econom?a social. El primer objetivo de las privatizaciones era reducir la presencia de la mano p?blica en la econom?a, que en los ?ltimos decenios se le acompa?aba con un vistoso aumento de la deuda p?blica y de las ineficiencias de algunos funcionarios claves. El segundo objetivo fue el de introducir elementos de novedad en nuestro ordenamiento societario, dando vida, al menos en las iniciativas iniciales, a formas de ?publics companies?, o sea sociedades de acciones y accionistas. En este campo adquiere inter?s la perspectiva de que sean accionistas los empleados, como un camino para introducir elementos de democracia en la empresa y, por tanto, niveles m?s altos de participaci?n y compromiso. Pero, como repito, esta parte ha estado en la sombra.

La Societ?:

Seg?n nosotros una econom?a civil es necesaria pero no suficiente, en cuanto que la sociedad civil, sobre la que se enfatiza hoy muy se?aladamente, tiene limitaciones estructurales.

?Est? usted de acuerdo?


Savino Pezzotta:

Si por ?econom?a civil? se entiende una econom?a administrada ?nicamente por las conveniencias a corto plaza del mercado es evidente de que se trata de una respuesta insuficiente. Pero el mercado es una instituci?n social y como tal debe ser guiado, reforzado, motivado para funcionar de manera m?s equitativa.

No se puede suponer que ante el mercado todos son iguales, porque existen asimetr?as profundas en las oportunidades, en los conocimientos, en los accesos a las redes, en los poderes. En este sentido la misma reflexi?n se hace en la relaci?n de la econom?a /sociedad, particularmente en el ?rea cultural que opina que la democratizaci?n de la econom?a es un objetivo a perseguir, y que puede favorecer a una toma de conciencia y nuevo protagonismo para determinar opciones econ?micas orientadas a la dimensi?n de la solidaridad y de la justicia que no prescindan de las exigencias de eficiencia y de competitividad de las empresas y del Pa?s.

La Societ?:

El Estado est? definitivamente en crisis o bien contin?a teniendo tareas insustituibles.

?No es muy poco pensar en un Estado solo ?regulador? o ??rbitro??


Savino Pezzotta:

Tengo dudas al poner en el centro del esquema al Estado, o, tambi?n, si se quiere al operador p?blico, incluyendo las mismas autonom?as locales. Las instituciones p?blicas tienen el compromiso prioritario de garantizar las garant?as sociales que decimos fundamentales para asegurar a todos y a cada uno el disfrute de los derechos ciudadanos; para alcanzar tales objetivos no s?lo pueden sino deben participar directamente una pluralidad de sujetos sociales que con sus caracter?sticas concurran para ampliar la gama y las tipolog?as de las intervenciones.

Se pone en pr?ctica el principio por el que la persecuci?n de una funci?n p?blica no es exclusivamente la pertenencia de las instituciones p?blicas sino tambi?n de las personas y de su formaci?n social.

El papel regulador no hay, de todo modos, porque subvaluarlo, precisamente para el correcto funcionamiento del mercado, por ejemplo en la fijaci?n de los est?ndares cualitativos en los servicios sociales. Pero estoy de acuerdo de que la intervenci?n p?blica debe ir m?s all?: no apuntar a la producci?n directa, sino al robustecimiento de la econom?a con acciones de apoyo a la demanda y de promoci?n de la oferta.

Tales acciones no nacen y mueren dentro del operador p?blico, sino que se abren a todos los sujetos que en potencia pueden involucrarse, ciertamente las empresas, la familias, pero tambi?n a los protagonistas de la econom?a social que para ampliar el ?rea y las dimensiones del bienestar debe prever una fuerte integraci?n y no una simple alternativa.

La Societ?:

?Una econom?a social no se hace sin un nuevo pacto social? Pero ?qu? significa ?pacto social?, y ?c?mo se puede lograr hoy? ?Coincide con la ?concertaci?n??


Savino Pezzotta:

La CISI ha siempre interpretado la concertaci?n, como la asunci?n de responsabilidades en com?n con los dem?s, en la b?squeda de una composici?n de los intereses contrastantes y de un resultado mejor para todos. Es una exigencia permanente, no un instrumento para utilizar en los momento de particular dificultad, para olvidar cuando las cosas van bien.

Esta estrategia, como lo han demostrado los acuerdos de los a?os ?90, es el ant?doto a las pol?ticas del liberalismo y del dirigismo, ampl?a la democracia con el protagonismo del pluralismo social, acrecienta el consenso y la legitimaci?n de las instituciones, conjuga desarrollo y justicia social respecto a procesos que tienden ? por otra parte - a acrecentar la exclusi?n, asegurando un gobierno eficaz de la complejidad.

Esto nos ha llevado, en tiempos recientes, a confrontarnos duramente con el Gobierno y con una parte del sindicato, que no entend?an la urgencia mostrada por nosotros por dar continuidad a las pol?ticas de concertaci?n. Estamos convencidos de que la complejidad social requiere una mayor participaci?n con un papel protag?nico de las representaciones sociales que puedan integrar la funci?n de las representaciones pol?ticas.

De este modo se favorece tambi?n que los ciudadanos se involucren haci?ndolos participantes de relaciones m?s ricas y de una socializaci?n del territorio capaz de producir cohesi?n social. La exigencia de un ?nuevo pacto social? deriva, seg?n yo, de los extraordinarios cambios que se registran en nuestro entorno; cambios de ?poca en el mercado del trabajo orientados a la flexibilidad, que, corre el riesgo, si no es gobernado adecuadamente, de ampliar el dualismo entre los mismos empleados. Y tambi?n por los cambios en el estado social, debidos a la evoluci?n democr?tica y la realidad de las familias.

La Societ?:

?Cu?n importante es ser due?o de la propia cultura para un sindicato? En la cultura de la CISI, ?se encuentra la Doctrina social de la Iglesia?


Savino Pezzotta:

Es fundamental ser sujeto que posee y promueve su propia cultura. No existir?a la CISI si no hubiese buscado, a la luz de los propios valores de referencia ? no ?ltimos es la expresi?n original del fil?n del Movimiento social de los cat?licos ?un propio espacio espec?fico y una peculiar e in?dita colocaci?n dentro la historia del Movimiento sindical italiano. La CISI se comprende a condici?n de que se perciban sus rasgos propios y el perfil organizativo original tambi?n en el escenario sindical europeo adem?s que en el nacional. Nacida de las intuiciones y opciones de un grupo dirigente, cristianamente inspirado, que a trav?s una visi?n laica de sindicato, ha dado origen al ?nuevo sindicato?.

?La Doctrina social de la Iglesia, autorizadamente repropuesta por Juan Pablo II, entendida como lugar de ?mediaci?n?, al mismo tiempo teol?gica y antropol?gicamente, entre Palabra de Dios e historia humana? (Camapini) interpela el pensamiento y el camino de CISI.

Cuando nos referimos a su ?cultura?, a su pensamiento, a sus propuestas, a su ser/hacer sindical se hace referencia a una subjetividad que ?es una alta expresi?n de la autonom?a de la CISI, de su concepto de sindicato, de la sociedad, del Estado, de las relaciones entre sociedad y pol?tica y una concepci?n fundada sobre el primado de la persona que se expresa en el pluralismo y en la autonom?a social y en la organizaci?n del Estado en base al principio de subsidiaridad y solidaridad.

En consecuencia, un Estado interesado por reconocer y sostener la autonom?a de las expresiones organizadas de la sociedad, sin cotos de competencia corporativa ni impedimentos al desarrollo de una democracia plena y extendida, en la econom?a y mucho menos en pol?tica. El sindicato asociaci?n es expresi?n organizada de este tipo de sociedad.

De ah?, su pluralismo y su autonom?a, su estrategia de participaci?n con coherencias asunciones de responsabilidades expresadas mediante la contrataci?n, en lo espec?fico de las condiciones de trabajo, concertaci?n a todo campo, econ?mico y social, la activaci?n de instrumentos de democracia econ?mica, las intervenciones sin autolimitaciones ni reticencias como los de cualquier sujeto social, en las fases constituyentes, institucionales y pol?ticas, para asegurar que se lleve a cabo esta estrategia.

La Societ?:

La Doctrina social de la Iglesia no renuncia al ideal de la plena ocupaci?n.

?Es hoy todav?a un ideal concreto a perseguir?


Savino Pezzotta:

La Iglesia en su Magisterio nos ha recordado siempre el compromiso no s?lo para la plena ocupaci?n, sino tambi?n para la buena ocupaci?n. Por otra parte tales elementos no est?n en contraste entre s?, sino que, m?s a?n, se refuerzan mutuamente. Vistos en una perspectiva din?mica, s?lo una buena ocupaci?n permite, a la larga, defender la plena ocupaci?n.

Pero, en Italia, tenemos un problema mayor que en otros pa?ses, que se deriva del gran dualismo entre Centro Norte y el Sur. La pol?tica econ?mica no ha resuelto todav?a este problema; en algunas ?reas verificamos un impulso autopropulsor, que deja sin embargo no resueltas las problem?ticas de muchos sujetos d?biles. El Sur permanece con sus propios problemas estructurales y con una gran desocupaci?n, entre los mayores de Europa. Se da por descontado la falta de convergencia y los vetos internos y externos, las dificultades para llevar acabo pactos de alianza para el desarrollo a nivel local.

El Sur est? muy lejos de una condici?n apenas aceptable; la tasa de actividad en su conjunto est? apenas al 54%: m?s de 16 puntos porcentuales en relaci?n con el dato medio europeo, y 23 puntos para las mujeres. Se necesita un fuerte compromiso para hacer crecer la demanda de trabajo en el Sur.

La CISI insisten pensar que el Gobierno que vendr? despu?s de las elecciones pol?ticas, cualquiera que ?ste sea, deber? comenzar de inmediato a trabajar en una propuesta que haga encontrar a todas las partes su papel directamente responsable en los desaf?os que el pa?s tiene ante s? y que tome en serio el problema de la ocupaci?n y del Sur.



La Societ?:

Nosotros se?alamos algunas prioridades: pol?ticas familiares; pol?ticas de trabajo, pol?ticas fiscales.

?Cu?l es su opini?n?


Savino Pezzotta:

Las tendencias m?s recientes muestran las interconexiones entre los temas, su complementariedad, m?s que su car?cter de alternativas que desembocaran en una jerarqu?a de prioridades. Las mismas estrategias europeas para la ocupaci?n muestran c?mo las pol?ticas de trabajo dependen de las pol?ticas para la familia. La condici?n sobre el mercado de trabajo depende de las pol?ticas para la familia que se han puesto en pr?ctica y esto es evidente sobretodo para los sujetos d?biles para los cuales debe buscarse constantemente una condici?n de iguales oportunidades.

Por otra parte, las opciones normativas y que se pueden negociar en el mercado de trabajo condicionan mucho la vida familiar en un sentido o en otro. Por ?ltimo, las conveniencias introducidas en las pol?ticas fiscales inciden en uno y otro campo.

Estas observaciones nos confirma en la idea de que los problemas deben ser afrontadas en racimo, en confrontaci?n abierta, lo m?s lejos de prejuicios, con un acercamiento que exige la responsabilidad de todos.



Traducci?n
Jos? Armando Rej?n Boj?rquez
IMDOSOC


Publicado por mario.web @ 10:07
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