Viernes, 22 de abril de 2011
Cuando se eclipsa a Dios, nuestra capacidad de reconocer el orden natural, el fin y el bien comienza a desvanecerse
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La separaci?n del plan de Dios creador causa desorden
La separaci?n del plan de Dios creador causa desorden
CIUDAD DEL VATICANO, 17 JUL 2008

Los jefes Ancianos de los Abor?genes australianos acogieron esta tarde al Santo Padre en el muelle de Rose Bay con una ceremonia de bienvenida, con cantos en el dialecto local y en las diversas lenguas de las poblaciones ind?genas de Ocean?a.

Benedicto XVI se embarc? en la nave Sydney 2000 para recorrer las 6 millas mar?timas que le separaban del Barangaroo East Darling Harbour. A su lado, en la terraza del segundo puente de bordo iban los cardenales Tarcisio Bertone, George Pell y Stanislaw Rylko, mientras en el primer y tercer puente, grupos de j?venes enarbolaban las banderas de la JMJ. Una flotilla de barcas con j?venes a bordo acompa?aba la "nave papal" durante el trayecto hasta la ensenada de Barangaroo, que lleva el nombre de la esposa del jefe de la poblaci?n aborigen local.

A su llegada, el Santo Padre fue acogido por numerosos j?venes abor?genes australianos y por j?venes de la zona del Pac?fico, que entonaron cantos ind?genas seguidos por el "Tu es Petrus".

El Papa dio las gracias a los Ancianos de los Abor?genes y pidi? que transmitieran su saludo a todos sus pueblos. "Estoy profundamente emocionado de encontrarme en vuestra tierra -dijo- conociendo los sufrimientos e injusticias que ha soportado, pero consciente tambi?n de la regeneraci?n y de la esperanza que en estos momentos viven, con orgullo leg?timo, todos los australianos".

"Frente a m? -prosigui?- veo una imagen vibrante de la Iglesia universal. La variedad de naciones y culturas de la que proced?is demuestra que la Buena Nueva de Cristo es para todos y para cada uno; ha llegado a los confines de la tierra. Y, sin embargo, s? que buena parte de vosotros sigue buscando una patria espiritual. Algunos, absolutamente bienvenidos entre nosotros, no son cat?licos ni cristianos. Otros, se mueven en las fronteras de la vida de la parroquia y de la Iglesia. Quiero ofreceros mi aliento: acercaos al amoroso abrazo de Cristo; reconoced a la Iglesia como vuestra casa. Ninguno est? obligado a quedarse fuera, porque desde el d?a de Pentecost?s la Iglesia es universal".

Benedicto XVI elogi? "el majestuoso esplendor de la belleza natural de Australia", que "suscita un sentido profundo de temor reverencial, como una r?pida ojeada a la historia de la creaci?n que narra la G?nesis: la luz y las tinieblas, el sol y la luna, las aguas, la tierra y las criaturas. Todo eso es bueno a los ojos de Dios".

Pero "hay heridas que marcan la superficie de la tierra: la erosi?n, la deforestaci?n, el derroche de los recursos minerales y marinos para alimentar un consumismo insaciable" y (...) no s?lo el ambiente natural, sino el social, el h?bitat que creamos, tiene cicatrices: heridas que indican que algo no va bien, (...) un veneno que amenaza con corroer lo que es bueno, plasmar de nuevo lo que somos y distorsionar el fin para el que fuimos creados. Los ejemplos abundan, los m?s patentes son el alcohol y el abuso de drogas, la exaltaci?n de la violencia y la degradaci?n sexual, presentados a menudo en la televisi?n e Internet como diversi?n".

"Me pregunto -observ? el Papa- c?mo podr?a alguien explicar a las personas v?ctimas de la violencia o de la explotaci?n sexual que esas tragedias, reproducidas de forma virtual, se consideran sencillamente una "diversi?n". Hay algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia se separan muy a menudo de la verdad. Todo ello se alimenta de la idea, ampliamente difundida en nuestra ?poca, de que no hay una verdad absoluta que gu?e nuestra vida. El relativismo, dando valor a todo sin discriminaci?n, ha hecho que "la experiencia" sea lo m?s importante".

"?La vida no est? gobernada por la suerte, no es casual! -exclam?-. Vuestra existencia personal ha sido querida y bendecida por Dios y tiene una finalidad. La vida no es una simple sucesi?n de hechos y experiencias. (...) Es una b?squeda de la verdad, del bien, de la belleza. Con ese fin tomamos nuestras decisiones, ejercemos nuestra libertad y, en esto, en la verdad, en el bien y en la belleza, encontramos la felicidad y la alegr?a. No os dej?is enga?ar por los que ven en vosotros simples consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elecci?n en s? misma se convierte en bien, la novedad se hace pasar por belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad.

"Cristo ofrece m?s. Ofrece todo. S?lo ?l, que es la Verdad, puede ser el Camino y por lo tanto la Vida", pero "la tarea de ser testigos hoy es dif?cil. Muchos pretenden que Dios se deje al margen y que la religi?n y la fe, oportunas para los individuos, se excluyan de la vida p?blica o se usen s?lo para seguir fines pragm?ticos limitados. Esta visi?n secularizada intenta explicar la vida humana y plasmar la sociedad con pocas o con ninguna referencia al Creador. Se presenta como una fuerza neutral, imparcial y respetuosa de cada uno. En realidad, como toda ideolog?a, el secularismo impone una visi?n global. Si Dios es irrelevante en la vida p?blica, la sociedad podr? ser plasmada seg?n una imagen privada de Dios y las discusiones y las pol?ticas relativas al bien com?n se llevar?n a cabo bas?ndose m?s en las consecuencias que en los principios enraizados en la verdad".

Sin embargo, advirti? el pont?fice, "la experiencia demuestra que la separaci?n del plan de Dios creador causa un desorden que tiene repercusiones inevitables sobre el resto de la creaci?n. Cuando se eclipsa a Dios, nuestra capacidad de reconocer el orden natural, el fin y el bien comienza a desvanecerse".

El Santo Padre invit? a los j?venes a "estar alerta a los signos de dar la espalda a la estructura moral que Dios ha dado a la humanidad" y a "reconocer que la dignidad innata del individuo se asienta en su identidad m?s profunda, como imagen del Creador y que, por eso, los derechos humanos son universales, basados en la ley natural y no en algo que depende de negociaciones o condescendencia, ni tanto menos del compromiso. As? llegamos a pensar en el puesto que ocupan en nuestra sociedad los pobres, los ancianos, los inmigrantes, los que no tienen voz. ?C?mo puede ser que la violencia dom?stica atormente a tantas madres y a tantos ni?os? ?C?mo es posible que (...) el seno materno se haya convertido en lugar de violencia innombrable?".

"La creaci?n de Dios es ?nica y buena. La preocupaci?n por la no violencia, el desarrollo sostenible, la justicia y la paz, el cuidado del medio ambiente, son de importancia vital para la humanidad. Pero no podemos comprender todo ello si prescindimos de una reflexi?n sobre la dignidad innata de la vida humana desde su concepci?n hasta la muerte natural, dignidad otorgada por Dios y por lo tanto inviolable".

"Nuestro mundo est? cansado de la avidez, de la explotaci?n, de la divisi?n, del tedio de falsos ?dolos y respuestas parciales, y de la pena de falsas promesas- concluy? Benedicto XVI-. Nuestro coraz?n y nuestra mente anhelan una visi?n de la vida donde reine el amor, donde los dones se compartan, se edifique la unidad, la libertad encuentre su significado en la verdad y la identidad se encuentre en una comuni?n respetuosa. ?Esta es obra del Esp?ritu Santo! ?Esta es la esperanza que ofrece el Evangelio de Jesucristo!".

Finalizado el encuentro, el Papa se traslad? a la Cathedral House en papam?vil y durante el recorrido pas? ante la Opera House, desde 2007 patrimonio mundial de la humanidad, siendo aclamado por la multitud.

Publicado por mario.web @ 10:14
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