Viernes, 22 de abril de 2011

Fuente: www.sistersofmercy.org
Autor: Catholic.net

Espiritualidad de la Misericordia: Servicio y Oraci?n Unidos

"Sobre todo, la oraci?n ferviente y constante." -- Catalina McAuley

Catalina McAuley llam? a sus seguidores al ritmo desafiante de la contemplaci?n y la acci?n. Cuando se le pidi? que describiera las cualidades necesarias en una mujer que buscara ser miembro de las Hermanas de la Misericordia, ella sencillamente respondi?: "... un deseo ardiente de estar unida a Dios y de servir a los pobres."

Catalina consideraba la oraci?n y el servicio como dimensiones complementarias de la espiritualidad. Esta ense?anza se encuentra repetida una y otra vez en sus cartas e instrucciones:

"El tiempo dedicado a la oraci?n... debemos considerarlo como empleado en obtener gracia, fortaleza y ?nimo sin los cuales todos nuestros esfuerzos ser?an en vano."

Estos "esfuerzos" son las expresiones pr?cticas de la Misericordia a las cuales somos llamadas. Estas buenas obras son el florecer externo del esp?ritu de la oraci?n que arraigan y dan energ?a a la vocaci?n de la Misericordia.

Un elemento central de la espiritualidad personal de Catalina era su devoci?n a Jes?s, especialmente en su pasi?n. En la regla de vida para la comunidad de la Misericordia escribi? que la congregaci?n fue "fundada en el Calvario, para all? servir al Redentor crucificado." Esta devoci?n fluye de nuestra gratitud por el amor personal y salvador de Jes?s.

Adaptado del texto: Hermanas de la Misericordia, por Helen Marie Burns, RSM y Sheila Carney, RSM. 1996


Misi?n

Las Hermanas de la Misericordia son mujeres que comprometen sus vidas a servir al pueblo de Dios, especialmente a los enfermos, los pobres y a los que le falta la educaci?n. En el esp?ritu del Evangelio, nuestra misi?n es ayudar a las personas a sobreponerse a los obst?culos que les impiden vivir vidas con plenitud y dignidad. Una vida de oraci?n y comunidad nos anima y nos apoya en nuestra misi?n.

Animadas por el Evangelio y la pasi?n de Catalina McAuley por los pobres, nosotras, Hermanas de la Misericordia de las Am?ricas, somos impulsadas a comprometer nuestras vidas y nuestros recursos para actuar en solidaridad con:

- los empobrecidos del mundo, especialmente las mujeres y los ni?os;
- las mujeres que buscan plenitud de vida e igualdad en la Iglesia y la sociedad;
- unas y otras al abrazar nuestra realidad multicultural e internacional;.

Este compromiso nos impulsar? a

- desarrollar y actuar desde una perspectiva multicultural e internacional;
- hablar con una voz corporativa;
- trabajar por el cambio sist?mico;
- practicar la no violencia;
- actuar en armon?a e interdependencia con toda la creaci?n; y
llamarnos mutuamente a una conversi?n continua en nuestra manera de vivir y en nuestros ministerios.

Obras Espirituales y Corporales de Misericordia

"Las obras espirituales y corporales de misericordia que sustrae a las religiosas de una vida de contemplaci?n, en lugar de separarlas del amor de Dios, las unen m?s cercanamente a ?l y aumentan el valor de ellas en su santo servicio". Catalina McAuley

Las obras corporales de misericordia son:
- Alimentar al hambriento;
- Dar de beber al sediento;
- Vestir al desnudo;
- Acoger al extranjero;
- Visitar al enfermo;
- Visitar al preso;
- Enterrar al muerto.

Las obras espirituales de misericordia son:
- Instruir al que no sabe;
- Aconsejar al incierto;
- Amonestar al pecador;
- Soportar los males con paciencia;
- Perdonar las ofensas voluntariamente;
- Consolar al afligido;
- Rezar por los vivos y los muertos.


Historia de la Misericordia

Catalina McAuley, una mujer laica cat?lica irlandesa, reconoci? las grandes necesidades de la gente econ?micamente pobre durante el siglo diez y nueve en Irlanda y decidi? que ella y otras mujeres como ella pod?an hacer muchas cosas para aliviar su sufrimiento. Usando una herencia, estableci? la primera Casa de Misericordia en la Calle Baggot Baja en Dubl?n, Irlanda, el 24 de septiembre de 1827 como un lugar para ofrecer refugio, alimento y educaci?n a mujeres y ni?as.

La intenci?n original de Catalina era reunir a un grupo de trabajadoras sociales cat?licas. Impresionado por su buena obra y deseoso de que la obra continuara despu?s de la muerte de Catalina, el Arzobispo de Dubl?n sugiri? que ella estableciera una congregaci?n religiosa.
El 12 de diciembre de 1831, Catalina y dos compa?eras tomaron sus votos y regresaron a la Calle Baggot como las primeras Hermanas de la Misericordia.




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Publicado por mario.web @ 10:28
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