S?bado, 23 de abril de 2011

Evangelio
Del santo Evangelio seg?n san Juan 13, 1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jes?s que hab?a llegado la hora de pasar de este mundo al Padre habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los am? hasta el extremo.


En el transcurso de la cena, cuando ya el diablo hab?a puesto en el coraz?n de Judas Iscariote, hijo de Sim?n, la idea de entregarlo, Jes?s, consciente de que el Padre hab?a puesto en sus manos todas las cosas y sabiendo que hab?a salido de Dios y a Dios volv?a, se levant? de la mesa, se quit? el manto y tomando una toalla, se la ci??; luego ech? agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los disc?pulos y a sec?rselos con la toalla que se hab?a ce?ido.


Cuando lleg? a Sim?n Pedro, ?ste le dijo: ?Se?or, ?me vas a lavar T? a m? los pies??. Jes?s le replic?: ?Lo que estoy haciendo t? no lo entiendes ahora, pero lo comprender?s m?s tarde?. Pedro le dijo: ?T? no me lavar?s los pies jam?s?. Jes?s le contest?: ?Si no te lavo, no tendr?s parte conmigo?. Entonces le dijo Sim?n Pedro: ?En ese caso, Se?or, no s?lo los pies, sino tambi?n las manos y la cabeza?. Jes?s le dijo: ?El que se ha ba?ado no necesita lavarse m?s que los pies, porque todo ?l est? limpio. Y ustedes est?n limpios, aunque no todos?. Como sab?a qui?n lo iba a entregar, por eso dijo: ?No todos est?n limpios?.


Cuando acab? de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, volvi? a la mesa y les dijo: ??Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Se?or, y dicen bien, porque lo soy. Pues si Yo, que soy el Maestro y el Se?or, les he lavado los pies, tambi?n ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he dado ejemplo, para que lo que Yo he hecho con ustedes, tambi?n ustedes lo hagan?.

Oraci?n introductoria

Doblo mis rodillas ante ti Jes?s y te doy gracias porque me muestras el camino que debo seguir para crecer en amor. Ven, ilumina mi mente y mi coraz?n, ay?dame a darme el tiempo para contemplar la profundidad de este pasaje de tu Evangelio.

Petici?n

Que esta oraci?n abra mis horizontes humanos y espirituales, que me d? la gracia para nunca estancarme en el conformismo o en la mediocridad.

Meditaci?n

?Reflexionemos sobre otra frase de este inagotable pasaje evang?lico: ?Os he dado ejemplo...? (Jn 13,15); ?Tambi?n vosotros deb?is lavaros los pies unos a otros? (Jn 13,14). ?En qu? consiste el ?lavarnos los pies unos a otros?? ?Qu? significa en concreto? Cada obra buena hecha en favor del pr?jimo, especialmente en favor de los que sufren y los que son poco apreciados, es un servicio como lavar los pies. El Se?or nos invita a bajar, a aprender la humildad y la valent?a de la bondad; y tambi?n a estar dispuestos a aceptar el rechazo, actuando a pesar de ello con bondad y perseverando en ella.

Pero hay una dimensi?n a?n m?s profunda. El Se?or limpia nuestra impureza con la fuerza purificadora de su bondad. Lavarnos los pies unos a otros significa sobre todo perdonarnos continuamente unos a otros, volver a comenzar juntos siempre de nuevo, aunque pueda parecer in?til. Significa purificarnos unos a otros soport?ndonos mutuamente y aceptando ser soportados por los dem?s; purificarnos unos a otros d?ndonos rec?procamente la fuerza santificante de la palabra de Dios e introduci?ndonos en el Sacramento del amor divino? (Benedicto XVI, 13 de abril de 2006).

Reflexi?n apost?lica

?Durante el triduo sacro de la Semana Santa (del jueves santo por la tarde a la Vigilia Pascual), procuren recoger su esp?ritu con sentimientos de amor, de gratitud y de especial cercan?a a Cristo, y prefieran abstenerse del uso de la radio y de la televisi?n ?a no ser para seguir programas religiosos? y de acudir a espect?culos p?blicos o salas de fiesta. Cuando en muchos ambientes se dedica este per?odo a la diversi?n y disipaci?n, los miembros del Movimiento deben esforzarse por acompa?ar a Cristo en la hora suprema de su sacrificio por nosotros? (Manual del miembro del Movimiento Regnum Christi, n. 448).

Prop?sito

Perdonar? de coraz?n a alguna persona que me haya ofendido.

Di?logo con Cristo

Padre m?o permite que sepa verte en mi pr?jimo, especialmente en aquellos que est?n m?s cerca de m?. Que no calcule ni lleve cuenta de mis actos de amor sino que siempre est? dispuesto a dar m?s, a perdonar todo, a servir, especialmente aquellos que no van agradecerlo. ?Ut?pico? No. ?Dif?cil, costoso? S?, pero si sigo el ejemplo de nuestra Madre y te dejo actuar en mi vida, s? que T? lo har?s posible. Ven Se?or Jes?s, te ofrezco mi coraz?n para que pases conmigo esta noche de pasi?n.

?Mediten frecuentemente en el ejemplo de Cristo humilde, que se pone a lavar los pies de sus disc?pulos, que se anonad? escogiendo la forma de siervo, que vivi? treinta a?os de obediencia y silencio, que se hace ni?o con los ni?os, que se conmueve ante la humildad de la mujer cananea, y ojal? que esta meditaci?n les mueva a aceptar en sus corazones la alegr?a de la humildad?

(Cristo al centro, n. 1373).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 13:40
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