Lunes, 25 de abril de 2011

Fuente: corazones.org
Autor: -

El ?ndice de libros prohibidos es la lista de libros que las autoridades eclesi?sticas prohib?an a los cat?licos leer o retener sin autorizaci?n. El ?ndice fue publicado por el Santo Oficio para dar a conocer que ciertos libros eran juzgados por autoridades competentes de la Iglesia como da?inos a la fe por ser contrarios a las ense?anzas de fe o moral, porque desacreditan a la Iglesia o pod?an confundir la fe de los creyentes.

Despu?s del Concilio Vaticano II, la publicaci?n de dicho ?ndice se descontinu?. El 14 de Junio de 1966, la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe (la sucesora del Santo Oficio) dispuso que tanto el ?ndice como las penas de excomuni?n que estaban indicadas en el mismo ya no eran vigentes. Sin embargo La Santa Sede public? nuevas regulaciones, dando normas espec?ficas acerca de la lectura de libros que son peligrosos a la fe cat?lica o a la moral cristiana. Estas normas se codificaron en el C?digo de Derecho Can?nico actual, en los #831 y 832.

831:

1-Sin causa justa y razonable, no escriban nada los fieles en peri?dicos, folletos o revistas que de modo manifiesto suelen atacar a la religi?n cat?lica o la las buenas costumbres; los cl?rigos y los miembros de institutos religiosos s?lo pueden hacerlo con licencia del Ordinario del lugar

2-Compete a la Conferencia Episcopal dar normas acerca de los requisitos necesarios para que cl?rigos o miembros de institutos religiosos o miembros de institutos religiosos puedan tomar parte en emisiones de radio o de televisi?n en las que se trate de cuestiones referentes a la doctrina cat?lica o a las costumbres.

832:

Los miembros de institutos religiosos necesitan tambi?n licencia de su Superior mayor, conforme a la norma de las constituciones, para publicar escritos que se refieran a cuestiones de religi?n o de costumbres.

El ?ndice ha sido objeto de ataques queriendo acusar a la Iglesia de represi?n intelectual. No cabe duda de que se cometieron abusos con el ?ndice, la misma Iglesia lo reconoce. Como toda injusticia aquellos errores hicieron da?o y debieron ser corregidos. Pero eso no es raz?n para juzgar el pasado seg?n el presente. ?Acaso hoy no cometemos errores, muchas veces por el otro extremo? La situaci?n actual demuestra el da?o causado por la mala prensa que ha llevado a la confusi?n generalizada sobre la moral.

Si bien la forma utilizada por el ?ndice tuvo sus errores, no se puede negar la necesidad de avisar al pueblo de Dios de los peligros en la lectura.

La ley natural, por s? misma, nos proh?be la lectura de aquellos libros o publicaciones que, en un juicio prudente, pongan en peligro nuestra fe o nuestra moral. Quien ama al Se?or y se forma en sus caminos sabe en su coraz?n que debe apartarse de toda ense?anza que no sea recta. El hecho de que no exista un ?ndice de libros prohibidos no da licencia para leer lo que sabemos ofende a Dios. Es as? como Ad?n y Eva se dejaron enga?ar por el maligno. Por eso, nosotros mismos deber?amos ser los jueces mas estrictos de las cosas que leemos. ?Acaso leer?a un profesional libros sobre su profesi?n cuando sabe que contienen errores? ?Se dejar?a usted tocar por un m?dico que se gu?a por manuales errados?

Si nuestra fe es cat?lica, sabemos que Dios ha confiado al magisterio de la Iglesia la ense?aza de la doctrina y la moral. Un ejemplo podr?a ayudarnos a entender la misi?n maternal de la Iglesia. Si usted tiene hijos, no les permitir?a leer o mirar cualquier libro que usted sepa va a hacerle da?o, por el contrario, usted procurar?a que ellos leyeran libros que edificaran sus vidas. Esa restricci?n no le cerrar?a a sus hijos el campo del saber sino que se lo abrir?a mas ampliamente en el camino adecuado. No les robar?a la responsabilidad de pensar con su propia cabeza sino que les ayudar?a a utilizar su juicio en el estudio mas valioso. Claro, usted como padre podr?a errar tratando de sobreprotegerlo. Pero hay que recordar que tambi?n puede errar si no hace su papel de padre prohibiendo lo que es nocivo.

En la vida espiritual siempre tenemos algo nuevo que aprender y no debemos creernos lo suficientemente crecidos como para no aprender algo nuevo acerca de nuestra fe. Pero el estudio debe estar bien fundamentado. Es penoso que muchos cat?licos desperdician su tiempo en cualquier libro y no se han le?do los libros cl?sicos de espiritualidad, aquellos que la Iglesia nos presenta como libros de probado valor espiritual.

Debemos ser d?ciles y dejarnos ense?ar y guiar. Jes?s nos dio el ejemplo, El que es Dios, se dej? ense?ar y guiar por la Sant?sima Virgen y San Jos?, a?n despu?s de haber cumplido la mayor?a de edad (recuerde que el Se?or vivi? "sujeto a ellos" hasta los treinta a?os cuando inici? su ministerio p?blico).

Debemos someter nuestra conciencia a la verdad objetiva pues Jes?s dijo: "Quien me ama, guarda mis Mandamientos" -Jn 14:15. No hay amor sin un compromiso a la verdad y a la fidelidad. (ver Jes?s ante los Mandamientos y la enc?clica Veritatis Splendor). Para ayudarnos a formarnos s?lidamente en la fe y no dejarnos enga?ar, el Santo Padre promulg? El Catecismo de la Iglesia Cat?lica.

Como adultos responsables de nuestra fe, debemos estar muy agradecidos al Se?or que nos ha dado a la Iglesia como Madre para velar por el bien de nuestras almas.


Algunos de los libros de los que nos debemos cuidar:

- Libros que atacan la doctrina cat?lica o defienden cualquier herej?a o cisma o tienden a minimizar la religi?n.

- Libros que contienen ataques en contra de la religi?n, la moral, el culto divino y la pureza. Por ejemplo, los que tratan o narran cosas y actos obscenos o que inciten a las pasiones.

- Libros de religi?n hechos y publicados por no-cat?licos a menos que sean aprobados por la autoridad eclesi?stica.

- Biblias y libros que presentan comentarios sobre las Sagradas Escrituras y no son cat?licos. (Algunos de estos pueden ser buenos pero hay que saber discernir).

- Libros que ense?an o apoyan la adivinaci?n, brujer?a, magia y pr?cticas similares a ?stas.

- Libros que defiendan actos prohibidos como el suicidio, duelo, divorcio, homosexualidad.

- Ediciones no aprobadas de libros lit?rgicos.

- Libros que propagan falsas indulgencias.

- Estampas del Se?or, la Virgen Sant?sima, los ?ngeles, santos o alg?n siervo de Dios, que no sean dignas de aquel a quien representan.


Como conclusi?n podemos decir que el ?ndice de libros prohibidos indicaba a los creyentes aquellas lecturas que pod?an ser da?inas para su fe y para su misma armon?a personal. Con el aumento vertiginoso de las publicaciones y con una mayor madurez a la hora de escoger las lecturas de cada quien, se hac?a innecesario mantener este ?ndice de libros prohibidos. Ello no quita, sin embargo, que cada uno sepa rechazar cualquier lectura (y esto vale para cualquier programa de radio, televisi?n, cine, internet, m?sicas, etc.) que pueda implicar un da?o a la propia adhesi?n a Cristo o al compromiso decidido para servir al pr?jimo seg?n la justicia y la caridad cristianas.

As?, cualquier lectura que ataque la religi?n, o promueva el odio a personas o a razas (lecturas, por ejemplo, que inciten al antisemitismo, al odio hacia los miembros de otras naciones, al desprecio de los pobres), o que calumnie a los dem?s, o que promueva comportamientos sexuales pecaminosos, o que defienda posiciones complicadas y confusas a la hora de orientar la propia fe y la vida moral, o que inciten a la violencia y a las guerras, son lecturas que el cristiano, por mantener su fidelidad a Cristo, no debe hacer, a no ser que se vea en la obligaci?n de conocer alg?n libro o programa actual para poder iluminar a otros cristianos sobre el peligro que all? se encuentra.


Publicado por mario.web @ 0:46
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios