Lunes, 25 de abril de 2011
Mensaje de Juan Pablo II a los empresarios cat?licos argentinos en los que les orienta c?mo superar situaciones dif?ciles.
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Discurso del Papa Juan Pablo II al Empresariado Argentino
Discurso del Papa Juan Pablo II al Empresariado Argentino
DISCURSO DEL PAPA JUAN PABLO II AL EMPRESARIADO ARGENTINO

Abril 11 de 1987

l. En el curso de mi visita pastoral a vuestro pa?s, me alegro de poder encontrarme hoy con vosotros, representantes del mundo de la empresa, de las finanzas, de la econom?a, de la industria y del comercio. S? que estoy ante un conjunto de personas especialmente cualificadas, de cuya importante actividad depende una parte considerable de la vida econ?mica, y consiguientemente, del bienestar de muchas familias.

AGRADECER LOS ABUNDANTES RECURSOS DE LA ARGENTINA Y ESFORZARSE PARA SUPERAR LAS SITUACIONES DIF?CILES

Dar gracias a Dios por los dones recibidos es primordial...

Durante estos di as en que he ido recorriendo el dilatado territorio de vuestra patria, he podido comprobar lo mucho que Dios ha favorecido al pueblo argentino. Por eso deseo se?alaros, ante todo, vuestro primordial deber como personas de las que depende una buena parte de los abundantes recursos de este pa?s: vuestro agradecimiento hacia Dios por los dones que ha puesto en vuestras manos.

...para poder ser justo con los dem?s y llevar a cabo cristianamente las grandes tareas en que el empresario se empe?a cada d?a


Es justo que deis gracias a Dios por la fertilidad de vuestros campos, por la abundancia de vuestros ganados y de tantas otras riquezas naturales, o fruto de las manos del hombre y, sobre todo, por el esp?ritu emprendedor y la capacidad de trabajo con que El os ha dotado, para que, junto a tantos hombres y mujeres que contribuyen a sacar adelante vuestras empresas y proyectos, sirv?is al bien com?n en el vasto y complejo campo de la producci?n de bienes y servicios. Si no vivieseis esta primera obligaci?n de justicia con el Padre com?n, Dios, tampoco ser?ais justos con vuestros hermanos los hombres, ni podr?ais llevar a cabo con esp?ritu humano y cristiano, las grandes tareas en que diariamente est?is empe?ados.

Sin embargo, en los ?ltimos a?os, el empresario argentino se vio afectado por dificultades econ?micas y financieras, a veces cr?ticas

No se me oculta que, junto a esa abundancia de recursos, en los ?ltimos a?os os hab?is visto afectados por dificultades econ?micas y financieras, a veces cr?ticas. Pienso, en particular, en los graves problemas del mercado exterior para vuestros productos agropecuarios, as? como en las repercusiones de esa situaci?n para vuestra econom?a. Hab?is experimentado hasta qu? punto el progreso de las naciones depende en gran parte del orden internacional, lo cual hace necesario encontrar soluciones de verdadera solidaridad y cooperaci?n entre los distintos pueblos, bas?ndose en la conciencia de la universal fraternidad de los hombres.

Los tiempos de crisis suponen un desaf?o no s?lo econ?mico, sino sobre todo ?tico

En los momentos de dificultad, se pone a prueba vuestro esp?ritu empresarial. Se precisan mayor esfuerzo y creatividad, m?s sacrificio y tenacidad, para no cejar en la b?squeda de v?as de superaci?n de esas situaciones, poniendo todos los medios leg?timos a vuestro alcance, y movilizando todas las instancias oportunas. Como vuestra actividad tiene siempre una profunda dimensi?n de servicio a los individuos y a la sociedad -y de modo especial, a los trabajadores de vuestras empresas y a sus familias-, comprender?is que os anime a ser especialmente magn?nimos en esas dif?ciles circunstancias. En efecto, la supervivencia y el crecimiento de vuestros negocios o inversiones interesa a la entera comunidad laboral que es la empresa, y a toda la sociedad. Por eso, los tiempos de crisis suponen un desaf?o no s?lo econ?mico, sino sobre todo ?tico, que todos han de afrontar, superando ego?smos de personas, grupos o naciones.

LA RESPONSABILIDAD DE ADMINISTRAR EL PATRIMONIO DE TODOS LOS ARGENTINOS PARA EL BIEN DE LA COMUNIDAD

La misi?n de la Iglesia es iluminar las conciencias de los hombres para que sus actividades sean realmente humanas.

2. Sab?is bien que la misi?n de la Iglesia y del Papa no es dar soluciones t?cnicas a los problemas socioecon?micos. Pero si forma parte de su misi?n iluminar las conciencias de los hombres, para que sus actividades sean realmente humanas, para oponerse a cualquier degradaci?n de la persona, para evitar que el hombre sea considerado o se considere a si mismo solamente como un instrumento de producci?n. Entiendo que este mensaje es particularmente actual en vuestras circunstancias. Se dirige, en efecto, a robustecer ese temple humano que, como dec?a, hoy se pone a prueba entre vosotros; y tambi?n para aquilatar el capital humano, que es la m?s importante fuente de riqueza con que cuenta el pa?s.

Dentro de este mismo contexto, dirigi?ndome en una ocasi?n a hombres y mujeres dedicados a los negocios, a la empresa, a la banca, al comercio, les hacia notar que el grado de bienestar del que goza hoy la sociedad, ser?a imposible sin la figura din?mica del empresario, cuya funci?n consiste en organizar el trabajo humano y los medios de producci?n para dar origen a los bienes y servicios. Efectivamente, vuestro cometido es de primer orden para la sociedad.

El empresario ha recibido un patrimonio para administrar con capacidad, iniciativa, y sobre todo con una conciencia cristiana bien formada...


Esa realidad se basa en que hab?is recibido la herencia de un doble patrimonio, esto es, los recursos naturales del pa?s y los frutos del trabajo de quienes os han precedido. Independientemente de sus actuales titulares, se trata de un patrimonio de todos los argentinos, que nadie puede dilapidar ni desaprovechar. Esos recursos han de administrarse no s?lo con competencia t?cnica y capacidad de iniciativa, sino sobre todo con una conciencia cristiana bien formada, en todas las exigencias de justicia y caridad inherentes a vuestra misi?n.

...y el Se?or, junto con los dem?s hombres, le pedir? cuentas de c?mo invirti? sus talentos


La tarea del empresario puede muy bien ser comparada con la de aquel administrador del que nos habla el Evangelio, a quien su Se?or exige cuentas de su trabajo. Tambi?n a vosotros se dirigen estas palabras: dame cuenta de tu administraci?n y junto con el Se?or, os interpelan los hombres, vuestros hermanos, que tambi?n est?n llamados a participar del patrimonio que Dios ha puesto, sobre todo, en vuestras manos. Sentid, pues, la gran responsabilidad moral que os corresponde. Pensad que todos esos bienes son el puesto de trabajo de tantos hombres y mujeres, son el futuro de muchas familias, son los talentos que hab?is de hacer rendir en bien de la comunidad.

LA EMPRESA, UNA HEREDAD PARA HACER FRUCTIFICAR EN BIEN DE TODOS Y CON LA COLABORACION DE TODOS

Se contribuye al patrimonio del pa?s multiplicando las inversiones productivas y los puestos de trabajo

3. Los recursos de capital, los bienes que constituyen el patrimonio de un pa?s, -sea quien sea su titular -y de los cuales viven sus gentes, no pueden ser pose?dos contra el trabajo, no pueden ser ni siquiera pose?dos para poseer, porque el ?nico t?tulo leg?timo para su posesi?n(...) es que sirvan al trabajo; de manera que, sirviendo al trabajo, hagan posible la realizaci?n del primer principio de aquel orden, que es el destino universal de los bienes y el derecho a su uso com?n. En este sentido, deb?is contribuir a que se multipliquen las inversiones productivas y los puestos de trabajo, a que se promuevan formas adecuadas de participaci?n de los trabajadores en la gesti?n y en las utilidades de la empresa, y a que se abran cauces que permitan un mayor acceso de todos a la propiedad, como base de una sociedad justa y solidaria.

Para mejorar y multiplicar el patrimonio del pa?s se necesita aquella audacia que es consecuencia de la verdadera prudencia cristiana

Ten?is en vuestras manos una heredad que ha de fructificar en bien de todos, y con la colaboraci?n de todos. Necesit?is mucha audacia -que es tambi?n consecuencia de la verdadera prudencia cristiana -para entregar a las pr?ximas generaciones, mejorado y multiplicado, el patrimonio que hab?is recibido. ?Tened el sano orgullo de legar un futuro mejor a vuestros hijos, a los hijos de todos los argentinos! Un futuro que comprenda tambi?n el ejemplo de vuestra sacrificada dedicaci?n al trabajo.

En la empresa, los empresarios, dirigentes, empleados y obreros no son enemigos, sino hermanos


Para hacer frente a esa responsabilidad, ten?is a vuestra disposici?n un elemento poderoso: la empresa. En ella, los empresarios, dirigentes, empleados y obreros, cooperan en una obra com?n. No son enemigos, sino hermanos. Como ha expresado el Concilio Vaticano 11, en las empresas econ?micas son personas las que se asocian; es decir hombres libres y aut?nomos, creados a imagen de Dios, Por ello, teniendo en cuenta las funciones de cada uno, propietarios, administradores, t?cnicos, trabajadores, y quedando a salvo la unidad necesaria en la direcci?n, se ha de promover la activa participaci?n de todos en la gesti?n de la empresa, seg?n formas que habr? que determinar con acierto.

Las empresas son expresiones leg?timas de la libertad...

As? entendidas, las empresas son expresiones legitimas de la libertad. Corresponden a la vocaci?n emprendedora del hombre, a su iniciativa creadora, a las necesidades de la comunidad, y a las posibilidades que brindan las riquezas de la creaci?n confiadas al ser humano.

...y el Estado debe considerar las como leales y necesarias cooperadoras para el bien com?n

A esa comprensi?n solidaria de la comunidad empresarial se suma ciertamente la funci?n subsidiaria del Estado, que siempre debe ver en ellas una leal y necesaria cooperaci?n en orden al bien com?n.

UN EMPRESARIO PROFUNDAMENTE HUMANO PARA QUE LA EMPRESA PUEDA CUMPLIR SUS FINALIDADES SOCIALES


4. En mi encuentro con los empresarios y obreros de Espa?a, en Barcelona, les dec?a que la empresa est? llamada a realizar, bajo vuestro impulso, una funci?n social -que es profundamente ?tica-: la de contribuir al perfeccionamiento del hombre, sin ninguna discriminaci?n; creando las condiciones que hacen posible un trabajo en el que, a la vez que se desarrollan las capacidades personales, se consiga una producci?n eficaz y razonable de bienes y servicios, y se haga al obrero consciente de trabajar realmente en algo propio.

Para que la empresa, adem?s de gran promotora del desarrollo socioecon?mico, sea causa de progreso personal...

De este modo, la empresa no s?lo acrecienta la riqueza material y es la gran promotora del desarrollo socioecon?mico, sino que tambi?n es causa de progreso personal que permite crear condiciones de vida m?s humanas. Su actividad se inserta en el marco del bien com?n que abarca, el conjunto de aquellas condiciones de vida social, con las cuales, los hombres; las familias y las asociaciones, pueden alcanzar con mayor plenitud y facilidad su propia perfecci?n.

...cumpliendo la ley fundamental de toda actividad econ?mica que es el servicio del hombre...

En s?ntesis, la ley fundamental de toda actividad econ?mica es el servicio del hombre, de todos los hombres y de todo el hombre, en su plena integridad, material, intelectual, moral, espiritual y religiosa. Por consiguiente, las ganancias no tienen como ?nico objetivo el incremento del capital, sino que han de destinarse tambi?n, con sentido social, a la mejora del salario, los servicios sociales, a la capacitaci?n t?cnica, a la investigaci?n y a la promoci?n cultural, por el sendero de la justicia distributiva.

...el empresario debe ser capaz de preferir m?s la riqueza del amor que el amor a la riqueza

Una empresa respetuosa de estas finalidades sociales exige, evidentemente, un modelo de empresario profundamente humano, consciente de sus deberes, honesto, competente e imbuido de un hondo sentido social que lo haga capaz de rechazar la inclinaci?n hacia el ego?smo, para preferir m?s la riqueza del amor que el amor a la riqueza.

-Se puede decir que hay una semejanza b?blica entre el empresario y el Pastor. Una cierta semejanza. No es lo mismo, es una analog?a.

ESFORZARSE PARA CONSTRUIR UNA SOCIEDAD MAS JUSTA CON LA ESPERANZA PUESTA EN EL CREADOR

Existen m?ltiples dificultades que obstaculizan la labor profesional...

5. Queridos empresarios: ya hemos hablado del contexto sumamente complejo y delicado en que se desarrolla vuestra actividad profesional, Asimismo, conozco las m?ltiples dificultades de diversa ?ndole que obstaculizan vuestra labor: problemas coyunturales, relaciones a veces no f?ciles ?Con los colaboradores y obreros, la incomprensi?n y las acusaciones de las que a veces sois el blanco preferido, las preocupaciones econ?micas"...

...pero el gran negocio de la vida empresarial es la conquista de la vida eterna

Insisto en que soy consciente de la existencia de estos problemas, que objetivamente son muchas veces graves. Pero permitidme que os recuerde que la gran preocupaci?n, el gran negocio que hab?is de hacer en vuestra vida empresarial, es la conquista del cielo, la vida eterna, Os lo dice el Se?or: ?de qu? le aprovecha al hombre ganar el mundo entero, si se pierde a s? mismo.

-No pod?a faltar. No pod?a faltar esta referencia; No pod?a faltar por lo menos cuando habla un Obispo, un Papa, un pastor; un responsable de una econom?a superior, de una econom?a divina.

Ante los verdaderos peligros, que son las tentaciones que pueden acechar su conciencia y su actividad...

No olvid?is nunca que lo realmente peligroso son las tentaciones que pueden acechar vuestra conciencia y vuestra actividad: la sed insaciable de lucro, la ganancia f?cil e inmoral; el despilfarro; la tentaci?n del poder y del placer; las ambiciones desmedidas; el ego?smo desenfrenado; la falta de honestidad en los negocios y las injusticias hacia vuestros obreros.

-Muchas gracias por este aplauso, porque no es tan f?cil aplaudir esta categ?rica afirmaci?n. Pero, siempre cuenta la verdad. Entonces...

...el empresario no debe abandonar jam?s el estrecho sendero de la honradez profesional

Guardaos cuidadosamente de todas estas insidias. ?No doblegu?is nunca vuestra rodilla ante el becerro de oro y no abandon?is jam?s el estrecho seno de la honradez empresarial; el ?nico que puede ofreceros, junto a un merecido bienestar, paz y serenidad a vosotros y a vuestras familias.

Con ideas din?micas, iniciativas geniales, sacrificios generosos, firme y segura esperanza...

Vosotros, hombres de negocios, en su mayor?a cristianos, deb?is ser los art?fices de una sociedad m?s justa, pac?fica y fraterna. Sed hombres y mujeres de ideas din?micas, de iniciativas geniales, de sacrificios generosos, de firme y segura esperanza, Recordad que con la fuerza del amor cristiano conseguir?is importantes objetivos, Os estimule a ello el ejemplo de los pioneros, que sin m?s instrumentos que la tenacidad de su voluntad y la fe en Dios, iniciaron lo que hoy son muchas de vuestras grandes empresas; y que trabajando solos, hasta con sus propias manos, y pr?cticamente sin conocimientos t?cnicos, sentaron los fundamentos del posterior desarrollo econ?mico del pa?s.

...solidarios entre s? y con los dem?s sectores de la comunidad...

Sed solidarios entre vosotros y sedlo tambi?n con los dem?s sectores de la comunidad, que comparten vuestros problemas, vuestros sacrificios y vuestras esperanzas; y sedlo tambi?n en bien de vuestra querida patria.

...los empresarios aceptan la invitaci?n del Creador a colaborar en la gran empresa del mundo...

Y si hubiera alguien que ha perdido toda esperanza en la edificaci?n de esa sociedad m?s justa que todos anhelamos, dig?mosle con fuerza y amor, que existe, si, el sistema para la soluci?n de los no f?ciles problemas que afectan al hombre: es el reencuentro con Dios, el Creador que sigue trabajando con su Providencia en la gran empresa -del mundo, a la que ha querido asociaros tambi?n a vosotros, como sus colaboradores.

...ante el desaf?o de los tiempos

As?, por duras que sean las dificultades, por est?riles que parecieran vuestros esfuerzos, seguid siempre adelante, aceptando el desaf?o de los tiempos; y m?s all? de la confianza puesta en vuestra capacidad y en vuestras fuerzas, recordad la consigna del Se?or: Buscad primero el Reino de Dios y su justicia y todo lo dem?s se os dar? por a?adidura .

-Muchas gracias porque sois tan sensibles para esta otra econom?a, m?s grande, que se llama Reino de Dios.

VERDADERA DIMENSION DEL TRABAJO EMPRESARIO A OTRA VEZ DEL AMOR A DIOS Y A LOS HOMBRES EN LA GESTION DE LA EMPRESA

6. Si, aun en medio de las dificultades, os sab?is empe?ar magn?nimamente por el bien de todos mediante el ejercicio de vuestra profesi?n, si am?is con obras a Dios y a vuestros hermanos en la gesti?n de vuestras empresas, experimentar?is ciertamente el amor de Dios hacia vosotros, que -como escribe San Pablo -proveer? y multiplicar? vuestra sementera y aumentar? los frutos de vuestra justicia . Dios acoge el empe?o humano y lo recompensa con nuevas bendiciones, con frutos que se har?n visibles no s?lo en el cielo, sino tambi?n en esta tierra vuestra.

El verdadero progreso de la gran patria argentina no se podr? encontrar prescindiendo de Dios

Por eso, para terminar, quisiera traer a vuestra consideraci?n otras palabras de San Pablo, en su primera carta a los cristianos de Corinto, puerto importante en el comercio de su tiempo: ni el que planta es algo, ni el que riega, si- no Dios que da el crecimiento . Ante el panorama de vuestras extensas y f?rtiles tierras, es f?cil con la ayuda del texto paulino levantar el coraz?n a Dios en acci?n de gracias, comprendiendo que es ?l quien da el crecimiento. Las palabras del Ap?stol hacen entender tambi?n que el verdadero progreso de esta gran patria argentina no podr?is encontrarlo prescindiendo de Dios. ?nicamente ?l puede dar a vuestro trabajo y a vuestras iniciativas su verdadera dimensi?n; aquella que da lugar al crecimiento aut?ntico, expresable no s?lo en t?rminos econ?micos, sino sobre todo en frutos de paz, concordia y solidaridad humana y cristiana.

-En t?rminos ?ticos se puede decir tambi?n, en t?rminos del Reino de Dios

El Papa, junto con vuestros Obispos y sacerdotes, elevando a Dios la acci?n de gracias de todos los hombres de la empresa, de las finanzas, de la industria y del comercio, y de toda esta gran
Naci?n, piden a Dios esa nueva etapa de justicia, de solidaridad, de honradez y de magnanimidad.

Que la Virgen de Luj?n haga realidad estos deseos que ponemos en sus manos, para que los argentinos y argentinas sep?is llevar adelante vuestra tarea ante Dios y ante los hombres.

Publicado por mario.web @ 1:11
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