Lunes, 25 de abril de 2011

Fuente: www.scalabriniane.org/esp
Autor: Catholic.net

Qui?nes Somos

La Congregaci?n de las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo, Scalabrinianas, fue fundada por el Beato Juan Bautista Scalabrini en Piacenza el 25 de octubre de 1895, y tiene como co-fundadores los hermanos P. Jos? Marchetti y Madre Asunta Marchetti. Su misi?n es el servicio evang?lico e misionero a los migrantes, especialmente a los m?s pobres y necesitados. Se expandi? inicialmente en Brasil, y en seguida en Europa (1936), en Am?rica del Norte (1941) y en los ?ltimos a?os en varios pa?ses de Am?rica Latina, Asia y ?frica. Actualmente marca presencia en 26 pa?ses, cuenta con 800 hermanas en 156 comunidades y su Sede General se encuentra en Roma. Las Hermanas consagran su vida a Jesucristo, seg?n las exigencias del Carisma Scalabriniano, viven la fraternidad en comunidades, como elemento indispensable de la consagraci?n religiosa, e se fortalecen en la fidelidad vocacional mediante la oraci?n , meditaci?n de la Palabra de Dios y la Celebraci?n Eucar?stica, fuente de comuni?n con Dios e con los hermanos.

La Hermanas Misioneras Scalabrinianas, a lo largo del transcurso de la historia de la Congregaci?n se dedicaron y aun contin?an dedic?ndose a la educaci?n, a la acci?n social y pastoral al servicio de la pastoral de la salud, a la catequesis, a la evangelizaci?n y a la colaboraci?n con la Iglesia local a favor de los migrantes y pobres.

Fieles al carisma y atentas al desaf?o da la movilidad, la Congregaci?n acoge la propuesta de la Iglesia de colocarse a servicio de los que est?n envolvimos en el drama del fen?meno migratorio, siendo ?se?al de la ternura de Dios y testimonio particular del misterio de la Iglesia, casta, esposa y madre? (V.C. 57), motivadas por las palabras del Evangelio: ?Yo era migrantes y me acogiste? (Mt. 25, 35).

Misi?n

Las Hermanas Misioneras Scalabrinianas viven en el mundo la misi?n de "testificar la vida trascendente a todo el pueblo de Dios, particularmente a los migrantes, ayud?ndoles a descubrir el amor que el Padre les tiene y la esperanza a la cual son llamados" (Constituciones de las Hermanas Misioneras Scalabrinianas, n. 7).

La fuerza del carisma recibido por el Fundador continua operando en el tiempo y en las Hermanas Scalabrinianas perseverantes en el itinerario cotidiano, que trabajan a favor de la evangelizaci?n y contribuyen para una mejor cualidad de vida de los migrantes coloc?ndose, como puente, entre las distancias y las diferencias en las variadas realidades en que se encuentran. Ellas quieren que su presencia sea humilde testimonio de comuni?n, de compartir y de catolicidad, voz prof?tica que denuncia las injusticias y anuncia la esperanza, convocando constantemente a la solidaridad y al compromiso misionero.

Viven la misi?n en medio de los migrantes como expresi?n de su vocaci?n de mujeres consagradas y como participaci?n al ?ya y no a?n? del Reino, iniciado con la encarnaci?n del Hijo de Dios. Esa misi?n se cumple con la donaci?n de su propia vida, con el respeto a las diferencias, a las culturas y con la fomento de las personas y de los pueblos con quienes comparten la historia; y se concreta a trav?s de la catequesis, de la educaci?n cristiana, de la pastoral de la salud, de la acci?n social y de la pastoral del migrante. Las Hermanas MSCS trabajan en las escuelas, en los hospitales, en los orfanatos, en los c?rceles, en los centros de acogida para ni?os necesitados, en las casas de reposo para ancianos, en las casas de formaci?n, en las comunidades ?tnico-culturales, en las parroquias, en los di?cesis, en las conferencias episcopales, en los organismos internacionales, en las organizaciones civiles, en los centros de promoci?n, en los centros de servicio y de acogida para los migrantes, en los centros de estudios y de documentaci?n. En respuesta a los desaf?os de la movilidad humana y fiel al carisma que la Iglesia le confi?, la Congregaci?n se hace presente con el testimonio de vida consagrada y con el servicio misionero a los migrantes, especialmente, a los m?s pobres y necesitados. El esp?ritu que anima es aqu?l de la comuni?n universal, a trav?s de la cual los miembros revelan su vocaci?n de reconocer, amar y servir a Cristo en medio de los migrantes.



Nuestra Historia

La Congregaci?n de las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo, Scalabrinianas, fue fundada por el Beato Juan Bautista Scalabrini en Piacenza el 25 de octubre de 1985, y tiene como co-fundadores los hermanos P. Jos? Marchetti y Madre Asunta Marchetti.

Las Hermanas Scalabrinianas, viviendo el carisma scalabriniano, acogen el amor de Dios como un don para ser trasmitido a todos aquellos que sufren las dificultades de la migraci?n.

De esta forma, garantizan la continuidad de la intuici?n prof?tica del fundador de la Congregaci?n, Juan Bautista Scalabrini que, despu?s de haberla concretizado como proyecto socio-pastoral, confi? los primeros pasos a la generosa determinaci?n de los co-fundadores Padre Jos? Marchetti y Madre Asunta Marchetti.

El carisma de las Hermanas MSCS naci? en una ?poca de gran migraci?n italiana que se dirig?an a las Ameritas (finales del siglo XIX), como respuesta de fe concretizada en una instituci?n. Ese carisma continua a trav?s de los herederos de la espiritualidad del Beato J. B. Scalabrini: los Misionarios de San Carlos, las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo, y a?os mas tarde, con las Misionarias Seculares Scalabrinianas, que tambi?n encontraron mas tarde en el Obispo Scalabrini la inspiraci?n para su Fundaci?n, como tambi?n el Movimiento de los Laicos Misioneros Scalabrinianos.

Con el pasar del tiempo, se recupero el valor profundo de algunos elementos presentes en la historia, como la palabra latina ?Humilitas?, elemento determinante en la vida del Fundador, el cual por su vez la hab?a recibido de San Carlos Borromeo, dejado como patrono por Scalabrini para sus Congregaciones. A partir de esta palabra, las Hermanas MSCS aprenden a ser ?Hermanas?, ?Siervas? y ?Generosas?.

Acompa?ando los migrantes en su ?xodo, las Hermanas MSCS se inspiran en Jes?s Resucitado que, en el camino de Ema?s se vuelve ?pr?ximo? y con sensibilidad pedag?gica toma la iniciativa de un dialogo que conduce a los disc?pulos a descubrir Su identidad, es decir, la Verdad. El migrante, al mismo tiempo es un maestro para las Hermanas porque las invita constantemente a renovarse profundamente.


Publicado por mario.web @ 1:30
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