Lunes, 25 de abril de 2011
Discurso de Juan Pablo II en el que reflexiona sobre la civilizaci?n de la imagen y las potencialidades de los instrumentos de comunicaci?n para transmitir mensajes esperanzadores.
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A los dirigentes, periodistas, t?cnicos y empleados de la Radio-Televisi?n Italiana (RAI)
A los dirigentes, periodistas, t?cnicos y empleados de la Radio-Televisi?n Italiana (RAI)
DISCURSO
JUAN PABLO II
27 DE NOVIEMBRE DE 2000

A LOS DIRIGENTES, PERIODISTAS, T?CNICOS Y EMPLEADOS DE LA RADIO-TELEVISI?N ITALIANA (RAI)


Ilustres se?ores y gentiles se?oras:
1. En el programa de vuestra peregrinaci?n jubilar, adem?s de la etapa en la bas?lica de San Pedro para atravesar la Puerta santa y celebrar los sacramentos de la gracia divina, hab?is querido incluir el encuentro con el Sucesor de Pedro. Os agradezco cordialmente esta visita y doy a cada uno mi afectuosa bienvenida.

Deseo saludar ante todo al doctor Roberto Zaccaria, presidente de la RAI. Le agradezco las amables palabras que me ha dirigido en vuestro nombre. Saludo con igual consideraci?n al director general, a los miembros del consejo de administraci?n, a los dirigentes, a los periodistas, a los colaboradores, a los artistas, a los t?cnicos, a los empleados y a los pensionistas de vuestra gran empresa. Extiendo mi saludo a vuestras familias, a cuantos se han unido a vosotros en este itinerario de fe, y a quienes, aun dese?ndolo, no han podido estar presentes.

Hoy tengo la grata oportunidad de renovar mi aprecio por el servicio que la RAI, gracias a vuestra competencia y dedicaci?n, ha prestado y sigue prestando a la Iglesia y a la Santa Sede. Se trata de un servicio cualificado a la informaci?n religiosa, que es m?s exigente a?n durante el A?o santo. Hab?is querido responder a las exigencias, cada vez mayores, con una estructura espec?fica, denominada RAI-Jubileo, para acompa?ar este tiempo de gracia y transmitir sus acontecimientos m?s notables. De todo coraz?n os doy, una vez m?s, las gracias. El Se?or, sobre todo, os recompense abundantemente.

2. Vivimos en la ?poca de la "civilizaci?n de la imagen", en la que el medio radiotelevisivo, con sus enormes potencialidades, llega a los acontecimientos donde se producen y a las personas donde se encuentran. Por esta raz?n, contribuye en gran medida a plasmar la vida diaria y las costumbres de la sociedad, cada vez m?s "globalizada", como se suele repetir hoy. Los formidables instrumentos que la t?cnica pone a vuestra disposici?n, os permiten transmitir mensajes que llegan a millones de personas, influyendo en el ritmo de su existencia y contribuyendo a forjar opiniones y estilos de vida.

?C?mo no reconocer los numerosos aspectos positivos del servicio que prest?is a la sociedad, a las familias y a las personas! A trav?s de vuestra obra, los pueblos pueden encontrarse m?s f?cilmente, las culturas pueden dialogar, los dramas de la humanidad llegan al conocimiento de todos, con vistas a intervenciones oportunas, y se comparten los acontecimientos felices.

No se puede negar tampoco el impacto educativo que tiene de hecho una programaci?n esmerada, atenta a los valores y que responda a las expectativas de la gente. Realmente constitu?s un taller de palabras y de im?genes. Sois agentes de la comunicaci?n, agentes de primer orden en la tarea com?n de construir una sociedad a la medida del hombre. En este importante compromiso profesional buscad siempre el bien com?n, sin ceder jam?s a intereses meramente econ?micos.

3. Por otra parte, los creyentes que trabajan en este sector tienen, adem?s, una responsabilidad a?adida, puesto que, con su testimonio, pueden influir en los complejos mecanismos de la formaci?n de la conciencia civil y social. Se trata de una misi?n dif?cil, que exige valent?a y a menudo hero?smo. A veces es preciso ir contra corriente y se puede sentir soledad, incomprensi?n e incluso marginaci?n.

Ante una cultura de lo ef?mero, con frecuencia m?s atenta a las sensaciones que a los valores, los cristianos est?n llamados a ser ministros de la inagotable novedad de la palabra de Dios, transmitiendo, con su aportaci?n, una s?lida cultura de la vida, de la solidaridad, de la familia y de los derechos humanos. Es un recorrido indispensable, si se quiere contribuir a edificar la civilizaci?n del amor.

La Iglesia, por su parte, consciente de su deber de evangelizar a la sociedad, conoce la importancia de entablar una relaci?n correcta y cordial con el mundo de la comunicaci?n, dado que los grandes medios de que dispone pueden favorecer en gran medida la difusi?n de la buena nueva en todos los ambientes.

Por eso, no se cansa de recordar la dimensi?n moral de la actividad de los medios de comunicaci?n.

Estimula, invita y anima a los agentes de la comunicaci?n social a entrar en una relaci?n correcta y respetuosa con las personas, defendiendo y difundiendo los valores humanos, morales y espirituales imprescindibles que forman tambi?n el patrimonio del pueblo italiano. Y dado que el sentido religioso es uno de los elementos constitutivos del hombre, la programaci?n televisiva, con equilibrio y apertura serena, debe saber afrontar tambi?n los problemas de fondo de la existencia, dejando abierta la puerta a soluciones iluminadas por la sana raz?n y por la fe.

4. Queridos amigos, en vuestra preparaci?n para esta celebraci?n jubilar, hab?is realizado un gesto de solidaridad concreta, recogiendo una suma destinada al rescate de ni?os-soldados en Sierra Leona. Con esta iniciativa hab?is querido vivir plenamente el esp?ritu del jubileo, que es a?o de conversi?n, de reconciliaci?n y de atenci?n a los m?s necesitados. Vuestro compromiso contribuye, adem?s, a sensibilizar la opini?n p?blica sobre uno de los problemas sociales m?s graves de nuestro tiempo, que afecta a la infancia, amenazando su futuro. Espero de coraz?n que no se pierda ocasi?n de manifestar este aspecto social del A?o jubilar, esforz?ndose con decisi?n por defender, respetar y amar a todo ser humano, especialmente a los d?biles e indefensos.

Mar?a, Estrella de la evangelizaci?n, os ayude a ser fieles a vuestra misi?n, e interceda por vosotros santa Clara de As?s, vuestra protectora. Os acompa?e tambi?n mi bendici?n, que de coraz?n os imparto a vosotros, a cuantos forman parte de la gran comunidad laboral de la RAI y a todos los que siguen diariamente vuestros programas en Italia y en muchos otros pa?ses del mundo.

Publicado por mario.web @ 7:32
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