Lunes, 25 de abril de 2011
Mensaje de la Comisi?n de Medios de Comunicaci?n Social de la Conferencia Episcopal Espa?ola
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Los ni?os y los medios de comunicaci?n social: un reto educativo para todos
Los ni?os y los medios de comunicaci?n social: un reto educativo para todos
MADRID, s?bado, 19 mayo 2007 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje de la Comisi?n de Medios de Comunicaci?n Social de la Conferencia Episcopal Espa?ola con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones que se celebra este domingo con el tema escogido por Benedicto XVI: ?Los ni?os y los medios de comunicaci?n social: un reto educativo para todos?.

RELEYENDO EL MENSAJE DE BENEDICTO XVI
PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES



1. El Papa Benedicto XVI ha querido dedicar la 41? Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que se celebra el 20 de mayo de 2007, festividad de la Ascensi?n del Se?or, a reflexionar sobre dos aspectos muy concretos y preocupantes que tienen una especial vigencia en nuestro pa?s: por un lado, la formaci?n de los ni?os por parte de los medios de comunicaci?n; y, por otro, la formaci?n de los m?s peque?os para responder adecuadamente a estos medios.

?Qu? modelo de educaci?n solicita el Santo Padre? Se puede resumir en la siguiente frase: ?Una educaci?n positiva y en libertad, pero a la vez cr?tica y responsable?. En otras palabras: se debe educar en el camino de la belleza, de la verdad y de la bondad. Esto comporta en estos momentos promover, especialmente en los medios de comunicaci?n, la dignidad fundamental del ser humano, el verdadero valor del matrimonio y de la familia, as? como los mejores logros y metas de la humanidad. Por lo mismo, se ha de rechazar como da?ino todo aquello que exalta la violencia, o comportamientos antisociales. O que trivializan la sexualidad.

LAS "NUEVAS PANTALLAS"

2. Se trata de cuestiones de especial responsabilidad para la Iglesia en el nuevo contexto social y cultural en el que vivimos, donde las nuevas tecnolog?as han otorgado a los medios un papel decisivo en la conformaci?n de las conciencias y de la entera sociedad; lo que afecta de forma importante a instancias que, por derecho primario y natural ?sobre todo la familia- tienen la misi?n educativa con respecto a las nuevas generaciones.

De todos es conocido que se ha producido en nuestros hogares un aumento de la presencia de medios de comunicaci?n, sobre todo de las llamadas ?nuevas pantallas? (televisor, Internet, videojuegos, tel?fonos m?viles, etc.), a los cuales los m?s j?venes se adaptan con gran facilidad y les dedican un tiempo creciente, en detrimento en ocasiones de la necesaria convivencia familiar, de las sanas relaciones personales y de la dedicaci?n al estudio.

Por otra parte, las modernas tecnolog?as est?n propiciando la aparici?n de un nuevo ecosistema comunicativo en el que de la pasividad de espectadores se est? pasando a la aparici?n de usuarios cada vez m?s interactivos hacia los teclados o mandos de las ?nuevas pantallas?. La praxis inform?tica del ?cortar y pegar? no es sino el paradigma de un nuevo modo de conocer, en el que con frecuencia todo se muestra fragmentado e inconexo, lo que acrecienta el relativismo que hace sospechosa toda posesi?n de certezas.

Adem?s de todo esto, en los nuevos medios se han difuminado grandemente los l?mites entre la realidad y la ficci?n, lo real y lo virtual, con las consecuencias, no siempre positivas, que ello puede acarrear no s?lo en el ?mbito del conocimiento, sino tambi?n en el afectivo y emocional, tan importante para el ser humano en su etapa de crecimiento.

Los ni?os y j?venes son, en definitiva, los m?s afectados por esta verdadera revoluci?n de las comunicaciones que no es s?lo tecnol?gica sino, sobre todo, cultural, al producir en ellos cambios de valores y de comportamiento que pueden condicionar de forma importante su educaci?n, tambi?n la que se refiere a la fe cristiana.

PROTAGONISMO A LOS M?S PEQUE?OS

3. Por otro lado, el cada vez m?s importante sector medi?tico de las ?nuevas pantallas? est? siendo adem?s favorecido en su expansi?n por un creciente inter?s econ?mico ante los beneficios que genera. A ello se une la falta de una completa regulaci?n de las administraciones p?blicas, especialmente en lo que se refiere a los videojuegos, lo que hace muy vulnerable estos medios a la transmisi?n de contenidos inadecuadados, cuando no da?inos, para los m?s peque?os. Algo similar ocurre en el terreno televisivo con la falta de cumplimiento en la parrilla de programaci?n de las normas y acuerdos adoptados sobre emisiones inadecuadas en horas de visionado infantil. A todo esto habr? que poner el remedio que exige una responsable y madura sociedad civil y los ciudadanos han de reclamar, individual o asociadamente.

Los derechos a la libertad de expresi?n y de mercado, que pudieran invocarse para justificar estas pr?cticas, han de tener en cuenta que s?lo son v?lidos si se armonizan con otros derechos fundamentales. As? lo expres? el Papa Juan Pablo II al afirmar que ?no se puede escribir o emitir s?lo en funci?n del ?ndice de audiencia, a despecho de servicios verdaderamente formativos... No hay libertad, incluida la libertad de expresi?n, que sea absoluta: ?sta est? limitada por el deber de respetar la dignidad y la libertad leg?tima de los dem?s? (Discurso con motivo del Jubileo de los periodistas. Roma, 4.06.2000).

4. Todos estos datos y reflexiones no pueden llevarnos a una consideraci?n negativa de los medios, de la que hemos de huir -?la educaci?n para los medios deber?a ser positiva?, nos recuerda Benedicto XVI en su mensaje-, pero s? a ser conscientes de las repercusiones ?ticas y educativas que conlleva la relaci?n de los ni?os con las nuevas tecnolog?as de la comunicaci?n y a las que la Iglesia est? llamada, en la medida de sus posibilidades, a dar respuesta desde su sabidur?a moral, ayudando a los padres y educadores, muchas veces perplejos e indefensos ante estos nuevos retos.

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA

5. Todas las personas e instituciones implicadas en la relaci?n de los m?s peque?os con el mundo de la comunicaci?n tenemos una responsabilidad compartida, a fin de que estos se beneficien de las posibilidades educativas, culturales y de sano entretenimiento que ofrecen los nuevos medios y se eviten, al mismo tiempo, de forma eficaz los peligros e inconvenientes que puedan existir.

En este sentido, ofrecemos a las autoridades p?blicas nuestra colaboraci?n a la hora de afrontar una adecuada regulaci?n que, salvaguardando la justa libertad de expresi?n, indispensable en un Estado democr?tico y de derecho, redunde en beneficio de los m?s peque?os, cuyo efectivo derecho a la informaci?n exige -por la indefensi?n propia de su corta edad- la tutela de las leyes y de los padres, tal y como reconoce nuestra Constituci?n (Art. 20, 4). Estas exigencias son tanto m?s necesarias en Internet, cuanto en la red nos encontramos ante contenidos perjudiciales e il?citos que, ampar?ndose en su estructura y en su anonimato, los hace de f?cil acceso para los menores y de muy dif?cil regulaci?n y sanci?n para los Estados, lo que causa una indefensi?n a la que es necesario dar adecuada respuesta desde la vertiente tecnol?gica, jur?dica, y, sobre todo, educativa.

6. A los comunicadores, creativos, productores, programadores y empresarios de la industria de los medios, les reiteramos el llamamiento del Papa Benedicto XVI para que, adem?s de optar en sus contenidos o producciones por la excelencia y belleza de una verdadera calidad ?tica y est?tica, se inclinen de forma decidida ?a salvaguardar el bien com?n, a preservar la verdad, a proteger la dignidad humana individual y a promover el respeto por las necesidades de la familia?.

En este empe?o siempre contar?n con la colaboraci?n y apoyo de la Iglesia, y por ello mismo animamos a los comunicadores cristianos a seguir contribuyendo en sus lugares de trabajo a una comunicaci?n verdaderamente humana, favorecedora de los valores trascendentes de la persona, que nacen de su inviolable dignidad. Especialmente necesaria y urgente es hoy en d?a su contribuci?n a la creaci?n para el p?blico infantil y juvenil de interesantes contenidos de inspiraci?n cristiana en los nuevos medios, sobre todo aquellas producciones que, expl?citamente religiosas, tienen una clara finalidad catequ?tica.

7. A los maestros y educadores, por su parte, rogamos un especial empe?o, en coherencia con la entrega vocacional que les caracteriza, para seguir integrando en las ense?anzas que imparten a sus alumnos no s?lo el recurso a los nuevos medios con una finalidad pedag?gica, sino, sobre todo, formar a las nuevas generaciones para que puedan interactuar en ellos de una manera cr?tica y responsable, inici?ndolos en el aprecio por la b?squeda de la verdad y de la belleza. Nos dice el Papa que, ?cuando se pone a los ni?os delante de lo que es est?tica y moralmente excelente se les ayuda a desarrollar la apreciaci?n, la prudencia y la capacidad de discernimiento? (n.2).

8. Todos estos h?bitos son hoy especialmente necesarios no s?lo para la vida personal, sino tambi?n para la convivencia y la participaci?n ciudadana, la cual no puede llevarse a cabo en nuestra ?poca sin los medios de comunicaci?n, por lo que la educaci?n medi?tica es tambi?n una verdadera formaci?n para ser en la sociedad de hoy y del futuro ciudadanos activos, solidarios y responsables. Esta formaci?n, con la que tambi?n han de estar comprometidas la escuela cat?lica y las parroquias, representa, como dicen los obispos de la Uni?n Europea, ?una contribuci?n muy importante para el futuro desarrollo de la ciudadan?a y de la democracia? (COMECE, Una llamada a educar en los medios de comunicaci?n, n.4).

PROTAGONISMO EDUCATIVO DE LA FAMILIA

9. Pero es la familia, sobre todo los padres, los primeramente llamados a tomar en consideraci?n su responsabilidad en este importante aspecto de la educaci?n de sus hijos, que en nuestro tiempo pasa necesariamente por una mayor atenci?n a la formaci?n en el uso cr?tico y responsable de los medios. ?Por el bien de sus hijos, y por el suyo, los padres deben aprender y poner en pr?ctica su capacidad de discernimiento como telespectadores, oyentes y lectores, dando ejemplo en sus hogares de un uso prudente de los medios de comunicaci?n. De acuerdo con la edad y las circunstancias, los ni?os y los j?venes deber?an ser introducidos en la formaci?n respecto a los medios de comunicaci?n, evitando el camino f?cil de la pasividad carente de esp?ritu cr?tico, la presi?n de sus coet?neos y la explotaci?n comercial? (PCCS. ?tica en las comunicaciones sociales, n.25). En esta tarea, queridos padres, quiere ayudaros la Iglesia a trav?s de vuestras parroquias, colegios y asociaciones, a las que pedimos un mayor compromiso en este ?mbito educativo.

10. Para terminar, nada m?s apropiado que retener en nuestra memoria como s?ntesis de nuestro mensaje, lo que nos se?ala Benedicto XVI en la conclusi?n del suyo: ?Sobre todo, la Iglesia desea compartir una visi?n de la dignidad humana que es el centro de toda aut?ntica comunicaci?n. Al verlo con los ojos de Cristo, puedo dar al otro mucho m?s que cosas externas necesarias: puedo ofrecerle la mirada de amor que ?l necesita (Deus caritas est, 18)?.

El logro de estos objetivos es nuestro deseo y oraci?n para esta Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, especialmente para los comunicadores, sobre los que invocamos la bendici?n del Buen Dios.

+ Juan del R?o, Obispo de Asidonia-Jerez y Presidente
+ Antonio Montero, Arzobispo em?rito de M?rida-Badajoz
+ Jos? H. G?mez, Obispo de Lugo
+ Joan Carrera, Obispo auxiliar de Barcelona
+ Joan Piris, Obispo de Menorca
+ Ra?l Berzosa, Obispo auxiliar de Oviedo


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Publicado por mario.web @ 8:18
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