Lunes, 25 de abril de 2011
Los obispos que integramos la Comisi?n Episcopal de Pastoral Social, responsables de Pastoral Penitenciaria, Pastoral Ind?gena, Movilidad Humana, Salud, Trabajo, Fe y Pol?tica, Caritas, Justicia, Paz y Reconciliaci?n, emitimos un mensaje sobre el tema
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Iglesia y reforma energ?tica
Iglesia y reforma energ?tica
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El Presidente de la Rep?blica envi? al Senado una iniciativa de reforma energ?tica, que se est? discutiendo. El PRI ha presentado su propuesta y se espera que haga lo mismo el PRD. Este organiz? una consulta popular, cuyos resultados eran previsibles. Aunque representa s?lo a un sector de la poblaci?n y no es vinculante para los legisladores, tampoco debe despreciarse. Este ejercicio de consultar al pueblo antes de hacer una ley, es muy sano y enriquecedor. Ojal? se llegue a darle consistencia jur?dica.

Los obispos que integramos la Comisi?n Episcopal de Pastoral Social, responsables de Pastoral Penitenciaria, Pastoral Ind?gena, Movilidad Humana, Salud, Trabajo, Fe y Pol?tica, Caritas, Justicia, Paz y Reconciliaci?n, emitimos un mensaje sobre el tema, ofreciendo unos principios de reflexi?n. Hablamos no porque pretendamos poder pol?tico, sino porque, como mexicanos y pastores, nos preocupan la vida digna del pueblo y la paz social. No ofrecemos soluciones t?cnicas, pues no es esa nuestra competencia, sino que intervenimos desde la dimensi?n ?tica que es intr?nseca a los problemas sociales y pol?ticos.


JUZGAR

En nuestro documento, consideramos que la reforma propuesta para la industria petrolera debe valorarse por sus efectos previsibles en la vida de las personas, particularmente de quienes viven en situaci?n de pobreza.

Entre los principios de reflexi?n que aportamos, en primer lugar est? la solidaridad, que es ?la determinaci?n firme y perseverante de empe?arse por el bien com?n; es decir, por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos?. Quien no es solidario, s?lo busca su inter?s, pol?tico o econ?mico, y no le importa el pueblo.

Otro principio orientador es el bien com?n, que no es la suma de los bienes particulares de cada sujeto del cuerpo social, sino el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro m?s pleno y m?s f?cil de la propia perfecci?n. Bajo esta luz, hemos de preguntarnos ?qu? propuestas servir?n m?s para que los pobres, los desempleados, los campesinos e ind?genas, las mujeres y los ancianos, puedan llevar una vida m?s digna?

Otro criterio es el destino universal de los bienes: ?Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene para uso de todos los hombres y pueblos. En consecuencia, los bienes creados deben llegar a todos en forma equitativa bajo la ?gida de la justicia y con la compa??a de la caridad?. Los legisladores, por ello, han de estar muy atentos, para que las reformas no sean s?lo para enriquecer a unos pocos, a los due?os de grandes capitales, a los directivos de las empresas o a los l?deres sindicales.

Pedimos tambi?n transparencia, pues todos constatamos hasta qu? grado es alarmante el nivel de la corrupci?n en las econom?as, que involucra tanto al sector p?blico como al sector privado, a lo que se suma una notable falta de transparencia y rendici?n de cuentas a la ciudadan?a.


ACTUAR

?Qu? hacer? Invitamos a todos los actores de la sociedad a contribuir a la creaci?n de espacios de di?logo que permitan una argumentaci?n serena, respeto mutuo en las diferencias de opiniones, b?squeda sincera de la verdad, apertura para que todos tengan seguridad de que pueden expresarse con libertad, y as? contribuyan a que las decisiones se tomen teniendo como principal referencia el sentir del pueblo de M?xico y no las presiones de los grupos de inter?s. Esperamos responsabilidad y madurez de los que hacen las leyes.

Invitamos a los ciudadanos a participar en los espacios de di?logo sobre este tema, a informarse atendiendo a las fuentes m?s confiables, para que su participaci?n sea fundamentada y reflexionada, poniendo, por encima de los intereses de partidos o de grupos, el bien de la naci?n.

Y hacemos un llamado, sobre todo los l?deres m?s beligerantes, a una tregua de ataques personales e institucionales. La violencia verbal da?a la paz social, y se vuelve contra quienes la utilizan. Las descalificaciones sistem?ticas generan desconfianza e impiden acuerdos.


+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Crist?bal de Las Casas

http://www.diocesisancristobal.com.mx

Publicado por mario.web @ 8:32
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