Lunes, 25 de abril de 2011
Si a nosotros nos interesa dar a conocer la Palabra de Dios, hemos de preocuparnos por escoger la forma m?s conveniente.
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Metodolog?a para la Catequesis
Metodolog?a para la Catequesis




"A prop?sito de la evangelizaci?n, un medio que no se puede descuidar es la ense?anza catequ?tica. La inteligencia, sobre todo trat?ndose de ni?os y adolescentes, necesita aprender mediante una ense?anza religiosa sistem?tica los datos fundamentales, el contenido vivo de la verdad que Dios ha querido transmitirnos y que la Iglesia ha procurado expresar de manera cada vez m?s perfecta a lo largo de la historia. Los m?todos deber?n ser adaptados a la edad, a la cultura, a la capacidad de las personas, tratando de fijar siempre en la memoria, la inteligencia y el coraz?n las verdades esenciales que deber?n impregnar la vida entera". ( Evangelii Nuntiandi # 44, Pablo VI)

Nuestro mundo se est? desarrollando de una manera muy r?pida. Pensemos s?lo que hace cien a?os empezaban a existir los coches, la televisi?n hace menos de cincuenta. A esto se le llama cambio tecnol?gico. En el campo de la educaci?n tambi?n ha habido muchos cambios. El hombre se ha dado cuenta que una misma cosa se puede ense?ar de diversas maneras. A esto se le conoce como m?todo educativo.

Si a nosotros nos interesa dar a conocer la Palabra de Dios, hemos de preocuparnos por escoger la forma m?s conveniente.

"La edad y el desarrollo intelectual de los cristianos, su grado de madurez eclesial y espiritual y muchas otras circunstancias personales postulan que la catequesis adopte m?todos muy diversos para alcanzar su finalidad espec?fica: la educaci?n en la fe".
Catechesi Tradendae # 51
Juan Pablo II

La diversidad de m?todos en la catequesis

En la transmisi?n de la fe, la Iglesia no tiene de por s? un m?todo propio ni ?nico, sino que, a la luz de la ense?anza de Dios, analiza los m?todos de cada ?poca, asume con libertad de esp?ritu "todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio" (Flp 4,8). En s?ntesis, todos los elementos que no son contrarios al Evangelio, y los pone a su servicio.

De este modo, "la variedad en los m?todos es un signo de vida y una riqueza", y a la vez una muestra de respeto a los destinatarios. Tal variedad viene pedida por "la edad y el desarrollo intelectual de los cristianos, su grado de madurez eclesial y espiritual y muchas otras circunstancias personales".

Cuando queremos decir algo, por ejemplo, que no voy a estar por la tarde, puedo poner un letrero en la puerta, o bien ir a buscar a la persona que me podr?a visitar para avisarle, o dejar recado con un vecino o llamar por tel?fono.

?Qu? forma utilizar? para dejar mi mensaje?

Pues empezar? por saber si la otra persona lee o no, si tiene tel?fono, si me queda de paso. El m?todo ser? ?til y eficaz en la medida que se ajuste a la persona a quien se lo quiero hacer llegar.

Todos tenemos un m?todo propio, un m?todo con el que nos resulta m?s f?cil trabajar. Porque todos tenemos unas ideas directrices que orientan nuestras preferencias.

?Qu? es un m?todo?

Recordemos que m?todo es el conjunto de principios que orientan la selecci?n de objetivos, medios y contenido. Y como tenemos principios diferentes, hay m?todos diferentes. Sin embargo, debemos cuidar que el m?todo elegido no tenga falsos cimientos.

El m?todo es el conjunto de mecanismos que ayudan a obtener un fin. Lo presentamos como un conjunto porque es la suma de varios elementos. Es decir, un buen m?todo no depende s?lo de un principio. Y decimos que ayuda a obtener un fin porque el m?todo es, al fin y al cabo, un instrumento para lograr una meta.

El m?todo no es lo importante. Lo importante es la meta. Un m?todo que no lleva a la meta o nos lleva a una meta distinta de la deseada, no es un buen m?todo.

Puede haber muchos m?todos buenos y ?tiles. Es posible que alg?n m?todo sea m?s llamativo que otro, m?s atractivo o m?s espectacular. Pero no se puede decir que sea el ?nico m?todo.

Un buen m?todo tiene que responder a las exigencias del objetivo de la catequesis, del contenido a transmitir y del destinatario a quien se dirige. Si s?lo se fija en uno de estos elementos, ser? un m?todo inadecuado.

Hay m?todos m?s ?tiles para motivar y otros m?s ?tiles para ense?ar; hay m?todos ?tiles para ni?os que no sirven para j?venes o adultos; hay m?todos oportunos para tratar un tema que no sirven para tratar otro tema. Un buen m?todo en catequesis no s?lo transmite bien la doctrina, sino que adem?s fomenta la aceptaci?n de la fe en el coraz?n de quien recibe el mensaje de Cristo.

El catequista es el factor principal para el ?xito de un m?todo. Es decir, los m?todos y t?cnicas no funcionan por s? solos. La catequesis es, ante todo, un testimonio. Y los aparatos o los mecanismos no pueden dar testimonio. S?lo las personas son testigos.

Un buen m?todo en catequesis debe envolver a toda la persona. Es decir, debe lograr que cada destinatario se introduzca en la sesi?n con mucho inter?s y dispuesto a esforzarse lo que sea necesario para aprovechar el tiempo de la clase.

Los mejores m?todos son los que activan todas las facultades del ser humano: la imaginaci?n, la voluntad, los sentimientos, la inteligencia, la memoria.

Hay muchos m?todos. Y hay varios criterios que permiten descubrir cu?l m?todo es aconsejable para cada situaci?n y cu?l no lo es. Por esto, el catequista debe descubrir no s?lo el m?todo que va de acuerdo con su forma de ser, sino tambi?n cu?l m?todo debe elegir seg?n los cambios de destinatarios, de los temas o de los objetivos a lograr.

Recuerda antes de escoger un m?todo de ense?anza, que el m?todo es s?lo un medio, un medio que te ayudar? a transmitir de una manera m?s sencilla el mensaje que Dios ha puesto en tus manos. Lo importante es el mensaje, la Palabra de Dios.

No olvides que es b?sico encomendarte al Esp?ritu Santo para que te ilumine, f?jate bien en las personas a que te diriges y piensa que t? eres el instrumento que Dios quiere necesitar para hacer llegar su mensaje.

Es de todos sabido la influencia que las sectas y nuevos movimientos religiosos est?n teniendo en algunos c?rculos de nuestro pa?s. Nuestra labor como catequistas es buscar el m?todo adecuado para contrarrestar la influencia de estos grupos radicales y fundamentalistas en nuestras comunidades.

Debemos encontrar la forma m?s oportuna de llevarles el mensaje cat?lico-cristiano, decompartirles la verdad evang?lica, de predicarles como Iglesia, como madre. De predicar con autoridad, con la autoridad que da el hecho de saber que Jes?s funda la Iglesia Cat?lica y ?l es el gu?a hasta que vuelva nuevamente a juzgar a vivos y muertos, no nos confundamos, busquemos participar de esa "Nueva Evangelizaci?n" a la que el Papa Juan Pablo II nos llama a todos los bautizados.


Publicado por mario.web @ 8:36
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