Lunes, 25 de abril de 2011
El bien que podemos hacer cuando superamos la timidez, la apat?a y la indecisi?n, y nos esforzamos por ense?ar a las gentes a pensar de modo preciso y vivir de forma creativa es impresionante.
?
Debemos animarnos a ser l?deres
Debemos animarnos a ser l?deres



El bien que podemos hacer cuando superamos la timidez, la apat?a y la indecisi?n, y nos esforzamos por ense?ar a las gentes a pensar de modo preciso y vivir de forma creativa es impresionante. ?"Qu? puedo hacer yo, pobre de m? -piensan no pocos educadores-, ante la avalancha de una forma de manipulaci?n sistem?tica y poderosa?"

Puedes hacer -le contestar?a de buen grado- una labor decisiva: ofrecer, aqu? o all?, claves de interpretaci?n de la vida. No todos pueden promulgar leyes, hablar por radio o televisi?n, dar clases, conferencias y cursos, pero a nadie le est? vedado en su vida cotidiana encender peque?as luces que marquen el camino a seguir.

Si se hace con cierta preparaci?n y de forma decidida, se realiza una labor de liderazgo sumamente valiosa. Los que somos, por ejemplo, profesores y vemos que exalumnos nuestros est?n ya trasmitiendo a sus disc?pulos las claves de orientaci?n que hemos alumbrado en sus mentes sabemos que estamos ante un tipo de fuego que consume la ignorancia, supera los prejuicios, ilumina las mentes y las abre a horizontes de madurez humana y plenitud.

Esta labor promocionante de vida humana aut?ntica est? al alcance de todos, en una medida u otra. Llevarla a cabo es sumamente fecundo para los dem?s y para nosotros mismos. Constituye una fuente de satisfacci?n que puede liberarnos de temibles frustraciones y otorgarnos una valiosa autoestima.

Es importante que nos convenzamos de que podemos ser l?deres y de que nuestro liderazgo ser? sin duda decisivo para muchas personas e incluso para la sociedad entera.

Tal convicci?n nos dar? energ?a para prepararnos cada vez m?s. No hay que inhibirse por temor a no disponer de suficiente preparaci?n. Es posible que, al principio, no dispongamos todav?a de los recursos necesarios para iniciar una actividad en gran escala y orientar a j?venes, padres y educadores. Pero podemos comenzar con un grupo de amigos o colegas a trabajar diversos materiales.

Este esfuerzo en com?n perfeccionar? nuestro conocimiento de los contenidos, afinar? nuestra sensibilidad para las cuestiones decisivas, incrementar? nuestra facilidad de expresi?n.

A poco que perseveremos en esa tarea, nos encontraremos pronto dotados de una capacidad que antes no sospech?bamos.
Hay padres y profesores que desean realizar una labor educativa con ni?os y j?venes, y lamentan no tener una mayor formaci?n.

Tal lamentaci?n es justa, pero se transforma en nefasta si bloquea la decisi?n de consagrar alg?n tiempo a prepararse.


Publicado por mario.web @ 8:40
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios