Lunes, 25 de abril de 2011
Hay que apostar por la propuesta de v?as plausibles de mayor dignidad y desarrollo, de mayor justicia, de contenidos ideales y estrat?gicos para el bien de los pueblos latinoamericanos. Y esto buscando las mayores convergencias posibles.
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Para avanzar, Am?rica Latina debe movilizar su ?ethos? cristiano
Para avanzar, Am?rica Latina debe movilizar su ?ethos? cristiano
ROMA, lunes, 17 enero 2005 (ZENIT.org).- La Am?rica Latina cat?lica debe demostrar que est? a la altura de los desaf?os actuales, constata Guzm?n Carriquiry, subsecretario del Consejo Pontificio para los Laicos, en esta entrevista concedida a Zenit.

Hace algo m?s de dos meses se ha publicado en S?o Paolo (Brasil) el libro del que es autor: ?Una apuesta por Am?rica Latina. Memoria y destino hist?rico de un continente?, editado por ?Paulus?.

En el volumen, Carriquiry ofrece no s?lo una recapitulaci?n de la memoria hist?rica de Am?rica Latina y una visi?n interdisciplinaria y sint?tica de su situaci?n y tendencias en la realidad actual, sino que tambi?n traza las propuestas de su pr?ximo futuro.

La edici?n en portugu?s es una versi?n revisada y actualizada de las precedentes en espa?ol --?Globalizaci?n e identidad cat?lica de Am?rica Latina? (Ed. Plaza y Jan?s, M?xico 2002)-- y en italiano --?Una scommessa per l?America Latina? (Ed. Le Lettere, Florencia 2003).

Carriquiry, uruguayo, uno de los laicos en un cargo de mayor responsabilidad en el Vaticano, es doctor en Derecho y Ciencias Sociales y padre de familia.

--?Cu?l es el objetivo de su libro?

--Guzm?n Carriquiry: Pretende llenar un vac?o. Desde los a?os sesenta a los ochenta ha habido una avalancha de publicaciones orientadas a la ?teor?a de la dependencia?, la ?teolog?a de la liberaci?n?, las ?estrategias revolucionarias?, pero con la ca?da de los reg?menes comunistas en los a?os 1989-1992 estas macro-visiones se han quedado desconcertadas, calladas o condenadas a la repetici?n de esquemas que han pasado a ser bastante anacr?nicos, inadecuados para la nueva realidad emergente, tanto latinoamericana como mundial.

Por otro lado, abundan los estudios especializados, sobre todo de an?lisis econ?mico, pero sin una visi?n ?global?, sint?tica, con perspectiva. Han cambiado los escenarios, sujetos, agendas y esquemas. En Am?rica Latina hay que repensar todo de nuevo, con realismo y esperanza.

De nada sirven los victimismos o las letan?as de denuncias sin salida, ni los moralismos pol?ticos exasperantes, ni la inercia de ideolog?as que ya demostraron su mentira y violencia. Hay que apostar por la propuesta de v?as plausibles de mayor dignidad y desarrollo, de mayor justicia, de contenidos ideales y estrat?gicos para el bien de los pueblos latinoamericanos. Y esto buscando las mayores convergencias posibles.

--?Por qu? ha querido publicar este libro en Brasil?

--Guzm?n Carriquiry: Porque, como escribo en el libro, ?sin Brasil nada ser?a posible en Am?rica Latina. Am?rica Latina se puede articular s?lo partiendo de Brasil. Y Am?rica Latina no es s?lo una opci?n diplom?tica para Brasil, sino todo su contexto y su futuro?.

Lo que suceda con la experiencia de gobierno de Lula tendr? grandes consecuencias para el conjunto latinoamericano. Brasil, en cualquier caso, es s?lo una de las dos caras de Am?rica Latina: por s? solo es impotente. Cualquier esperanza en este sentido se resuelve en un fracaso. Debe asumir con lucidez y determinaci?n un liderato sudamericano, siempre que no pretenda imponer, sino compartir con especial solidaridad.

--?Qu? tendencias advierte en la realidad latinoamericana al inicio del tercer milenio?

--Guzm?n Carriquiry: Actualmente se est? constituyendo un poder intr?nseco regional a trav?s del Mercosur (Mercado Com?n del Sur. Ndr) y su v?nculo con la Comunidad Andina, que conduce hacia la constituci?n de la Uni?n Sudamericana o de los Estados Unidos de Sudam?rica, en relaci?n fraterna con M?xico y Centroam?rica.

Dispersos, separados, no vamos a ning?n lado. Hay que acelerar, profundizar y ampliar la integraci?n, implicando mucho m?s a los pueblos; es un camino arduo y zigzagueante, pero no hay otro.

Esto, sin embargo, no basta. Am?rica Latina est? a la b?squeda de un nuevo paradigma de desarrollo en medio de escaso m?rgenes de maniobra y fuertes desequilibrios y urgencias. El derrumbe del socialismo real ha arrastrado consigo las estrategias revolucionarias y las rarefacciones ideol?gicas, pero se ha agotado el empuje propulsor de las estrategias neoliberales de los comienzos de los a?os noventa, seg?n las recetas del ?Consenso de Washington?, dejando un creciente malestar.

Hay necesidad de promover un fuerte y persistente crecimiento econ?mico auto-sostenido, junto a la incorporaci?n al mercado, a la educaci?n y formaci?n y a la vida nacional de vastos sectores de ?excluidos?, afrontando escandalosas situaciones de pobreza y de desigualdad social (?las mayores del planeta!).

--En el libro usted sostiene que para su desarrollo Am?rica Latina no puede arriesgarse al aislacionismo estrechando v?nculos solamente con los Estados Unidos, como est? previsto en el proyecto --respecto del cual frecuentemente la Iglesia se ha mostrado adversamente-- denominado ??rea de Libre Comercio de las Am?ricas? (www.ftaa-alca.org), que busca de hacer de todo el continente americano una zona de libre intercambio comercial, sino que tambi?n hay que trenzar relaciones con la Uni?n Europea, China, la India y Sud?frica.

--Guzm?n Carriquiry: En efecto, hay que saber jugar a todo campo. Replegados y marginados se pierde. Se pierde tambi?n tanto en la pura contraposici?n ideol?gica con los ?grandes? como en una actitud de asimilaci?n y servilismo.

No existe otro camino que el de saber negociar unidos y conscientes de los propios intereses. Necesitados de los Estados Unidos, necesitamos de la Uni?n Europea, necesitamos intensificar los v?nculos con China, la India, Sud?frica y otros pa?ses emergentes, pero tenemos necesidad de relaciones dignas, serias, planteadas hacia una aut?ntica solidaridad, cooperaci?n y concordia de intereses a menudo opuestos.

--Usted subraya el papel fundamental que podr?a desempe?ar la Iglesia cat?lica.

--Guzm?n Carriquiry: No se pueden afrontar nuestros grav?simos problemas ni emprender un aut?ntico desarrollo si todo se conf?a a los planes y a los alicientes del Estado o se conf?a a la ?mano invisible? del mercado.

Hay que lograr suscitar grandes consensos nacionales y populares en torno a objetivos ideales y estrat?gicos, con una sinergia de fuerzas y de recursos. Ante todo es necesario tocar las fibras ?ntimas de los pueblos en su dignidad y libertad, laboriosidad y capacidad de iniciativa, creatividad y solidaridad, sacrificio y esperanza: movilizar, esto es, su ?ethos? cristiano.

Y esto no es posible sin una nueva evangelizaci?n: Cristo es la piedra angular de toda aut?ntica construcci?n humana en la vida de la persona y de la sociedad. No por casualidad, la Iglesia cat?lica es, seg?n los sondeos realizados en muchos pa?ses latinoamericanos, la instituci?n que suscita mayor consenso, credibilidad y confianza por parte de los pueblos. Es conciencia moral y religiosa, morada, y custodio de la esperanza de ellos. Y todo ello a pesar a los capilares procesos de descristianizaci?n en marcha.

El desaf?o es el de evitar la erosi?n de este patrimonio ideal e invertir en los talentos. En la misi?n de la Iglesia se juega el destino de los pueblos latinoamericanos y, al mismo tiempo, en un continente en el que vive el 50% de los cat?licos de todo el planeta, mientras Europa parece ceder a la apostas?a de masa, est? en juego el destino de la catolicidad.

La Am?rica Latina cat?lica debe demostrar que est? a la altura de estas tareas y desaf?os.

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Publicado por mario.web @ 8:42
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