Lunes, 25 de abril de 2011
Publicamos la intervenci?n del padre Michael Hull, profesor de Teolog?a en varias facultades de Nueva York, pronunciada en la videconferencia mundial de teolog?a organizada por la Congregaci?n para el Clero ( http://www.clerus.org ) sobre ?Los fieles
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 Los laicos en la pol?tica
Los laicos en la pol?tica

NUEVA YORK, s?bado, 3 abril 2004 ( ZENIT.org ).- Publicamos la intervenci?n del padre Michael Hull, profesor de Teolog?a en varias facultades de Nueva York, pronunciada en la videconferencia mundial de teolog?a organizada por la Congregaci?n para el Clero ( http://www.clerus.org ) sobre ?Los fieles laicos?, el 30 de marzo.


Los fieles laicos en la pol?tica



La participaci?n activa de los fieles laicos en la pol?tica contempor?nea ha recibido un gran apoyo durante el Concilio Vaticano II, fundamentalmente en Gaudium et spes, Cap?tulo IV, "La Comunidad pol?tica" (n?meros 73?76). Del mismo modo, en otros documentos, los padres conciliares subrayaron algunos aspectos del compromiso de los fieles en el apostolado ( Apostolicam actuositatem ), en cuanto a la salvaguarda de la libertad religiosa ( Dignitatis humanae ), y a la actividad misionera ( Ad gentes divinitus ). Y muchos de los escritos de Juan XIII (por ejemplo Mater et magistra yPacem in terris ) y Pablo VI (por ejemplo Populorum progressio yOctagesima adveniens ) animaban a los fieles a comprometerse con el mudno para la gloria de Dios y la salvaci?n de las almas.

El Papa Juan Pablo II, siguiendo de cerca los pasos del Concilio y de sus predecesores, han escrito profusamente sobre diversas cuestiones en torno a la relaci?n de la Iglesia con la sociedad (por ejemplo Laborem exercens ,Centesimus annus ,Veritatis splendor , y Evangelium vitae ). Es tan importante el papel que desempe?an los laicos en la pol?tica que el Papa escribe en Christifideles laici : "Para animar cristianamente el orden temporal -en el sentido se?alado de servir a la persona y a la sociedad- los fieles laicos de ning?n modo pueden abdicar de la participaci?n en la "pol?tica"; es decir, de la multiforme y variada acci?n econ?mica, social, legislativa, administrativa y cultural, destinada a promover org?nica e institucionalmente el bien com?n " (n?mero 42, cursiva en el original).

Sin embargo, la sustancia de la "participaci?n en la vida p?blica" antes mencionada a veces es confusa para los fieles. Por este motivo, la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe public? una nota doctrinal intitulada La Participaci?n de los cat?licos en la vida pol?tica para aclarar las ense?anzas de la Iglesia. Citando los beneficios de la democracia y los peligros del pluralismo ?tica, la Iglesia defiende la primac?a de la ley moral natural y recuerda a los fieles que "est?n llamados a rechazar, como algo perjudicial para la vida democr?tica, una concepci?n del pluralismo que refleje el relativismo moral" (n?mero 3). De modo particular, la nota doctrinal apunta a la responsabilidad pol?tica de los fieles para preservar la vida (en contra del aborto y la eutanasia) y para defender la familia ? elementos esenciales del bien com?n (n?mero 4).

Los cat?licos y todos los ciudadanos tienen la obligaci?n de seguir la ley moral natural. Pese a que la Iglesia no intenta entrar en la pol?tica con el objetivo de apoyar a los partidos pol?ticos y de influenciar indebidamente a gobiernos leg?timos, la Iglesia tiene el deber de ense?ar con firmeza lo que es verdad. Dicha ense?anza no debe de ninguna manera construirse como un intento de "ejercer el poder pol?tico o de eliminar la libertad de los cat?licos en relaci?n con cuestiones contingentes. Por el contrario, intenta?tal y como indica su funci?n propia? instruir e iluminar las conciencias de los fieles, en particular de aquellos involucrados en la vida pol?tica, de modo que sus acciones puedan actuar siempre para la promoci?n integral de la persona humana y el bien com?n" (n?mero 6).

De hecho, la Iglesia nunca ha buscado imponer estructuras fijas en las cuestiones pol?ticas o socales. Por el contrario, siempre ha intentado articular principios racionales, siempre conciente de que no hay libertad fuera de la verdad. La fuerte defensa de la Iglesia de la libertad de conciencia no es una defensa del relativismo o el indiferentismo; es una afirmaci?n una afirmaci?n de la dignidad ontol?gica de la persona humana. Como escribe el Papa en Fides et ratio : "O la verdad y la libertad van unidas o juntas perecen en la miseria" (n?mero 90). Los laicos tienen la obligaci?n moral en la pol?tica?y en otras ?reas?de mantener la verdad y hacer avanzar la libertad, para la gloria de Dios y la salvaci?n de las almas.


Publicado por mario.web @ 10:25
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