Lunes, 25 de abril de 2011

Un hombre mayor lleg? una cl?nica para curarse una herida que se hab?a hecho en la mano. Ten?a bastante prisa. Mientras el m?dico lo atend?a le pregunt? sobre el motivo de su urgencia.

Le aclar? que ten?a que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que viv?a all?. Llevaba varios a?os en ese lugar y padec?a de la enfermedad de Alzheimer.

Mientras el doctor terminaba de vendar la herida, le pregunt? si ella se alarmar?a en caso de que ?l llegara tarde esa ma?ana.

- "No -respondi?-, ella ya no sabe qui?n soy. Hace a?os que no me reconoce".

- Entonces, el doctor le pregunt? extra?ado: "?y si ya no sabe qui?n es usted, por qu? esa necesidad ir todas las ma?anas y de llegar tan puntual?".

Le sonri? y, d?ndole una palmadita en la mano, le dijo: "Ella no sabe qui?n soy yo, pero yo todav?a s? muy bien qui?n es ella".

Esa es la clase de amor que verdadero, de fidelidad hecha de detalles. Y es que el verdadero amor no se reduce a lo f?sico o rom?ntico, el verdadero amor es la aceptaci?n de todo lo que el otro verdaderamente es, de lo que ha sido, de lo que ser?, y de lo que ya nunca podr? ser. Y es as? que el amor se convierte en fidelidad.


Publicado por mario.web @ 13:01
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