Lunes, 25 de abril de 2011


Fuente: Arzobispo Primado de M?xico
Autor: Emmo. Sr. Card. Norberto Rivera Carrera

Llamado a los fieles de la Arquidi?cesis de M?xico
en defensa de la vida de los ni?os no nacidos



?Queridos fieles, hermanos en Cristo Jes?s!

Estamos viviendo con profundo dolor el hecho de que la Suprema Corte de Justicia de la naci?n aval? jur?dicamente una ley inmoral que no s?lo despenaliza el aborto, sino que lastima y vulnera los derechos primordiales del ser humano. Esta decisi?n podr? hacer legal lo criminal, pero nunca podr? hacer moral lo que, de suyo, es abominable como es el asesinato de seres inocentes en el vientre de sus madres. Ninguna corte pude contradecir la ley suprema de Dios que nos ordena: ?No matar?s!

La Iglesia, que fue convocada por Jesucristo para defender la vida y ser esperanza de vida a?n en las condiciones m?s adversas, tiene ante s? una nueva oportunidad de responder con acciones concretas frente a la cultura de la muerte que se ha impuesto en nuestra ciudad.

El futuro de esta naci?n -queridos hermanos- depende de ustedes, pues ante el temor generalizado por la violencia en las calles y la destrucci?n que deja tras de s? el narcotr?fico, se suma ahora la violencia institucional, avalada por la justicia, que no detendr? la p?rdida de la vida de millones de ni?os inocentes, y que ser? causa del consecuente da?o f?sico, moral y espiritual de las mujeres que vivan este tr?gico suceso.

A ello se agrega tambi?n nuestra preocupaci?n por las almas y por la conciencia cristiana que carga no s?lo con el terrible peso del pecado, sino tambi?n con el riesgo de la indiferencia y el relativismo moral. La Arquidi?cesis de M?xico, conmovida por estas razones, se ha dirigido en diversas ocasiones a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, ante quienes ha manifestado de manera clara su postura, que no es otra que la del Evangelio de Jesucristo que venci? a la muerte y vino a dar vida en abundancia.

La Iglesia Cat?lica ha defendido y defender? siempre el respeto a la vida desde su concepci?n hasta su fin natural. Defiende a cada ni?o concebido, pues su existencia es un don de Dios que estamos obligados a proteger. Pero tampoco nos son ajenas las mujeres que sufren la violencia, la marginaci?n, el abandono, la ignorancia o se ven obligadas, por su pareja o familia, a ejecutar el terrible acto del aborto. Por esta raz?n, y para prevenir la tragedia del infanticidio, hago un llamado a los cat?licos a ofrecer ayuda inmediata a aquellos que se encuentran en esta dif?cil situaci?n.

Las complicaciones de ?ndole material o de salud no debieran inducir nunca a ninguna madre a asesinar la vida concebida. ??Salvemos a cada ni?o concebido!?, como clam? nuestro amado Juan Pablo II.

Un servidor, como cabeza de esta Iglesia particular en uni?n con mis obispos auxiliares, convocamos a todos los sacerdotes y religiosos de esta Iglesia que peregrina en la ciudad de M?xico a atender de forma desinteresada, decidida y sacrificada a todo aquel que tenga en mente acabar con la vida del concebido. Les suplicamos, escuchen y orienten principalmente a las madres que experimentan en su vientre el milagro de la vida. De igual modo, hermanos en el ministerio sacerdotal, est?n prestos y diligentes para administrar el sacramento de la Reconciliaci?n y orientar a quienes por desgracia han participado del execrable crimen del aborto.

Nos dirigimos tambi?n, en el nombre de Dios, a los m?dicos y enfermeras, principalmente a aquellos que han sido bautizados en la fe cat?lica, para que protejan a toda costa la vida de los ni?os concebidos y sean fieles a su vocaci?n y conciencia cristiana. Les conmino a ejercer su derecho de objeci?n de conciencia y repudiar en sus espacios laborales este acto de lesa humanidad. As? mismo, llamamos a las autoridades sanitarias a que, acatando la ley, respeten la conciencia de los m?dicos que se reh?sen a practicar estos espantosos asesinatos.

Hacemos un llamado tambi?n a todas las religiosas y responsables de casas conventuales para que -seg?n su carisma y apostolado- acojan a las madres embarazadas en situaci?n de desamparo, o a los hijos de ?stas, para que el amor de su comunidad sea signo sensible de hermandad cristiana y del amor de Dios entre los m?s necesitados. Tengan siempre presentes las palabras de Cristo: ?Quien recibe a uno de estos peque?os en mi nombre, a m? me recibe? (Mc 9, 37)

Llamamos tambi?n a todos aquellos laicos que se desempe?an en el ?mbito gubernamental o empresarial, y en cuyas manos se encuentra la posibilidad de procurar beneficios a las mujeres en situaci?n de embarazo, a participar activamente en la tarea de salvar a los ni?os concebidos, procurando leyes que ayuden a las mujeres y promoviendo empleos dignos que permitan el sano desarrollo de la familia. Pedimos a las autoridades no negar la oportunidad de una ayuda econ?mica digna a mujeres embarazadas, portadoras de la vida y del futuro de nuestra sociedad.

Por ?ltimo, hacemos un llamado a todas las familias a actuar con bondad y cari?o para que toda mujer viva su embarazo con la mayor protecci?n y cuidado de sus parejas, padres, parientes y amigos, porque no hay mayor dolor que ser rechazado o se?alado por la propia familia o la sociedad.

?Que reine Jes?s por siempre, que reine su coraz?n lleno de amor, perd?n y misericordia!, y que nos d? el coraje para enfrentar los retos a los que este doloroso momento nos obliga. Que Santa Mar?a de Guadalupe, madre de todos los mexicanos y a quien pertenece nuestra naci?n, nos ampare en su amoroso regazo y nos cuide en esta dif?cil situaci?n por la que atraviesa nuestra amada patria.

Emmo. Sr. Card. Norberto Rivera Carrera
Arzobispo Primado de M?xico




Agradece al Sr. Cardenal este mensaje, envi?ndole un correo a [email protected]


Publicado por mario.web @ 18:26
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