Domingo, 01 de mayo de 2011
En una sociedad que s?lo promueve el ?xito exterior, los hombres justos ser?n rechazados y perseguidos, pero ser? su fortaleza de esp?ritu la que les d? tranquilidad interior.
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Dios, fuente de paz en una sociedad obsesionada por el ?xito; asegura el Papa
Dios, fuente de paz en una sociedad obsesionada por el ?xito; asegura el Papa

Juan Pablo II reconoce que en una sociedad obsesionada por ?el ?xito exterior? el creyente puede experimentar el ?aislamiento? o incluso el ?desprecio?, pero no pierde la paz interior porque Dios es su confianza.

As? lo explic? en una audiencia general en la que participaron unos 20.000 peregrinos en la plaza de San Pedro del Vaticano, dedicada a comentar la primera parte del Salmo 26, que comienza con el famoso vers?culo: ?El Se?or es mi luz y mi salvaci?n, ?a qui?n temer???.

?La vida del creyente es sometida con frecuencia a tensiones y contestaciones, en ocasiones tambi?n al rechazo e incluso a la persecuci?n?, comenz? constatando el Santo Padre en su intervenci?n le?da en italiano.

?El comportamiento del hombre justo fastidia, pues resuena como una admonici?n para los prepotentes y perversos?, a?adi? el obispo de Roma, que salud? a los peregrinos en diez idiomas.

?El fiel es consciente de que la coherencia crea aislamiento y provoca incluso desprecio y hostilidad en una sociedad que escoge con frecuencia como estandarte la ventaja personal, el ?xito exterior, la riqueza, el goce desenfrenado?, sigui? explicando.

?Sin embargo --aclar?--, no est? solo y su coraz?n mantiene una paz interior sorprendente, pues como dice la espl?ndida "ant?fona" de apertura del Salmo ?El Se?or es mi luz y mi salvaci?n?. Repite continuamente: ??a qui?n temer??... ?qui?n me har? temblar?... mi coraz?n no tiembla... me siento tranquilo?.

La composici?n po?tica del Antiguo Testamento recuerda las palabras de san Pablo, reconoci? Juan Pablo II, con las que afirmaba en la carta a los Romanos: ?Si Dios est? por nosotros ?qui?n contra nosotros? ?.

?La tranquilidad interior, la fortaleza de esp?ritu y la paz son un don que se obtiene refugi?ndose en el templo, es decir, recurriendo a la oraci?n personal y comunitaria?, asegur?.

Al rezar, subray?, el creyente ?se pone en las manos de Dios? para ?contemplar y admirar el misterio divino, participar en la liturgia del sacrificio y elevar sus alabanzas al Dios liberador?.

?El Se?or crea alrededor del fiel un horizonte de paz, que excluye el estruendo del mal. La comuni?n con Dios es manantial de serenidad, de alegr?a, de tranquilidad; es como entrar en un oasis de luz y de amor?, concluy?.

La meditaci?n del Santo Padre continu? con la serie de intervenciones que viene pronunciando desde hace meses sobre la Liturgia de las V?speras, la oraci?n de la Iglesia en el ocaso de la jornada. Pueden leerse en la secci?n ?Audiencia del mi?rcoles? de la p?gina web de Zenit ( www.zenit.org ).


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Publicado por mario.web @ 0:57
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