Lunes, 02 de mayo de 2011

Mateo 28, 1-10. S?bado Santo. Por esto estamos aqu? ahora. Por esto velamos. Queremos estar contigo, nosotros, tu Iglesia.
Autor: H Sa?l Alejandro Guti?rrez | Fuente: Catholic.net
Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Mateo 28, 1-10

Pasado el s?bado, al amanecer del primer d?a de la semana, Mar?a Magdalena y la otra Mar?a fueron a visitar el sepulcro. De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el ?ngel del Se?or baj? del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sent? sobre ella. Su aspecto era como el de un rel?mpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos. El ?ngel dijo a las mujeres: ?No teman, yo s? que ustedes buscan a Jes?s, el Crucificado. No est? aqu?, porque ha resucitado como lo hab?a dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba, y vayan en seguida a decir a sus disc?pulos: ?Ha resucitado de entre los muertos, e ir? antes que ustedes a Galilea: all? lo ver?n?.Esto es lo que ten?a que decirles?. Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegr?a, se alejaron r?pidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los disc?pulos. De pronto, Jes?s sali? a su encuentro y las salud?, diciendo: ?Al?grense?. Ellas se acercaron y, abraz?ndole los pies, se postraron delante de ?l. Y Jes?s les dijo: ?No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y all? me ver?n?.

Oraci?n introductoria

Gracias, Virgen Mar?a, por tu maternal protecci?n. Pongo en tus manos esta oraci?n para sacar de ella el mayor fruto para mi alma. Perm?teme acompa?arte en estos momentos de dolor. Dime qu? puedo hacer para consolar tu coraz?n de Madre que sufre por la muerte de tu Hijo Amado. Mira lo que he hecho a Jes?s, que mal le he tratado cuando herechazado su compa??a prefiri?ndome a m? mismo antes que a ?l. Llena mi coraz?n, Madre de Dios, de esa esperanza de salvaci?n para que yo pueda experimentar el amor que me ha tenido Cristo al dar su vida por m?.

Petici?n

Se?or, que tu resurrecci?n sea la fuente de todas mis alegr?as y esperanzas.

Meditaci?n

?Mar?a Magdalena, Juana y Mar?a de Santiago, cuando llegaron a la tumba y encontraron removida la piedra del sepulcro, "y entrando, no hallaron el cuerpo del Se?or Jes?s". En ese momento por vez primera, en esa tumba vac?a, en la que anteayer fue colocado tu cuerpo, reson? la palabra: "?Ha resucitado!" (Lc 24, 6). "?Por qu? busc?is entre los muertos al que vive? No est? aqu?; ha resucitado. Acordaos c?mo os habl?estando a?n en Galilea, diciendo que el Hijo del hombre hab?a de ser entregado en poder de los pecadores, y ser crucificado, y resucitar al tercer d?a" (Lc 24, 5-7).
Por esto estamos aqu? ahora. Por esto velamos. Queremos preceder a las mujeres y a los Ap?stoles. Queremos estar aqu?, cuando la sagrada liturgia de esta noche haga presente tu victoria sobre la muerte. Queremos estar contigo, nosotros, tu Iglesia, el Cuerpo de tu Cuerpo y de tu Sangre derramada en la cruz. Somos tu Cuerpo. Somos tu Pueblo. Somos muchos. Nos reunimos en muchos lugares de la tierra esta noche de la Santa Vigilia, junto a tu tumba, lo mismo que nos reunimos, la noche de tu nacimiento, en Bel?n. Somos muchos, y a todos nos une la fe, nacida de tu Pascua, de tu Paso a trav?s de la muerte a la nueva vida, la fe nacida de tu resurrecci?n? (Juan Pablo II, Vigilia Pascual, 5 de abril de 1980).

Reflexi?napost?lica

Dios ten?a preparada una vocaci?n para aquellas mujeres, les encomienda una misi?n muy importante: anunciar a los disc?pulos la noticia que les devolver?a la esperanza en Jes?s. Cristo HA RESUCITADO de entre los muertos, e ir? antes que ustedes a Galilea: all? lo ver?n. El anuncio de la resurrecci?n fortalece nuestra fe y le da sentido, porque dir? San Pablo: ?Y si Cristo no resucit?, es vana nuestra predicaci?n y vana tambi?n la fe de ustedes? (I Co. 15, 14).

Prop?sito

Acompa?ar este d?a a la Sant?sima Virgen con una visita ante alguna imagen de Ella.

Di?logo con Cristo

Se?or, yo s? que T? me ves, que T? me escuchas. Ens??ame a amar a Mar?a, para que la sienta como mi verdaderaMadre que me consuela, me anima y me lleva por el mejor camino hacia Ti. Ll?name con la alegr?a de tu resurrecci?n y llena de valor a mi alma para que no tema anunciar tu salvaci?n a todos los hombres.


?Jesucristo ha muerto y resucitado por todos: ??l es nuestra esperanza!?.
(Benedicto XVI Mensaje Urbi et Orbe: Pascua 2008).


Publicado por mario.web @ 9:18
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