Lunes, 02 de mayo de 2011

Marcos 16, 9-15. S?bado de Pascua. Jes?s resucitado, conc?deme ser un testigo fiel de tu resurrecci?n.
Autor: Josu? Mar?a Hern?ndez | Fuente: Catholic.net
Evangelio

Lectura del santo Evangelio seg?n san Marcos 16, 9-15

Jes?s, que hab?a resucitado a la ma?ana del primer d?a de la semana, se apareci? primero a Mar?a Magdalena, aquella de quien hab?a echado siete demonios. Ella fue a contarlo a los que siempre lo hab?an acompa?ado, que estaban afligidos y lloraban. Cuando la oyeron decir que Jes?s estaba vivo y que lo hab?a visto, no le creyeron. Despu?s, se mostr? con otro aspecto a dos de ellos, que iban caminando hacia un poblado.Y ellos fueron a anunciarlo a los dem?s, pero tampoco les creyeron. En seguida, se apareci? a los Once, mientras estaban comiendo, y les reproch? su incredulidad y su obstinaci?n porque no hab?an cre?do a quienes lo hab?an visto resucitado. Entonces les dijo: ?Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creaci?n. El que crea y se bautice, se salvar?. El que no crea, se condenar?. Y estos prodigios acompa?ar?n a los que crean: arrojar?n a los demonios en mi Nombre y hablar?n nuevas lenguas; podr?n tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les har? ning?n da?o; impondr?n las manos sobre los enfermos y los curar?n?. Despu?s de decirles esto, el Se?or Jes?s fue llevado al cielo y est? sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Se?or los asist?a y confirmaba su palabra con los milagros que la acompa?aban.

Oraci?n introductoria

Se?or Jes?s, ?gracias por cumplir tu promesa de estar con nosotros siempre!, ?gracias por resucitar! y sobre todo, por darme la alegr?a de ser testigo de tu resurrecci?n. Conc?deme participar en estos momentos de la alegr?a de saber que est?s vivo y que est?s siempre presente en la Iglesia.

Petici?n

Jes?s resucitado, conc?deme ser un testigo fiel de tu resurrecci?n, de manera que cada persona que entre en contacto conmigo, pueda sentir esta alegr?a de tu presencia en m?.

Meditaci?n

En efecto, una de las preguntas que m?s angustian la existencia del hombre es precisamente ?sta: ?qu? hay despu?s de la muerte? Esta solemnidad nos permite responder a este enigma afirmando que la muerte no tiene la ?ltima palabra, porque al final es la Vida la que triunfa. Nuestra certeza no se basa en simples razonamientos humanos, sino en un dato hist?rico de fe: Jesucristo, crucificado y sepultado, ha resucitado con su cuerpo glorioso. Jes?s ha resucitado para que tambi?n nosotros, creyendo en ?l, podamos tener la vida eterna. Este anuncio est? en el coraz?n del mensaje evang?lico. San Pablo lo afirma con fuerza: ?Si Cristo no ha resucitado, nuestra predicaci?n carece de sentido y vuestra fe lo mismo?. Y a?ade: ?Si nuestra esperanza en Cristo acaba con esta vida, somos los hombres m?s desgraciados? (1 Co 15,14.19). Desde la aurora de Pascua una nueva primavera de esperanza llena el mundo; desde aquel d?a nuestra resurrecci?n ya ha comenzado, porque la Pascua no marca simplemente un momento de la historia, sino el inicio de una condici?n nueva: Jes?s ha resucitado no porque su recuerdo permanezca vivo en el coraz?n de sus disc?pulos, sino porque ?l mismo vive en nosotros y en ?l ya podemos gustar la alegr?a de la vida eterna (Benedicto XVI, Pascua, 2009).

Reflexi?n apost?lica

La resurrecci?n de Cristo es nuestra esperanza. La Iglesia proclama hoy esto con alegr?a: anuncia la esperanza, que Dios ha hecho firme e invencible resucitando a Jesucristo de entre los muertos; comunica la esperanza, que lleva en el coraz?n y quiere compartir con todos, en cualquier lugar, especialmente all? donde los cristianos sufren persecuci?n a causa de su fe y su compromiso por la justicia y la paz; invoca la esperanza capaz de avivar el deseo del bien, tambi?n y sobre todo cuando cuesta.

Prop?sito

Hoy tratar? de sonre?r a cualquier persona que me encuentre en el supermercado, transporte p?blico o en mi hogar; dando testimonio de la alegr?a de la resurrecci?n del Se?or.

Di?logo con Cristo

Jes?s, ?gracias por resucitar de entre los muertos!, ?gracias porque hoy tambi?n est?s vivo! Vivo en mi familia, en mis amigos, en las personas que est?n a m? alrededor. Jes?s, conc?deme la gracia de tener siempre un coraz?n que transmita la alegr?a de poseerte y sobretodo que de testimonio de que t? est?s vivo. Gracias Jes?s por estar con nosotros. Am?n.

?Como Jes?s fue el anunciador del amor de Dios Padre, tambi?n nosotros lo debemos ser de la caridad de Cristo: somos mensajeros de su resurrecci?n, de su victoria sobre el mal y sobre la muerte, portadores de su amor divino? Benedicto XVI, 5 de abril de 2010).


Publicado por mario.web @ 9:25
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