Lunes, 02 de mayo de 2011

Evangelio
Del santo Evangelio seg?n san Juan 21, 1-14

En aquel tiempo, Jes?s se les apareci? otra vez a los disc?pulos junto al lago de Tiber?ades. Se les apareci? de esta manera: Estaban juntos Sim?n Pedro, Tom?s (llamado el Gemelo), Natanael (el de Can? de Galilea), los hijos de Zebedeo y otros dos disc?pulos. Sim?n Pedro les dijo: ?Voy a pescar?. Ellos le respondieron: ?Tambi?n nosotros vamos contigo?. Salieron y se embarcaron, pero aquella noche no pescaron nada.

Estaba amaneciendo, cuando Jes?s se apareci? en la orilla, pero los disc?pulos no lo reconocieron. Jes?s les dijo: ?Muchachos, ?han pescado algo??. Ellos contestaron: ?No?. Entonces ?l les dijo: ?Echen la red a la derecha de la barca y encontrar?n peces?. As? lo hicieron, y luego ya no pod?an jalar la red por tantos pescados.

Entonces el disc?pulo a quien amaba Jes?s le dijo a Pedro: ?Es el Se?or?. Tan pronto como Sim?n Pedro oy? decir que era el Se?or, se anud? a la cintura la t?nica, pues se le hab?a quitado, y se tir? al agua. Los otros disc?pulos llegaron en la barca, arrastrando la red con los pescados, pues no distaban de tierra m?s de cien metros.

Tan pronto como saltaron a tierra, vieron unas brasas y sobre ellas un pescado y pan. Jes?s les dijo: ?Traigan algunos pescados de los que acaban de pescar?. Entonces Sim?n Pedro subi? a la barca y arrastr? hasta la orilla la red, repleta de pescados grandes. Eran ciento cincuenta y tres, y a pesar de que eran tantos, no se rompi? la red. Luego les dijo Jes?s: ?Vengan a almorzar?. Y ninguno de los disc?pulos se atrev?a a preguntarle: ??Qui?n eres??. Porque ya sab?an que era el Se?or. Jes?s se acerc?, tom? el pan y se lo dio y tambi?n el pescado.

Esta fue la tercera vez que Jes?s se apareci? a sus disc?pulos despu?s de resucitar de entre los muertos.

Oraci?n introductoria

Jes?s, T? amabas a tu disc?pulo Juan por el amor fiel que siempre te tuvo, por eso ?l pudo reconocerte. Se?or, s? que me amas y yo tambi?n te amo y creo en Ti, permite que yo tambi?n pueda reconocerte en este rato de oraci?n.

Petici?n

Esp?ritu Santo, dame el don del silencio para poder atender a tus inspiraciones.

Meditaci?n

?Tambi?n hoy se dice a la Iglesia y a los sucesores de los ap?stoles que se adentren en el mar de la historia y echen las redes, para conquistar a los hombres para el Evangelio, para Dios, para Cristo, para la vida verdadera. Los Padres han dedicado tambi?n un comentario muy particular a esta tarea singular. Dicen as?: para el pez, creado para vivir en el agua, resulta mortal sacarlo del mar. Se le priva de su elemento vital para convertirlo en alimento del hombre. Pero en la misi?n del pescador de hombres ocurre lo contrario. Los hombres vivimos alienados, en las aguas saladas del sufrimiento y de la muerte; en un mar de oscuridad, sin luz. La red del Evangelio nos rescata de las aguas de la muerte y nos lleva al resplandor de la luz de Dios, en la vida verdadera. (?) As? es, en verdad: nosotros existimos para ense?ar a Dios a los hombres. Y ?nicamente donde se ve a Dios, comienza realmente la vida. S?lo cuando encontramos en Cristo al Dios vivo, conocemos lo que es la vida? (Benedicto XVI, 24 de abril de 2005).

Reflexi?n apost?lica

?En el ejercicio de los deberes profesionales al servicio de la sociedad, sean siempre honestos, leales y justos, sin permitir que la b?squeda de intereses personales lesione las exigencias de la justicia, de la caridad o de la verdad. No olviden que son ap?stoles de Cristo y procuren compartir el don del Movimiento en sus vidas con las personas que tratan, especialmente sus compa?eros de profesi?n? (Manual del miembro del Movimiento Regnum Christi, n. 298).

Prop?sito

Valorar todas las cosas a la luz de Dios y del Evangelio.

Di?logo con Cristo

Echar las redes para que tu mensaje de amor llegue a todos aquellos que te buscan Se?or, ?qu? gran misi?n! Qu? responsabilidad pero qu? don tan maravilloso el que me invites a edificar tu Reino. Gracias Se?or,? conf?o en tu gracia para que yo tambi?n pueda llevar a cabo una pesca milagrosa.?

?Escuchen aquellas palabras que Cristo dirigi? a san Pedro: ?Boga mar adentro y echad vuestras redes para la pesca?; y, con el alma pronta y rebosante de generosidad respondan: ??En tu nombre, Se?or, lanzar? las redes!??

(Cristo al centro, n. 2307).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 10:55
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