Lunes, 02 de mayo de 2011

Evangelio

Del santo Evangelio seg?n san Juan 20, 19-31

Al anochecer del d?a de la resurrecci?n, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los disc?pulos, por miedo a los jud?os, se present? Jes?s en medio de ellos y les dijo: ?La paz est? con ustedes?. Dicho esto, les mostr? las manos y el costado. Cuando los disc?pulos vieron al Se?or, se llenaron de alegr?a.


De nuevo les dijo Jes?s: ?La paz est? con ustedes. Como el Padre me ha enviado, as? tambi?n los env?o yo?. Despu?s de decir esto, sopl? sobre ellos y les dijo: ?Reciban al Esp?ritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedar?n perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedar?n sin perdonar?.


Tom?s, uno de los Doce, a quien llamaban el Gemelo, no estaba con ellos cuando vino Jes?s, y los otros disc?pulos le dec?an: ?Hemos visto al Se?or?. Pero ?l les contest?: ?Si no veo en sus manos la se?al de los clavos y si no meto mi dedo en los agujeros de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creer?.


Ocho d?as despu?s, estaban reunidos los disc?pulos a puerta cerrada y Tom?s estaba con ellos. Jes?s se present? de nuevo en medio de ellos y les dijo: ?La paz est? con ustedes?. Luego le dijo a Tom?s: ?Aqu? est?n mis manos; acerca tu dedo. Trae ac? tu mano, m?tela en mi costado y no sigas dudando, sino cree?. Tom?s le respondi?: ??Se?or m?o y Dios m?o!? Jes?s a?adi?: ?T? crees porque me has visto; dichosos los que creen sin haber visto?.


Otras muchas se?ales milagrosas hizo Jes?s en presencia de sus disc?pulos, pero no est?n escritas en este libro. Se escribieron ?stas para que ustedes crean que Jes?s es el Mes?as, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre. Palabra del Se?or.

Oraci?n introductoria

Jes?s, aumenta mi fe para que nunca dude y crea siempre en Ti y en tu Palabra. Permite que en esta oraci?n descubra el sentido que debo dar a mi trabajo para que sea un medio para sembrar la paz.

Petici?n

Se?or, hazme d?cil a tus inspiraciones para poder experimentar tu paz.?

Meditaci?n

?Queridos hermanos y hermanas, ?miremos a Cristo traspasado en la Cruz! ?l es la revelaci?n m?s impresionante del amor de Dios, un amor en el que eros y agap?, lejos de contraponerse, se iluminan mutuamente. En la Cruz, Dios mismo mendiga el amor de su criatura: ?l tiene sed del amor de cada uno de nosotros.

El ap?stol Tom?s reconoci? a Jes?s como ?Se?or y Dios? cuando puso la mano en la herida de su costado. No es de extra?ar que, entre los santos, muchos hayan encontrado en el Coraz?n de Jes?s la expresi?n m?s conmovedora de este misterio de amor. Se podr?a incluso decir que la revelaci?n del eros de Dios hacia el hombre es, en realidad, la expresi?n suprema de su agap?. En verdad, s?lo el amor en el que se unen el don gratuito de uno mismo y el deseo apasionado de reciprocidad infunde un gozo tan intenso que convierte en leves incluso los sacrificios m?s duros. (?) La respuesta que el Se?or desea ardientemente de nosotros es ante todo que aceptemos su amor y nos dejemos atraer por ?l? (Benedicto XVI, 21 de noviembre de 2006).

Reflexi?n apost?lica

?Una de las pr?cticas m?s sencillas y eficaces para vivir habitualmente en la presencia de Dios es el rezo de breves jaculatorias y la elevaci?n de la mente a Dios. Las jaculatorias son como latidos espont?neos del alma que, unidos a una pr?ctica de oraci?n peri?dica y m?s dilatada, mantienen encendido el fuego de la vida interior? (Manual del miembro del Movimiento Regnum Christi, n. 231).

Prop?sito

Mirar varias veces el crucifijo y decirle las palabras del ap?stol Tom?s con fe viva: ?Se?or m?o y Dios m?o?.

Di?logo con Cristo

Jes?s, gracias por el don de la fe. Quiero que la luz de tu Evangelio ilumine mi vida para que pueda reconocerte en todos y cada uno de mis hermanos.

?Aparta de ti toda desconfianza, recelo, temor, actitud negativa, y ponte en las manos de Dios con la fe y el amor de un ni?o?

(Cristo al centro, n. 519).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 10:56
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios