Martes, 03 de mayo de 2011
La empresa, lugar de creaci?n de riqueza, a veces mal comprendido por nuestra buena Iglesia, acomplejada delante del dinero, debe ser contemplada de dos maneras...
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Testimonio de Andr? Mulliez, empresario cristiano
Testimonio de Andr? Mulliez, empresario cristiano


Andr? Mulliez. Empresario fundador de ??Nord Entreprendie -R?seau Entreprendie?? y de ??Chemins d?Humanit鴴



La participaci?n de los cristianos en la vida p?blica es el principal objetivo de Catholic.net. Desde esta perspectiva, el art?culo Testimonio de un empresario cristiano, publicado en ECCLESIA (XVI, n. 4, 2002 - pp. 455-464), es un buen ejemplo de iniciativa cristiana en el ?mbito empresarial. Por su inter?s, reproducimos el art?culo publicado en E-Cristians a continuaci?n.


?Soy cristiano?

Yo creo en Dios Padre (?Padre de qui?n?), Creador de la tierra y del cielo, ?donde ?l habita! Que hizo al hombre a su imagen y semejanza (?sus hijos y sus hijas!).

Padre Nuestro que est?s en los Cielos.

Yo creo en Jes?s, el Ungido, que tom? la naturaleza humana, la nuestra, nuestro hermano en humanidad, y que el Padre declar? que era su Hijo, que muri?, resucit? y subi? a los cielos.

Yo creo en el Esp?ritu que, desde Pentecost?s, ya no est? s?lo en los cielos, sino que tambi?n habita en nuestros corazones y que podemos sentir si estamos a su escucha, dentro de nosotros mismos, si estamos atentos a El cuando nos habla por la voz de los otros hermanos y hermanas, ?con discernimiento! y si nos alimentamos de la Buena Noticia que son los Evangelios.

Escucha y lectura que yo me esfuerzo por recibir, no como una moral exterior a m? mismo, sino como la buena manera, eficaz y feliz, de vivir mi vida, nuestra vida, y de responder a la primera orden del G?nesis: "Creced y multiplicaos, dominad la tierra y sometedla" al servicio de todos.

Porque mi vida me ha hecho descubrir que el medio m?s seguro de construir mi propio bienestar (bien-estar), es hacer estar bien al otro, a los otros. Por el contrario, la depresi?n conduce a encerrarse en s? mismo, a cerrar las puertas y las ventanas personales y el interior se pudre, se muere.

Me permito recordar esta convicci?n porque es ella la que me permite no recibir la "moral" como un deber exterior a m?, sino como el buen modo de vivir mi vida.

Cuando se me pidi? que presentara mi testimonio bajo el t?tulo global "Francia, testigo de esperanza, perspectiva, desaf?o" y, m?s precisamente, "visi?n cristiana del mundo profesional en Francia", despu?s de haber aceptado, yo me he sentido y aun me siento muy embarazado, porque yo puedo testimoniar sobre lo que vivo yo, o mejor, trato de vivir, yo mismo y sobre m? mismo, ?pero yo no estoy cualificado para hablar en nombre de toda Francia! ?Pero es verdad que yo soy un hombre de empresa!



La empresa, lugar de creaci?n de riqueza, a veces mal comprendido por nuestra buena Iglesia, acomplejada delante del dinero, debe ser contemplada de dos maneras:

1. La primera mirada: la creaci?n de la riqueza. Es un deber de todos contribuir a ella. A quien ha recibido un talento (un mill?n de francos) y que no lo hace fructificar, el Maestro lo reprende y lo excluye, lo echa fuera. A quien ha recibido diez (10 millones de francos) y los ha duplicado (en cu?nto tiempo, no lo sabemos) es felicitado, y ?l los da al Maestro que a su vez los dar? a otros m?s importantes.

En este siglo XXI, nuestro gran vicio no es ni la lujuria, ni la envidia, sino la pereza, es decir, el no hacer uso de nuestros talentos, en el doble sentido de esta palabra: mis capacidades de actuar y los medios de los que soy responsable.

2. La segunda mirada es el empleo de esta riqueza. Y aqu? s?, se nos pide abundantemente que ella debe estar al servicio de todos...

El principio de la distribuci?n, si no es respetado y desarrollado, conduce al terrorismo planetario entre las naciones -entre las clases sociales en el seno de una naci?n- entre hermano y hermana en el seno de la familia.

Pero no podemos distribuir lo que no existe, y es m?s eficaz repartir el trabajo que el fruto del trabajo.



La mundializaci?n ha sido hecha posible por dos progresos t?cnicos considerables:


a) El costo del transporte entre los continentes y los pa?ses ha sido dividido por 100 ? 500 en el curso de los cincuenta ?ltimos a?os;

b) La transmisi?n del pensamiento, y por lo tanto de las ofertas y demandas, y por lo tanto de la econom?a, y por lo tanto de los eventos locales, se ha hecho instant?nea y casi gratuita.


En cuanto a la repartici?n de los bienes de la tierra, seguramente, hay que estar atentos, pero tambi?n compartir el arte de hacer surgir las riquezas -aprender a pescar m?s que compartir el pescado.



Y yo me pregunto sobre dos fen?menos:

1. ?Qu? seria de ?frica hoy si se hubieran dejado all? los tres o cuatro millones de negros transportados a Am?rica en el siglo XIX?

2. ?El Islam no nos quiere recordar su preferencia por su Dios, en relaci?n con la riqueza material que se le env?a desde hace cincuenta a?os al comprarle su petr?leo?

?Qu? seria del mundo ?rabe si se hubiera desarrollado por su propio genio, sin petrod?lar? Petrod?lares que no caen sino en las manos de un peque?o n?mero de personas y vuelven a nosotros en compra de armas, en mezquitas y por dos mil millones de d?lares en nuestras billeteras en compras de nuestras empresas. Demasiado poco para desarrollar sus propios pa?ses.


Dejemos la filosof?a, se me ha pedido un testimonio. ..

S?, yo soy descendiente de una familia de industriales desde 1920. Mi padre y mis t?os han sido formados por la Acci?n Cat?lica, que entonces se llamaba "Burgues?a Cristiana".

He visto a mi padre desarrollar relaciones reales con su personal y su sindicato -inicio del Comit? de Empresa- y a veces en reuniones complicadas, ?l los llevaba a compartir con simplicidad nuestra mesa familiar (trece hijos). ?l hizo surgir, desde 1935, los abonos familiares en Roubaix y Tourcoing, el mismo esfuerzo se hac?a simult?neamente en Lyon, lo que fue retornado por el Estado despu?s de la guerra.

?l se ocup? tambi?n de mantener en vida la Prensa Cat?lica de provincia (Croix du Nord), responsabilidad que yo retom? veinte a?os despu?s agreg?ndole "Croix du Midi" y "Voix du Jura". Un t?o fue fundador del C.I.L. (Comit? Interprofesional de la Vivienda), generalizado por el Estado despu?s de la guerra. Otro t?o ha seguido durante quince a?os la actividad del Centro espiritual de Hautmont, de los jesuitas, ?responsabilidad que yo tambi?n retom? en 1962!

En cuanto a nuestra generaci?n, pasamos del ramo textil a la distribuci?n, y lo logramos con ?xito, en 50 a?os, pasando de mil colaboradores a doscientos mil. Y all? tambi?n, aunque sin proclamarlo, nos esforzamos por aplicar nuestras convicciones cristianas.



Por ejemplo, hemos conjugado las tres siguientes cosas:

* Compartir el saber: Informaci?n, formaci?n generalizada, seguida en curso de carrera;

* Compartir el poder: Las decisiones se deben tomar lo m?s cerca posible del terreno, pero al nivel donde se miden todas las consecuencias (principio de subsidiariedad);

* Compartir el tener: Prima de inter?s basada en los resultados, alcanzando frecuentemente de uno a dos meses de salario. Accionarado del personal.

Adem?s de la familia y de nuestros 450 accionarios familiares, los colaboradores son nuestros m?s importantes accionarios: 16 por ciento del capital, 90 por ciento del personal que tiene m?s de seis meses de antig?edad es accionario y m?s del 50 por ciento de ellos tienen un ahorro superior a un a?o de renta.


Por lo tanto, compartimos con ellos las plusval?as manteniendo las capacidades de crecimiento, esto porque somos al?rgicos a la Bolsa.



Sobre este tema, tres observaciones:

1. ?Solamente el 17 por ciento de los 25.500.000 trabajadores potenciales franceses trabajan en sociedades que se venden o se compran en Bolsa, mientras que m?s de la mitad trabaja en empresas de una a cincuenta personas, de las que nadie dice que son el marco esencial de trabajo de los ciudadanos!

2. Los altibajos de la Bolsa son la mayor parte de las veces ficticios. Si yo me enriquezco es porque otro se empobrece. S?lo los instrumentos de trabajo son creadores de riqueza.

3. Ante la estabilidad de los ahorristas-inversores, que llamamos capitalistas, frecuentemente con temor y menosprecio, la estabilidad de los propietarios asegura mejor la estabilidad de la empresa en sus hombres de arriba hacia abajo, y en sus finalidades.


?Qui?n invierte en la Bolsa? Quienes disponen de un ahorro, de una suma de dinero, y la colocan all?, no pudiendo o no osando emprender una actividad con riesgo.



"Nord Entreprendie -R?seau Entreprendie"

En 1985, en plena escalada de la desocupaci?n, habiendo tenido que licenciar seiscientos obreros textiles, nos dijimos, con un grupo de primos: "Creemos empleadores que crear?n empleos".

Entonces, abrimos, en Roubaix, un centro de recepci?n para futuros creadores a fin de:


* Ayudarlos a construir su proyecto y convalidarlo;
* Facilitar el financiamiento por pr?stamos sin inter?s ni cauci?n, que deb?a ser devuelto s?lo en caso de ?xito;
* Acompa?arlos durante los dos o tres a?os de su inicio.



Yo apliqu? exactamente el principio de subsidiariedad:

1. Delegar la responsabilidad de jefe de empresa a quien la puede y quiere ejercer;

2. Acompa?arlo en el desarrollo de sus capacidades por el apoyo y la confianza incluso hasta prestarle sin inter?s ni cauci?n;

3. Ayudarlo estrechamente a lanzarse en dos o tres a?os, y despu?s dejarlo hacer su camino; y

4. Incitarlo a la reciprocidad, es decir a dar a otros toda la ayuda que ?l mismo ha recibido. Que no busque devolver a aquel de quien ha recibido -porque ser?a el final de una cadena de solidaridad- sino por el contrario que sea un eslab?n, teniendo las manos abiertas, para transformarse ?l mismo en un promotor -por subsidiariedad- de alg?n otro.


Esto es en realidad m?s que solidaridad, y mi alegr?a profunda es que este sistema ha funcionado tan bien que en 1992, unos lioneses nos copiaron.

Despu?s hicieron lo mismo en Le Havre, Bordeaux, etc., y al d?a de hoy veinticinco asociaciones son animadas por dos mil quinientos jefes de empresa que han hecho surgir desde el origen m?s de seiscientos proyectos, y, s?lo en el a?o 2001, 250 proyectos. Cada una de las veinticinco asociaciones es aut?noma, pero se beneficia de los m?todos puestos a punto en diecis?is a?os, a condici?n de respetar los tres principios de nuestra carta constitutiva:

1. El hombre es primero en todas nuestras elecciones: de nuestros adherentes (dando tiempo y dinero) y seguramente de los nuevos creadores que deben venir con su objetivo de producci?n y servicio y su blanco de clientela. El 51 por ciento de las posibilidades de ?xito depende de la calidad del empresario.

2. Gratuidad: Es el creador quien debe tener ?xito, por lo tanto, prohibici?n de participar en su capital. Renuncia al poder que da el dinero. Yo no tengo m?s autoridad que la que se me reconoce. Y ?l no debe nada si fracasa.

3. Reciprocidad: Si yo doy sin devoluci?n, creo un asistido y, por lo tanto, cada uno de los titulados tiene que ayudar a sus colegas despu?s; al final de 5-7 a?os de ?xito, ?l regresa a nosotros libremente como militante.


Esta es mi manera (nuestra manera) de encarnar el Evangelio, sin proclamarlo, pero en forma concreta.

Y por un azar (l?gico), ?la mayor parte de nuestros adherentes son cristianos!

Un ?ltimo principio, m?s bien metodol?gico: son los nuevos jefes de empresa quienes respaldan a los nuevos jefes de empresa, con m?todos de empresa.



"Chemins d?Humanit?"

Golpeados por falsas verdades, a veces escuchadas en la homil?a de la misa del domingo, llegamos a la conclusi?n de que nuestros sacerdotes no hab?an recibido ninguna formaci?n a este respecto.

Con algunos amigos, preparamos, bajo la autoridad de Monse?or Albert Rouet, presidente de la Comisi?n Social, y con otros dos obispos, una formaci?n econ?mica para ministros ordenados de menos de cincuenta a?os.

?sta consiste en seis semanas, a tiempo completo, desde el lunes a las nueve, hasta el viernes a las diecisiete, en un internado en Par?s, repartidos en dos a?os. Hemos clausurado el a?o pasado (noviembre de 2001) la sexta promoci?n. Cada una tiene una media de quince sacerdotes, lo: que hace ochenta sacerdotes que provienen de cuarenta di?cesis.

En seis m?dulos, los participantes experimentan la alegr?a de la empresa, la complejidad de la empresa viviente. C?mo "alentar" a los colaboradores, c?mo optimizar los medios materiales.

Ellos abordan las posibles enfermedades de la empresa y los medios de prevenirlas. Se preguntan sobre la mundializaci?n, sobre el rol de los mundos pol?tico, sindical, financiero, en el gobierno del pa?s.

Finalmente, terminan su formaci?n con una inmersi?n en una realidad econ?mica a su elecci?n.

A lo largo de este camino, quienes intervienen y participan son investigadores conjuntamente en la realidad econ?mica, con el realismo de la inteligencia, el optimismo de la voluntad y la transfiguraci?n de la fe...

La pedagog?a utilizada es el m?todo inductivo, basado en testimonios de unos sesenta responsables que provienen de todos los horizontes, con desplazamientos a los lugares de trabajo, seguidos de una relectura espiritual y de un debriefing (cr?tica positiva y negativa).

La asiduidad es del 100 por ciento (salvo alguna excepci?n), garant?a de calidad. En las evaluaciones, los sacerdotes participantes nos dicen cu?nto esta formaci?n alienta su ministerio. ..

El costo es pagado por cristianos, amigos cercanos que est?n felices de testimoniar as? su reconocimiento a estos hombres -nuestros hermanos- que, en el impulso de su juventud han elegido consagrar su vida y su celibato a hacernos conocer a Jesucristo.

Pod?is ver, para concluir este testimonio, a qu? punto no soy la persona indicada para proponer un discurso "franc?s", aunque soy de aquellos que creen que el m?todo evang?lico es el m?s eficaz para construir mi felicidad, la de mi familia y para establecer empresas s?lidas y en crecimiento.

En verdad, pienso que las empresas donde se desprecia a los hombres, y que tienen como ?nica meta los resultados financieros, est?n condenadas a desaparecer.

Los hombres que son los clientes, los proveedores. Los colaboradores, los dirigentes, los accionarios, deben ser respetados, y uno de los roles del jefe de empresa consiste en que ninguno sea olvidado, que ninguno tenga la preferencia en detrimento de los otros.

?Pero yo jam?s he hecho esto solo!

En efecto, esta vida de industrial cristiano no se puede vivir solo, y toda mi vida he formado parte de grupos de reflexi?n que han evolucionado con el tiempo:

* Equipo Notre-Dame (al comienzo de nuestro matrimonio);
* Centro de J?venes Dirigentes;
* El CFPC, luego EDC (Empresarios y Dirigentes Cristianos);
* Y, durante diez a?os MCC (Movimiento de Empleados y Dirigentes Cristianos).


Una tarde al mes, digamos diez al a?o, m?s un retiro de 3 ? 4 d?as cada tres a?os ?he aqu? d?nde debemos alimentarnos y trabajar juntos para verificar que permanecemos en un camino cristiano!




Anexo

Aqu? os describo r?pidamente el contenido de los seis m?dulos (o semanas):

1ra semana: el compromiso para la creaci?n de la empresa.

Proyecto para compartir en equipo, mercado que conquistar, plan de comunicaci?n, riesgos que correr, competencias que alcanzar, estatutos y financiamientos que encontrar, log?stica que organizar.




-Un an?lisis teol?gico: el hombre llamado a ser co-creador...


2da semana: El desarrollo de la empresa que se apoya sobre talentos humanos e instrumentos de gesti?n.

Recuerdo de grandes testimonios -visita de empresas-, dominio de un m?nimo de instrumentos, como el de an?lisis estrat?gico -la cuenta de explotaci?n- o el balance.




-Una revisi?n del pensamiento social de la Iglesia sobre el trabajo.


3ra semana: La empresa viviente: enfermedades y remedios.

C?mo prevenir la corrupci?n -el buen ejercicio del poder, o algunos instrumentos de gobierno- la anticipaci?n -reanudar una declaraci?n de quiebra.




-Algunos puntos de referencia ?ticos y teol?gicos.


4ta semana: Los cambios del mundo.

La mundializaci?n, ?historia reciente? -Un viaje a trav?s del
mundo con grandes testimonios.




-Relectura: qu? llamada para los cristianos.


5ta semana: El gobierno del pa?s.

El presupuesto del estado y de la protecci?n social: ?Qu? encrucijadas? -el encuentro del mundo pol?tico -el encuentro del mundo financiero -el encuentro del mundo sindical.




-Aporte teol?gico sobre la noci?n de justicia.


6ta semana: Una pasant?a de inmersi?n para estar durante tres d?as en el coraz?n de una empresa elegida con el participante.

PME, multinacional, instituci?n europea, agencia de comuni-caci?n, direcci?n de recursos humanos.

Debriefing de la semana y del conjunto de la formaci?n.


Publicado por mario.web @ 1:47
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