Martes, 03 de mayo de 2011
Las nuevas realidades temporales tienen que ver con la globalizaci?n, la econom?a, la deshumanizaci?n del comercio y las finanzas. El Papa nos invita a globalizar la solidaridad.
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El Papa obrero preside el jubileo de los trabajadores
El Papa obrero preside el jubileo de los trabajadores

Participan sindicatos de todas las orientaciones pol?ticas

Obreros, estudiantes,? desempleados, hombres del mundo de las finanzas, pol?ticos, empresarios...? Estas eran algunas de las categor?as representadas esta ma?ana en Roma para? celebrar junto a Juan Pablo II el Jubileo de los Trabajadores. En total,? los presentes eran unos 200.000.

Ha sido un 1 de mayo hist?rico, pues por primera vez se uni? en una sola? fiesta el car?cter religioso y civil de la fiesta de los trabajadores. De? hecho, adhirieron al encuentro jubilar sindicatos de izquierda, centro y? derecha, algo que hace tan s?lo unos a?os hubiera parecido un disparate.

El Papa lleg? a las 10 de la ma?ana a la gran explanada que se inaugur? este d?a en Tor Vergata, localidad situada a las afueras de Roma. Ha sido? ideada para acoger los grandes acontecimientos de este Jubileo, pues la? Plaza de San Pedro y sus alrededores no tienen espacio para celebraciones? en las que los n?meros de participantes est?n rompiendo records. Los? trabajadores llegaron a este espacio de 330 hect?reas a primeras horas de? la ma?ana. Era masiva la presencia de j?venes, en especial de la Acci?n? Cat?lica, del Movimiento Cristiano de Trabajadores, Comuni?n y Liberaci?n y? otros movimientos.

El momento culminante fue la celebraci?n eucar?stica, presidida por el Papa? y su sucesivo encuentro con representantes del mundo del trabajo en todas? sus categor?as, que comenz? con un saludo dirigido al Santo Padre por Juan? Somav?a, Director de la Organizaci?n Internacional del Trabajo (OIT).

Globalizar la solidaridad
Al dirigirse a todos los presentes, el pont?fice record? la necesidad de no? desvincular nunca el progreso de la econom?a de los puntos firmes de la? ?tica, especialmente en este Jubileo, que defini? como un momento de? redescubrimiento del sentido del trabajo.

?Las nuevas realidades que embisten con fuerza el proceso productivo, como? la globalizaci?n de las finanzas, de la econom?a, de los comercios y del? trabajo, no tienen que violar nunca la dignidad y la centralidad de la? persona humana, ni la libertad y la democracia de los pueblos?, afirm? el? Papa. Sus palabras fueron interrumpidas por los aplausos y por la masa de? gente que enarbolaba banderas del Vaticano y de los diferentes sindicatos.

El obispo de Roma a?adi?: ?La solidaridad, la participaci?n y la? posibilidad de gobernar estos cambios radicales constituyen, si no la? soluci?n, al menos la garant?a necesaria ?tica para que las personas y los? pueblos no se conviertan en instrumentos sino en protagonistas de su? futuro. Todo esto puede realizarse, y, dado que es posible, se convierte en? un deber?.

El palco desde el que hablaba el sucesor de Pedro era futurista, en el? fondo se proyectaba la imagen del crucifijo de Cimabue. A los lados, se? encontraban dos tarimas, en las que se encontraban los seiscientos? sacerdotes que concelebraban. Pero lo que m?s impresionaba eran las diez? torres de tubos de metal, con largos brazos horizontales. Recordaban al? mismo tiempo grandes f?bricas de obreros y cruces gigantescas.

Juan Pablo II volvi? a confirmar que, ante la situaci?n actual, todos? tienen que asumir su responsabilidad para que el sistema econ?mico en el? que vivimos no invierta el orden fundamental que da prioridad al trabajo? sobre el capital, al bien com?n sobre el privado. En definitiva, ?es? necesario globalizar la solidaridad?.

La solidaridad de un Papa obrero El Papa Wojtyla fue obrero durante cuatro a?os en Cracovia bajo la? ocupaci?n nazi: desde septiembre de 1940 en la mina de piedra de Zakrzowek? y desde octubre de 1941 en la industria qu?mica de la Solvay hasta el 6 de? agosto de 1944, cuando fue escondido en el arzobispado para huir de las? redadas nazis. Su solidaridad, por tanto, se extendi? a todos los? trabajadores, de manera especial ?a todos los que sufren a causa de la? falta de trabajo, de un salario insuficiente, de la indigencia de medios? materiales?.

Deuda externa Juan Pablo II quiso recordar un tema importante en esta Jornada de los? Trabajadores del Jubileo: la deuda externa de los pa?ses pobres. ?Muchas? naciones, en especial las m?s pobres, est?n oprimidas por una deuda que ha? asumido proporciones tales que hacen pr?cticamente imposible su pago.? Reducir o incluso condonar esta deuda: este es un gesto jubilar que ser?a? m?s sumamente deseado?. "some nations, especially the poorer ones, are? oppressed by a debt so huge that repayment is practically impossible"? (Incarnationis Mysterium, 12). To reduce or indeed to remit this debt: here? is a Jubilee gesture which would be so desirable!

Era un llamamiento a las naciones ricas, as? como a aquellos que controlan? grandes capitales. El director general de la OIT, Juan Somav?a, respondi? constatando que los excluidos del trabajo son demasiados y que en estos? momentos todo es m?s precario, pero la doctrina social de la Iglesia ha? indicado en varias ocasiones el camino justo.

Las dieciocho categor?as del mundo del trabajo presentaron al Papa dones? simb?licos: el pan y el vino, una obra art?stica que representaba a Cristo,? un ?personal computer?, un bons?i, una alfombra para la oraci?n, un casco? de obrero, ofertas econ?micas destinadas a la reducci?n de la deuda.

Entre los presentes, se encontraba el nuevo primer ministro italiano,? Giuliano Amato, quien afirm? a los periodistas: ?Siempre he apreciado al? Papa: soy un fan suyo?.

Un final con m?sica Al final del encuentro, Andrea Bocelli, cuyo padre hab?a fallecido pocas? horas antes, ofreci? un estupendo homenaje . El tenor fue acompa?ado por el? Coro y Orquesta de Santa Cecilia, dirigidos por el maestro Myung-Whun? Chung. En el acto musical intervino tambi?n Noa, la cantante israel? de? origen yemenita.

En la tarde, el Ayuntamiento de Roma organiz? un imponente concierto en la? misma explanada para todos los trabajadores en el que participaron grandes? int?rpretes del panorama discogr?fico internacional. Entre otros, se? encontraban los nombres del c?lebre d?o del pop ingl?s Eurithmics o el del? cantante de rock Lou Reed. Eran artistas muy diferentes entre s?, unidos? por una preocupaci?n que comparten con el Papa: la campa?a por la remisi?n? de la deuda externa de los pa?ses en v?as de desarrollo.


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Publicado por mario.web @ 1:59
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