Martes, 03 de mayo de 2011

Fuente: Desde la fe
Autor: P. Sergio G. Rom?n

?ngela es una excelente secretaria; tiene una larga experiencia y su presentaci?n es aceptable. Por una de esas crisis econ?micas tan frecuentes, la empresa, en la que trabaj? durante muchos a?os, cerr? y despidi? a sus mal liquidados empleados.

De pronto, ella se encontr? en la calle, sin trabajo y sin juventud. ?Qui?n contrata a una persona mayor de 40 a?os? As? comenz? una larga peregrinaci?n de empresa en empresa, pasando por intentos de crear un negocio propio -vendiendo chacharitas en un tianguis-, y tambi?n por ayudar a cuidar unos ni?os, cuya mam? trabajaba. Un familiar le consigui? trabajo en una empresa que solicitaba una secretaria y la contrataron de medio tiempo, a medio sueldo, sin seguro y sin vacaciones. Actualmente trabaja como esclava, recibiendo ?rdenes de todos, haciendo horas extras que nadie le paga y
siempre con el temor de que la despidan.

??No es justo!, ?por qu? no los demandas?? le preguntamos quienes la conocemos. ?Porque necesito el trabajo, aunque sea injusto.?Cu?ntos m?s habr? como ella, trabajando en esas situaciones injustas? Y todav?a los patrones, sin conciencia, piensan que les est?n haciendo un favor y, como dice la gente: ??eso que van a Misa!?.

Familia Medina,
M?xico, D.F
?Qu? es la justicia? Es algo tan importante que la santa Biblia atribuye a Dios el calificativo de Justo. La justicia se define como ?dar a cada quien lo suyo?, y es justa la persona que sabe dar a cada quien lo que se le debe.Justo no es tan s?lo el que cumple la ley, sino el que vive el esp?ritu de esa ley.

Las personas que se limitan al cumplimiento riguroso de una ley son legales, pero pueden no ser justas. Hay leyes que no son justas y que, por lo tanto, no estamos obligados a cumplir; al contrario, estamos obligados, en conciencia, a no cumplirlas. Por ejemplo, aquellas leyes de Hitler que mandaban matar a los deficientes mentales, a los homosexuales, a los jud?os, a los gitanos y a todos aquellos que no eran de raza pura aria. No se puede cumplir con esas leyes alegando
que s?lo nos toca obedecer.La justicia se aprende en el hogarEn la pasada peregrinaci?n de la Arquidi?cesis de M?xico a la Bas?lica de Guadalupe me toc? ver a unos ni?os que andaban recolectando firmas para protestar contra las leyes que legitiman el aborto en el Distrito Federal. Esos ni?os hacen lo que ven que hacen sus padres y se solidarizan con ellos. Est?n aprendiendo a ser luchadores sociales... ?ya lo son!

Lo importante no es que los ni?os repitan constantemente la frase ?tengo derecho a...? sino que aprendan a decir, tambi?n constantemente, una frase mucho m?s bella: ??l tiene derecho a...?Como todos los dem?s valores, tambi?n la justicia se echa a andar a partir del cari?o que se tiene a las personas. Podemos quejarnos de las injusticias que se cometen diariamente contra los inocentes que no conocemos, pero cualquier injusticia cometida en contra de un ser
querido m?s cercano nos har? no s?lo quejarnos, sino trabajar por la justicia en la medida de nuestras fuerzas, que ser?n mayores cuanto m?s cercano y querido sea el que sufre la injusticia.

?Cuando veas las barbas de tu vecino recortar, pon las tuyas a remojar? dice uno de esos sabios refranes populares, que nos ense?a a preocuparnos por lo que sufren nuestros vecinos, pues si no remediamos el mal y luchamos contra la injusticia, muy pronto nosotros mismos seremos, fatalmente, v?ctimas de esa injusticia.

Una formaci?n en la justicia har? que nuestros ni?os se sientan hermanos de todos los hombres, cercanos y lejanos, y que se preocupen en conocer y vivir la historia de este mundo donde les toc? vivir. Si los pap?s comentan, delante de los hijos, lo que sucede en el mundo y se solidarizan con los que sufren injusticias, estar?n educando a hombres y mujeres con criterio y principios, con una visi?n que va m?s all? del peque?o escenario en el que se mueven, y ser?n capaces de ser aut?nticos ciudadanos del universo, preocupados por su trayectoria y agentes de cambio dentro de ella.

Denunciar la injusticia y proponer medios para remediarla es la labor del profeta, que lo hace en el nombre de Dios; y no olvidemos que, por el Bautismo, los disc?pulos de Jes?s somos miembros de un pueblo de profetas. Una definici?n muy bella del profeta es ?el que habla con Dios de los hombres y habla a los hombres de Dios?. Formamos hombres justos...

Cuando tratamos de cumplir la ley de Dios.
Cuando somos justos con los ni?os, escuch?ndolos y decidiendo sin
favoritismos.
Cuando tratamos con justicia a los dem?s, sobre todo a los que trabajan para nosotros.
Cuando somos justos y no s?lo legales.
Cuando cumplimos la ley aunque nadie nos est? cuidando.
Cuando damos una opini?n justa aunque estemos hablando de alguna persona con la que no simpatizamos.
Cuando ayudamos a los ni?os a profundizar para conocer mejor una situaci?n y poder actuar con justicia.
Cuando reconocemos que nos equivocamos, pedimos
perd?n y corregimos el error.
Cuando iluminamos la justicia con la caridad.


Publicado por mario.web @ 12:03
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