Martes, 03 de mayo de 2011
La ??Conciliaci?n entre la vida familiar y laboral?? es objetivo prioritario de las pol?ticas actuales de apoyo a la familia.
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?Conciliaci?n o dedicaci?n exclusiva?
?Conciliaci?n o dedicaci?n exclusiva?


La ??Conciliaci?n entre la vida familiar y laboral?? es objetivo prioritario de las pol?ticas actuales de apoyo a la familia. Estas pol?ticas responden a las expectativas de numerosos matrimonios que desean cumplir sus obligaciones laborales sin que ello perjudique a la atenci?n de las necesidades de su familia. Medidas como la prolongaci?n de la baja maternal, la flexibilidad de horarios y la reserva de puestos de trabajo por m?s a?os todav?a en las excedencias por cuidado de hijos, facilitar?n dicha conciliaci?n en la medida en que vayan implant?ndose con m?s generosidad. As? se est? haciendo en otros pa?ses occidentales.

Ahora bien, en esta comunicaci?n nos proponemos exponer y apoyar la ??Dedicaci?n exclusiva de la madre a la familia??. Efectivamente, la maternidad y el cuidado de los hijos son realidades de tal importancia que las pol?ticas sociales est?n obligadas a custodiarlas. Y, precisamente por ello, no se debiera excluir de estas pol?ticas la opci?n de las mujeres que desean dedicarse a su familia por entero.

Pero lo cierto es que hoy en d?a no se conoce, no se valora y por tanto no se contempla en las pol?ticas familiares el que la mujer se dedique plenamente a su familia. Queremos, pues, pedir que no se siga marginando esta opci?n, leg?tima y muy valiosa. Nos apoyamos no s?lo en el sentido com?n y en la propia experiencia, sino tambi?n en razones de tipo antropol?gico, psicol?gico, social, as? como en la ense?anza de la Iglesia.

En la actualidad est?n saliendo a la luz cada vez m?s numerosos estudios de psic?logos y pedagogos que demuestran la importancia primordial de que la madre permanezca al lado de sus hijos, al menos durante los primeros a?os de vida. La necesidad no es s?lo del hijo, sino tambi?n de la madre.



Necesidad de la madre
La madre que ha de dejar a hijos de corta edad, frecuentemente ya desde los cuatro meses, a cargo de otras personas, sufre mucho. Se ir? acostumbrando y convenciendo de que hace bien, sobre todo porque su decisi?n de conciliar trabajo y familia ha sido tomada de acuerdo con los ??c?nones?? de la mentalidad actual y de conformidad con la legislaci?n vigente.

Se justifica interiormente al verse reafirmada por otras compa?eras de trabajo en la misma situaci?n, y tambi?n por su pediatra, sus familiares y sus amistades, y apoyada plenamente por su marido. La conclusi?n, despu?s de sopesar los pros y los contras que conlleva la ??conciliaci?n??, es siempre la misma: ??No se puede, pero econ?micamente no nos queda m?s remedio??.

O bien: ??Puesto que mi familia y la sociedad me han permitido formarme en una carrera profesional, moralmente estoy obligada a realizarme, repartiendo mi tiempo entre mi familia y mi carrera??. Con cierta frecuencia, pues, tal como est?n las cosas, la mujer se considera obligada, bien por necesidad econ?mica o bien por convicci?n moral propia, a trabajar.

??La incorporaci?n de la mujer al mercado de trabajo puede considerarse un avance en justicia, pero para la mayor parte supone una ineludible y dolorosa necesidad: hoy un sueldo no basta para cubrir las necesidades b?sicas de techo, comida y educaci?n, y las mujeres hemos de optar entre no tener hijos o confiarlos a extra?os.

Lo que para algunos se llama igualdad, es para la mujer, en muchos casos, opresi?n. Es necesaria una revisi?n profunda el concepto de conciliaci?n de la vida familiar y laboral, partiendo de dos puntos fundamentales: que la mujer es imprescindible para sus hijos y que, en la mayor parte de los casos, resulta una heroicidad no exigible a la mayor?a de las familias el elegir que la mujer no trabaje?? (Inma ?lvarez en Alfa y Omega de 7 febrero 2002).

Cuando los hijos son mayores, la soluci?n se justifica de otro modo: ??No hay m?s remedio, y adem?s se puede perfectamente??.

A nadie se le ocurre plantearse la cuesti?n de si es conveniente o no que la mujer trabaje, y en qu? medida es posible y conveniente que est? siempre disponible. Lo importante seg?n la mentalidad extendida hoy, es encontrar la mejor soluci?n para conseguir la conciliaci?n sin que se resienta la familia. ?Y, cu?l es la mejor soluci?n? Seg?n las familias de la generaci?n actual, habr?a tres soluciones principales:

a) En primer lugar, la abuela: ?qu? tranquilidad cuando una abuela todav?a joven y que comprende la situaci?n se hace cargo de los ni?os, sobre todo si vive cerca y tiene todav?a buena salud! Ella se encarga de llevarles y recogerles del colegio, de llevarlos al m?dico o cuidarlos en casa en los d?as en que tienen anginas, alergia o gastroenteritis. Ella soluciona la ausencia de madre y padre los d?as y meses en que siendo fiesta en el colegio, no lo es en el trabajo de los padres.

Ella acompa?a a los ni?os a las actividades extraescolares, les remienda el ch?ndal y les compra el l?piz que necesitan al d?a siguiente, les confecciona el disfraz o el pastel que han de llevar para la fiesta de cumplea?os. ??De paso??, va acompa?ando a los nietos en su crecimiento personal, con respuestas, consejos y correcciones oportunas para los problemas escolares, sociales y religiosos que d?a a d?a se van presentando.

El problema es que estas abuelas se est?n acabando; la generaci?n de nuestras madres, benem?ritas abuelas-madres-educadoras de nuestros hijos, es la ?ltima. Nosotras somos la siguiente generaci?n de abuelas, y no estamos de acuerdo en cumplir con el papel que ellas est?n desempe?ando hoy.



b) La segunda soluci?n: se trata de la se?ora de toda confianza o la muchacha que se ha adaptado plenamente a la familia y que acoge con todo cari?o al beb? o al ni?o, porque ??le gustan los ni?os??. Ella le despertar?, le hablar?, jugar? con ?l, le llevar? al parque, le dar? de comer, velar? su sue?o. Aunque haga menos de limpieza de casa, plancha o comidas, es igual, con tal de que atienda a los cr?os.

Pero hoy d?a, igual que ocurre con las abuelas ?es f?cil, es posible para todas nuestras familias encontrarse con este tipo de persona, que act?a ??igual que lo har?a su madre??, en la que se pueda confiar la educaci?n del ni?o y la resoluci?n correcta de todas las situaciones normales y conflictivas que surgen continuamente en nuestras casas?



c) La ?ltima soluci?n, la que ya se presenta claramente amparada en el ??no hay m?s remedio?? es la guarder?a, o mejor, el centro de educaci?n infantil, como dice la LOGSE. Eso s?, un centro de calidad, p?blico o privado, que no se limite a alimentar y limpiar al ni?o, sino que ??contribuya a su desarrollo f?sico, intelectual, afectivo y social??

Pero ?cu?nto han de ganar los padres para hacer frente a esta soluci?n, sabiendo que habr?n de dedicar, por t?rmino medio, una cuarta parte de su salario a pagar la guarder?a de un par de hijos menores y otro tanto a pagar a la se?ora o muchacha que les cuide la casa y los imprevistos? ?Y qui?n piensa en los ni?os, privados durante horas de la presencia de su madre, en un ambiente extra?o, en tan tierna edad?

Centr?ndonos en la madre, su conciencia y su natural tendencia maternal le crean especiales problemas morales y psicol?gicos. De hecho, las mujeres no se sienten bien cuando tienen que aparentar que ser madre es algo secundario, a lo que se dedican en el tiempo libre, algo que no tendr? consecuencias ??negativas?? en su vida laboral.

De ah? que las publicaciones dirigidas a la mujer incluyan tantos consejos dirigidos a las mujeres con hijos que trabajan fuera de casa, de modo que no se sientan culpables por las dificultades y problemas que ellas atribuyen a su escasa presencia en el hogar, y por las demandas sin atender de los hijos. Se les dice: ??T? tienes derecho a trabajar??, en vez de: ??Ellos tienen derecho a ti??.

Un ejemplo entre muchos: Mujer de hoy , suplemento de Diario de Navarra del s?bado 4 de mayo 2002, bajo el t?tulo Por ir a trabajar, no te sientas culpable , una psic?loga expone as? el problema y propone las soluciones:

??Combinar maternidad y trabajo es una conquista que las mujeres han hecho en el siglo XX. Y no hay vuelta atr?s: el sexo femenino no va a renunciar a lo que ha conseguido. La mujer ha colaborado al desarrollo social son su esfuerzo y su trabajo, con su cuerpo y con su mente. Pero, muchas veces, en lugar de sentirse orgullosa, se siente culpable y agobiada. En ocasiones se pregunta: ?Merece la pena tanto esfuerzo? ?C?mo influir? mi trabajo en el desarrollo de mis hijos?...??.

La revista cita al psic?logo Sirgay Sanger, autor del libro La madre que trabaja , muy difundido desde hace unos 20 a?os, seg?n el cual se puede asegurar el ?xito de la experiencia de la maternidad combinada con el trabajo fuera del hogar, siempre que se aseguren varios aspectos fundamentales: el apoyo de la pareja y de personas de confianza con las que dejar nuestros hijos; un tiempo en que la madre est? con su hijo sin tensiones; la organizaci?n y reparto adecuado de las actividades diarias entre padres e hijos, etc...


Parece que todas estas condiciones pueden favorecer una mejor convivencia familiar en el caso de que ambos c?nyuges trabajen fuera de casa. Pero ?es ?se el ?nico modelo? ?es el modelo ideal? Y adem?s, pensemos: ?cu?ntas mujeres, mejor dicho, cu?ntos matrimonios est?n en condiciones de asegurar el cumplimiento de esas tres condiciones?

El modelo ?nico de mujer realizada plenamente, que trabaja eficientemente en un trabajo que responde a su formaci?n y vocaci?n, que atiende perfectamente a sus hijos en todas las edades que mantiene un hogar precioso e impecablemente amueblado y limpio, e incluso tiene tiempo libre para practicar alg?n deporte y salir a cenar con su marido y amigos ?cu?ntas veces se da en realidad?

En el antiguo cuento del rey que no ten?a traje, pero nadie se atrev?a a dec?rselo, ocurr?a algo parecido. Todos los s?bditos lo ve?an sin traje, pero tem?an enfrentarse a la postura mayoritaria declar?ndole la verdad. La conciliaci?n como ?nica soluci?n para las madres es una falacia instalada en la mente de muchas personas y en la organizaci?n social actual, y puede resultar muy da?ina, en tanto en cuanto no permita pensar en otras alternativas posibles para la madre y la familia.


Publicado por mario.web @ 18:18
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