Martes, 03 de mayo de 2011
El Esp?ritu Santo act?a siempre en la historia y puede sacar de las desdichas humanas un discernimiento de los acontecimientos que se abre al misterio de la misericordia y de la paz entre los hombres.
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Las personas consagradas, contemplando el rostro crucificado y glorioso1 de Cristo y testimoniando su amor en el mundo, acogen con gozo, al inicio del tercer milenio, la urgente invitaci?n del Santo Padre Juan Pablo II a remar mar adentro: ??Duc in altum!? (Lc 5, 4). Estas palabras, repetidas en toda la Iglesia, han suscitado una nueva gran esperanza, han reavivado el deseo de una m?s intensa vida evang?lica, han abierto de par en par los horizontes del di?logo y de la misi?n.



CONTENIDO:

Introducci?n

1. La vida consagrada presencia de la caridad de Cristo


2. La valent?a para afrontar las pruebas y los retos


3. La vida espiritual en primer lugar


4. Testigos del amor

Publicado por mario.web @ 19:05
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