Martes, 03 de mayo de 2011
El P. Fernando Pascual reflexiona sobre la Declaraci?n Universal de los Derechos del Hombre y su verdadero significado.
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Derechos humanos, ?con o sin fundamento?
Derechos humanos, ?con o sin fundamento?
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Cada aniversario de la Declaraci?n Universal de los Derechos del Hombre se convierte en un motivo para reflexionar sobre su verdadero significado y para renovar los mejores esfuerzos en la defensa y aplicaci?n de los mismos.

En ocasiones como esta, vale la pena formularse preguntas de importancia: ?en qu? se fundamentan los derechos humanos? ?D?nde reside su fuerza? ?Por qu? resultan ?obligantes? para los hombres de todos los pueblos, de culturas diferentes, de ideolog?as contrastadas?

La respuesta parece dif?cil, porque no existe una base cultural com?n a toda la humanidad desde la cual identificar el fundamento de los derechos humanos. Pero sin que exista esa base com?n, podemos explorar un camino de razonamientos asequible a todo ser humano, que permita llegar a alguna respuesta aceptable, esperamos, para muchos.

Los derechos humanos no valen simplemente porque un grupo de personas m?s o menos competentes los redactaron en 1948, y otro grupo de naciones los aprobaron el 10 de diciembre de ese mismo a?o. Tampoco valen porque re?nen un m?nimo com?n denominador entre varias tradiciones jur?dicas y ?ticas del pasado. Tampoco tienen su fundamento en los deseos de la gente expresados por votaciones (que no las hubo) o por encuestas. Ni tienen sus ra?ces en una especie de proyecto ideol?gico de unas cuantas personas dispuestas a controlar el mundo a trav?s de esos derechos.

Las respuestas anteriores son insuficientes porque buscan elementos que explican el porqu? y el c?mo se lleg? a redactar una lista de derechos humanos, pero no explica en qu? y por qu? ?valen? y deben ser respetados por todos y en toda circunstancia.

Creemos que la respuesta radica en una reflexi?n antropol?gica seria y profunda. El ser humano tiene algo especial, una constituci?n propia, que lo convierte en distinto de las plantas y de los animales. Esa constituci?n est? a la ra?z de la existencia de caracter?sticas que s?lo pertenecen al hombre en cuanto hombre: su inteligencia, su voluntad, su espiritualidad, su dignidad.

En ese sentido, vale la pena evocar unas palabras de Benedicto XVI, pronunciadas en su discurso a la Asamblea general de las Naciones Unidas (Nueva York, 18 de abril de 2008). El Papa expresaba dos ideas clave. La primera: la importancia de la dignidad humana como fundamento y objetivo de los derechos humanas. Sus palabras fueron las siguientes:

?La referencia a la dignidad humana, que es el fundamento y el objetivo de la responsabilidad de proteger, nos lleva al tema sobre el cual hemos sido invitados a centrarnos este a?o, en el que se cumple el 60? aniversario de la Declaraci?n Universal de los Derechos del Hombre?.

La segunda, el hecho de la convergencia lograda en el documento que sigue vigente despu?s de 60 a?os, s?lo podr?a explicarse desde una referencia com?n al hombre visto como persona. Olvidar esta referencia desde el triunfo de una mentalidad relativista llevar?a a situaciones peligrosas en las que los derechos humanos dejar?an de ser universales y ser?an aplicados seg?n la interpretaci?n de cada grupo, estado, cultura o religi?n.

El texto del Papa es largo, pero lo ponemos de nuevo ante nosotros. Primero, Benedicto XVI hablaba de la convergencia lograda en el documento:

?El documento fue el resultado de una convergencia de tradiciones religiosas y culturales, todas ellas motivadas por el deseo com?n de poner a la persona humana en el coraz?n de las instituciones, leyes y actuaciones de la sociedad, y de considerar a la persona humana esencial para el mundo de la cultura, de la religi?n y de la ciencia. Los derechos humanos son presentados cada vez m?s como el lenguaje com?n y el sustrato ?tico de las relaciones internacionales. Al mismo tiempo, la universalidad, la indivisibilidad y la interdependencia de los derechos humanos sirven como garant?a para la salvaguardia de la dignidad humana?.

Despu?s, pasaba a la idea central: hace falta descubrir el fundamento de los derechos humanos en la ley natural que es propia del hombre en cuanto hombre:

?Sin embargo, es evidente que los derechos reconocidos y enunciados en la Declaraci?n se aplican a cada uno en virtud del origen com?n de la persona, la cual sigue siendo el punto m?s alto del designio creador de Dios para el mundo y la historia. Estos derechos se basan en la ley natural inscrita en el coraz?n del hombre y presente en las diferentes culturas y civilizaciones. Arrancar los derechos humanos de este contexto significar?a restringir su ?mbito y ceder a una concepci?n relativista, seg?n la cual el sentido y la interpretaci?n de los derechos podr?an variar, negando su universalidad en nombre de los diferentes contextos culturales, pol?ticos, sociales e incluso religiosos. As? pues, no se debe permitir que esta vasta variedad de puntos de vista oscurezca no s?lo el hecho de que los derechos son universales, sino que tambi?n lo es la persona humana, sujeto de estos derechos?.

La humanidad celebra 60 a?os de aprobaci?n de los Derechos humanos. La dignidad propia del ser humano en cuanto persona, en cuanto valioso por s? mismo en su estructura ?ntima, desde la concepci?n hasta la muerte, debe ser el fundamento firme y seguro sobre el que mantengan su fuerza y su fecundidad. As? seremos capaces de aunar esfuerzos y de suscitar iniciativas para que sean no s?lo conocidos y apreciados, sino aplicados y promovidos en todos los ambientes y culturas de nuestro complejo mundo moderno.

Publicado por mario.web @ 20:23
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