Martes, 03 de mayo de 2011

A todos los queridos lectores

Mi agracecimiento por su elecci?n, en este momento estamos en el puesto n?mero 1 del Top 100 de Bolgcindario!

Bendiciones!

Mariooweb

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Conversamos con Carla Diez de Rivera, pilar sobre el que descansa, a?o tras a?o, el ?xito de los Congresos ?Cat?licos y Vida P?blica?; un hito fundamental del actual catolicismo social espa?ol.
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Una mirada de mujer al mundo
Una mirada de mujer al mundo

Entrevistamos a Carla Diez de Rivera: una mirada de mujer al mundo, desde el interior de los Congresos ?Cat?licos y Vida P?blica?.



Conversamos con Carla Diez de Rivera, pilar sobre el que descansa, a?o tras a?o, el ?xito de los Congresos ?Cat?licos y Vida P?blica?; un hito fundamental del actual catolicismo social espa?ol.


Hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Carla Diez de Rivera y P?rez de Herrasti, art?fice, en su calidad de coordinadora, del ?xito anual de los Congresos ?Cat?licos y Vida P?blica?; hito fundamental del moderno catolicismo social espa?ol. Pretendemos, de esta manera, conocer algunos de sus puntos de vista sobre la realidad desde su privilegiado observatorio. Adem?s, es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Directora del Servicio de Actividades Culturales, y Profesora de Gesti?n Cultural en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la comunicaci?n de la Universidad San Pablo-CEU de Madrid.


Pregunta: La sociedad espa?ola, siguiendo una tendencia planetaria avalada por buena parte de medios de comunicaci?n, por el poder pol?tico e, incluso, por los recursos educativos, hace propio socialmente el modelo existencial relativista-consumista. Frente a este hist?rico y dram?tico cambio, ?puede la Iglesia cat?lica ser una alternativa real y operativa, a trav?s de obras concretas proponiendo un estilo sugestivo de vida, o debe replegarse a su esfera m?s ?ntima?


Respuesta: Lo que verdaderamente produce un cambio es el encuentro personal con Cristo, que transforma la vida entera de la persona. Ese encuentro va transformando nuestro ?mbito vital: nuestra familia, nuestro trabajo, transforma nuestro ser, toda nuestra vida; y a trav?s de nosotros, nuestros amigos, etc... Desde esa conversi?n interior, tiene que surgir una luz que atraiga a todo el que nos rodea. Todos y cada uno de nosotros formamos la Iglesia; esta ser? lo que cada uno haga que sea. Seremos capaces de proponer un estilo sugestivo de vida si vivimos de forma creativa, propositiva, comprometida, como hombres recios, fuertes y espirituales, con el alma arraigada en Dios Padre.


P.: El desarrollo de los Congresos anuales ?Cat?licos y Vida P?blica?, imprescindible iniciativa de la rejuvenecida Asociaci?n Cat?lica de Propagandistas, constituye una de las grandes novedades del catolicismo social espa?ol de los ?ltimos a?os. ?Cu?les fueron las razones que impulsaron a sus fundadores para lanzar esta iniciativa?, ?siguen vigentes?


R.: El Congreso buscaba en origen, y sigue buscando, dos objetivos:

Por un lado, hacernos caer en la cuenta a los cat?licos que nuestra vida es una sola, y no podemos vivir en la esquizofrenia pretendiendo que la fe se reduce al ?mbito de lo privado. La fe lo informa todo; tenemos que vivir de forma coherente en todos los ?mbitos de la vida. El congreso nos recuerda anualmente que tenemos un compromiso con la sociedad, que debemos buscar el bien com?n, y que tenemos un compromiso para defender la dignidad de la persona humana.

En segundo lugar, el congreso propone a los cat?licos un lugar de encuentro que nos ayude a conocernos, querernos y eliminar prejuicios, a entendernos y favorecer l?neas de actuaci?n conjuntas. Esto no supone un intento de homogeneizar, o uniformar al cat?lico espa?ol sino de ayudarle a descubrir al hermano.

Estos dos objetivos est?n hoy en d?a m?s vigentes que nunca.


P.: La presencia p?blica cat?lica en Espa?a, durante buena parte del pasado siglo XX, estaba impulsada expresamente por la Jerarqu?a, apoy?ndose para ello en la Acci?n Cat?lica y la ACNP. Hoy somos testigos de la desaparici?n de esa concreta modalidad de acci?n p?blica, acompa?ada de la p?rdida de vigor de algunas organizaciones tradicionales, as? como por la aparici?n de nuevos movimientos eclesiales. En esas entidades, el inter?s por la presencia p?blica es muy diverso, aunque ?creemos- predomina una cierta tendencia hacia el ?recogimiento? interno. ?Es deseable buscar f?rmulas de cooperaci?n, e incluso la ?unidad de acci?n?, entre los cat?licos espa?oles, pese a la variedad de carismas e itinerarios pedag?gicos?, los Congresos ?Cat?licos y Vida P?blica?, encontr?ndose en fase muy avanzada de preparaci?n su VI? convocatoria, ?son un instrumento ?til en ese sentido?


R.: Entre los cat?licos existen varias modalidades:
Existen estupendos cristianos que c?modamente se dedican a hacer real aquella frase de ?mi casa, mi misa, mi M? Luisa?, a los s?lo que les preocupa su ?mbito m?s inmediato.

Otros viven de forma muy viva su compromiso con un movimiento de renovaci?n, su parroquia, o la realidad eclesial a la que pertenezcan. Ese mismo compromiso les llena su vida entera, absorbe todo su tiempo y es normal que lo vivan de forma plena.

Es bueno y necesario, beber espiritualmente de una fuente, tener una comunidad con la que vivir tu fe, que te ampare y cobije. Pero es igualmente sano y necesario sacar, de vez en cuando, la cabeza, otear el horizonte, salir de nosotros mismos, y conocer a otros que est?n haciendo cosas buenas, parecidas o distintas de las nuestras, ayudarnos y apoyarnos. Por suerte tenemos una gran riqueza y diversidad de carismas y vocaciones florecientes en la Iglesia, con acentos muy diversos, pedagog?as distintas, actuando en los ?mbitos m?s variados, que integran a personas muy distintas; s?lo tenemos que aprender a hacer cosas juntos, aportando cada uno nuestra originalidad y sin dejar de ser nosotros mismos.

El Congreso no pretende homogeneizar, ni normalizar a los cat?licos. Simplemente busca crear espacios de libertad, d?nde las cosas son posibles, ayudarnos a descubrir a los otros. La cooperaci?n no hay que forzarla, va saliendo sola, en cuanto entramos a trabajar en ?mbitos concretos y nos acordamos de aqu?l tipo estupendo con el que estuvimos en el pasado ?Cat?licos y vida p?blica?, le llamamos ?para pedirle si ser?a posible....?.


P.: ?Cu?l es la salud de los Congresos en la actualidad?, ?no se corre el riesgo de que sean expresi?n, fundamentalmente, de la vida y creatividad de la Iglesia madrile?a?


R.: Hoy en d?a, la salud del congreso es buena. El reto est? en ir adquiriendo madurez, sin perder frescura. En el V congreso el 48,14 % de los congresistas era de fuera de Madrid. Por otra parte, este a?o, vamos a tener una peque?a torre de Babel entre los ponentes, pues un gran n?mero de ellos viene de pa?ses de Europa Occidental, y Oriental, adem?s de hispanoamericanos. Los milagros de la traducci?n simult?nea Central har?n de ello un nuevo Pentecost?s. Esto nos va a aportar aire fresco.


P.: Una r?pida valoraci?n de la evoluci?n de los Congresos. ?Se constatan, en cada convocatoria, nuevas incorporaciones y aportaciones?


R.: Los congresos generan vida. A?o a a?o van sum?ndose personas interesadas en el nuevo tema a tratar, que luego vuelven en convocatorias posteriores.

Se comprueba una fidelizaci?n de los asistentes al congreso, un aumento de las personas que vienen de fuera de Madrid y variedad en el tipo de personas interesadas. Cada a?o descubrimos nuevas personas con un compromiso s?lido que est?n realizando labores, a veces calladas y ocultas, muy importantes.

Todo ello es motivo de esperanza, pues nos da idea de la gran riqueza que tenemos.


P.: Existe en Espa?a un clima de acoso a toda expresi?n p?blica de la Iglesia desde determinados medios pol?ticos y de comunicaci?n, lo que parece acentuarse con un PSOE triunfante. ?Cu?les son las ra?ces, a su juicio, de estas constantes muestras de anticatolicismo militante?, ?es posible intentar, desde las universidades cat?licas, y desde los Congresos ?Cat?licos y vida P?blica? particularmente, un di?logo constructivo con el laicismo actual?


R.: Con la ca?da del muro de Berl?n, la izquierda perdi? su modelo econ?mico pues se demostr? que este no era viable. El PSOE tampoco abandera hoy en d?a la lucha por lo social. Hoy en d?a no parecen tener m?s bandera que la eliminaci?n de nuestro ordenamiento jur?dico, y en general de la vida p?blica de cualquier vestigio de valores cristianos o familiares. El cat?lico que vive su fe de forma coherente, defender? el bien com?n y la dignidad del hombre en los m?s diversos ?mbitos, y en este ambiente de dirigismo ideol?gico y cultural no resulta c?modo porque es libre e independiente y no se deja domesticar. El problema es que cuando se deja de lado a Dios, se acaba matando al propio hombre.

El di?logo siempre es posible cuando las partes pueden hablar y existe voluntad de escuchar y enriquecerse con la otra persona. El di?logo es posible si existe libertad: libertad de pensamiento, libertad de creaci?n, libertad de expresi?n, libertad de asociaci?n, libertad de educaci?n, libertad para pura y simplemente existir. Por di?logo no podemos entender hablar a partir de unas premisas preestablecidas, inamovibles, que no se pueden cuestionar.


P.: ?Se repetir?, en el futuro, la experiencia del ?Congreso de los ni?os?


R.: El congreso de los ni?os fue una gozosa realidad de la que ya no podemos prescindir. El ?xito fue rotundo y los propios ni?os, am?n de los padres, lo piden. Cost? mucho montarlo, pues hab?a que llevar los mismos contenidos del Congreso al congresista infantil a trav?s de actividades propias de su edad: Gui?ol, teatro, marionetas, cuentos, canciones, disfraces, juegos..., tuvieron hasta su propia Misa. Este a?o habr? que ver c?mo traducimos y les hacemos llegar la ?memoria de Europa?, ?Laicidad y libertad?, ?Europa y su misi?n en el mundo?, ?Comunidad de valores y orden jur?dico?, ?Esperanza y futuro de Europa?, con todas las subdivisiones de las mesas redondas, esto s? que va a ser un reto.


P.: La Iglesia promueve universidades, publicaciones de todo tipo, emisoras de radio y TV, colegios, hospitales? Pero, ?existe un pueblo cat?lico que les proporcione, a las mencionadas expresiones, un rostro concreto como posibilidad de encuentro personal y misi?n ante el mundo? En otras palabras, ?no se corre el riesgo de que pueda llegar a perderse, en alg?n caso, la conciencia de su finalidad evangelizadora?


R.: No hay que hablar en abstracto, la Iglesia har? lo que cada uno de nosotros hagamos, las obras ser?n lo que cada uno de nosotros hagamos que sean. ?Evangelizo yo con mi comportamiento, con la forma de dar las clases, de organizar un congreso, de dar una noticia, de curar un enfermo o dirigir una empresa?, ?transformo la realidad que me circunda?


P.: Puede parecer un t?pico, pero casi es una pregunta obligada. En el desempe?o de su complejo trabajo, ?es, Carla Diez de Rivera, una mujer aislada en un mundo de hombres?


R.: La verdadera mujer tiende a ?feminizar? el mundo que le es propio; a vincular a las personas, crear lazos, establecer relaciones. Los hombres en el trabajo necesitan cerca una mujer, que lo humanice y les vincule, siendo una excelente profesional. No, no soy una mujer aislada en un mundo de hombres. El ambiente laboral es reflejo de quien lo crea.


P.: A la mujer de hoy se le pide ser trabajadora tambi?n fuera del hogar, que cuide con mimo su imagen, ser una madre moderna, anfitriona modelo, experta amante? Y, en muchos casos, afirman ser el ?sexo fuerte? y el inicio de una revoluci?n hist?rica. Esta mujer, ?puede encontrar su sitio en la Iglesia? En algunos medios eclesiales, como respuesta, se habla incluso de un ?nuevo feminismo?. La Iglesia, en este contexto, ?proporciona respuestas adecuadas al desasosiego existencial de la mujer del siglo XXI?


R.: La mujer el feminismo radical pretendi? hacerla igual que el hombre, perdiendo toda su feminidad, con lo que hoy nos encontramos con una mujer masculinizada que del siglo XXI no tiene ning?n desasosiego existencial. El problema es que no sabe cu?l es su esencia, originalidad y riqueza. Hoy en d?a no se le permite determinar libremente si quiere o no realizar labores profesionales fuera de casa, como si al no producir no rentara; no se reconoce el valios?simo papel de la madre que se queda en casa a educar y cuidar de los suyos; hoy en d?a no se le permite a la mujer trabajadora compatibilizar su actividad profesional con sus deberes familiares; hoy en d?a ni siquiera cobra el mismo sueldo que un var?n por el mismo trabajo. Esas son batallas todav?a por librar.

Pero nadie ha defendido tanto la dignidad de la mujer como la Iglesia, ?han le?do ustedes la ?Mulieris Dignitatem?? La mujer en la Iglesia aporta su m?s pura esencia, otra cosa es que el feminismo radical se les haya colado a algunas por entre las entretelas. Yo me siento acogida, cobijada, amparada valorada por los miembros de la Iglesia, que me apoyan, ayudan y alientan en esta dif?cil misi?n.


P.: La experiencia de los Congresos, personalmente, ?le ha enriquecido?


R.: Lo m?s maravilloso de los congresos es la gente tan estupenda que conoces; sentir una corriente de oraci?n que los sostiene, el compromiso de tantas personas que apoyan incondicionalmente, vivir la fraternidad, saberte Iglesia, sentirte sostenida por los dem?s cuando flaqueas? Lo peor, es que hacer familia cuesta, que hay que diluirse, que no se pueden llevar cuentas. Para m? son una gran riqueza que me acompa?ar? toda la vida.


P.: Una ?ltima pregunta, de car?cter personal que, creemos, puede ser de inter?s para nuestros lectores. No es f?cil mantenerse, hoy, fiel a la propuesta de la Iglesia sin apoyos concretos. ?D?nde radica la fuerza espiritual y vital de Carla Diez de Rivera?


R.: Aunque parezca una contradicci?n, mi fuerza radica en mi propia debilidad. Al ser consciente de ella, busco arraigarme s?lidamente en roca firme, que me sostenga en tribulaciones y tormentas. Creo y conf?o ciegamente en la providencia de Dios Padre; en la Maternidad de Mar?a que me ampara, me sostiene, me ayuda a crecer y me da fuerzas para enfrentarme a la misi?n de cada d?a; creo ciegamente en el Cristo crucificado que hace suyo mi dolor, en el Cristo resucitado que hace el camino conmigo; y en el Esp?ritu al que le pido que me ilumine. Como ven voy amparada, flanqueada, para superar el miedo, levantarme en la ca?da, continuar el camino, levantar la vista del suelo, vencer el cansancio y no perder la ilusi?n.

Mi fuerza vital radica en mi familia. Mis Fernando, mi marido y mi hijo de cuatro a?os, son el mejor regalo del cielo. Son fuertes, recios, fieles, espirituales, cari?osos; me apoyan incondicionalmente y suplen todas mis carencias con humor. De mi madre y mi padre aprend? la vocaci?n de servicio, el esp?ritu de sacrificio y la entrega hasta el final; son un consejo, un respaldo s?lido y seguro; cubren todas mis ausencias, aceptan mis carencias, me impulsan y animan, me quieren como soy. Mis hermanos, suegra, cu?ados, siempre est?n ah? cuando hace falta un favor, una gesti?n, una palabra de aliento, un empuj?n... Y qu? decir de los amigos que te siguen queriendo, llamando y ocup?ndose de ti aunque no tengas tiempo para nada. Sin todos ellos, nada ser?a posible.

Tengo una oraci?n que rezo todos los d?as y dice as?:

?En tu poder y en tu bondad fundo mi vida,
en ellos espero confiando como ni?o,
Madre admirable, en ti y en tu hijo,
en toda circunstancia,
Creo y conf?o ciegamente?. Am?n.

Muchas gracias.


Publicado por mario.web @ 20:27
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