Martes, 03 de mayo de 2011
La importancia de la formaci?n de los catequistas.
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Formaci?n apost?lica y pastoral del catequista
Formaci?n apost?lica y pastoral del catequista
Si observamos a nuestro alrededor la cantidad de personas que dudan, que se preguntan sobre el sentido de Dios, de la Iglesia, de su vida, nos daremos cuenta que para responder a ?stas y otras preguntas es menester estar mejor preparado. El aconsejar al que lo necesite es una obra de misericordia espiritual, implica dar el consejo recto, usar las palabras correctas y guiar hacia Dios a la persona. Para esto, es necesario estudiar, leer, vivir la Palabra de Dios; ya no es posible dar respuesta a esta necesidad en la Iglesia s?lo con el curso que tomaste hace a?os o con la pl?tica que se te da antes de tu clase, es necesario que como catequista decidas ser protagonista en la misi?n de la Iglesia, o ?qu? har?s cuando alguien te pregunte sobre un tema que no preparaste o estudiaste antes de la clase? ?O de la confusi?n que se crea al no estar seguro de lo que se dice? La respuesta es formarte apost?lica y pastoralmente para saber dar raz?n de tu Esperanza y nunca desfallecer en ella (Cf. Os 12,7).

a) Importancia de la formaci?n de los catequistas

El catequista debe estar consciente que cualquier actividad pastoral que no cuente para su realizaci?n con personas verdaderamente formadas y preparadas, pone en peligro su calidad. Los instrumentos de trabajo catequ?sticos no son eficaces si no se utilizan por catequistas bien formados. Dado el papel de ?educadores en la fe? que tienen, deben motivarse fuertemente a ser, al mismo tiempo: maestros, educadores y testigos, ya que la catequesis ?cumple, al mismo tiempo, tareas de iniciaci?n, de educaci?n y de instrucci?n? (Directorio General de Catequesis, 31). Deber?n, en efecto, formar al cristiano en el conocimiento del misterio de Cristo, en la vida evang?lica, en la oraci?n y en la liturgia, as? como en el compromiso evangelizador.

Todo catequista debe preocuparse por:
La preparaci?n y revisi?n de las sesiones de catequesis. Esta revisi?n est? directamente vinculada a la pr?ctica concreta de la catequesis. Su duraci?n es constante e indefinida ya que requiere una evaluaci?n peri?dica. Para esto, puedes preguntarte: ?Qu? quiero lograr?, ?qu? medios voy a emplear?, ?c?mo lo quiero lograr?, etc.

La formaci?n pr?ctica, esto es, revisar los objetivos, los contenidos y el mensaje de los temas. Es importante fomentarse en los grupos de formaci?n, en las reuniones de catequistas, en cursos parroquiales, etc.

La formaci?n permanente, esta supone la formaci?n catequ?tica pr?ctica, y como indica su nombre practicada de manera peri?dica y constantemente. Reviste muchas modalidades (cursillos, encuentros, estudio personal...). Mediante ella, se puede ir profundizando, poco a poco, en la formaci?n org?nica y complementarla con aquellos aspectos que no fue posible desarrollar.

El catequista debe abrir su horizonte, debe ser capaz de ver m?s all? de su ambiente, debe desarrollar su visi?n hacia la construcci?n de una sociedad m?s humana y fraterna.

b) Finalidad y naturaleza de la formaci?n

La catequesis tiene como centro a Cristo, su finalidad es propiciar la comuni?n con Jesucristo en el convertido, (Catechesi Tradendae, 5). Lo que ?sta persigue no es otra cosa que lograr que el catequista pueda animar eficazmente a la comunidad y lograr que se:
? Anuncie a Jesucristo
? D? a conocer su vida, enmarc?ndola en el conjunto de la Historia de la Salvaci?n
? Explique su misterio de Hijo de Dios, hecho hombre por nosotros
? Ayude finalmente, al catec?meno y a la comunidad a identificarse con Jesucristo en los sacramentos de iniciaci?n.

El hecho de que la formaci?n busque capacitar al catequista para transmitir el Evangelio en nombre de la Iglesia confiere a toda la formaci?n una naturaleza eclesial.

La finalidad ?ltima de la formaci?n, por tanto, trata de hacer apto al catequista para realizar un acto de comunicaci?n, para ser un transmisor, realizando una entrega.
Entonces, la formaci?n de catequistas trata de:
? Situar al catequista en la misi?n evangelizadora de la Iglesia
? Capacitarle para poder iniciar en la totalidad de la vida cristiana al hombre de hoy
? Con la pedagog?a original del Evangelio.

-Todo ello dentro de un clima comunitario y de di?logo
-Mientras el catequista va madurando como hombre, creyente y educador de la fe.

c) Criterios inspiradores de la formaci?n

? Se trata ante todo de ser catequistas que respondan eficazmente a las necesidades evangelizadoras de este momento hist?rico con sus valores, sus desaf?os y sus sombras. Para responder a ?l se necesitan catequistas dotados de una fe profunda, de una clara identidad cristiana y eclesial y de una honda sensibilidad social.
? La Formaci?n tendr? presente, tambi?n, el concepto de catequesis que hoy propone la Iglesia. Se trata de hacer que los catequistas puedan impartir no s?lo una ense?anza sino una formaci?n cristiana integral, desarrollando tareas de ?iniciaci?n, de educaci?n y de ense?anza?. El catequista debe ser, a un tiempo, maestro, educador y testigo.
? El movimiento catequ?tico que vive la Iglesia invita tambi?n, a los catequistas a ser integradores, que sepan superar ?obst?culos, diferencias, problemas? y ofrecer una catequesis plena y completa.
? El catequista debe adem?s estar formado con una espiritualidad de laico, y con un gran estilo y sensibilidad que le permitan desempe?ar mejor su ministerio.

d) Las dimensiones de la formaci?n

? La m?s profunda hace referencia al ser del catequista, a su dimensi?n humana y cristiana. La formaci?n, en efecto, le ha de ayudar a madurar ante todo como persona, como creyente y como ap?stol.
? Despu?s, est? lo que el catequista debe saber para desempe?ar bien su tarea. Esta dimensi?n, penetrada de la doble fidelidad al mensaje y a la persona humana, requiere que el catequista conozca bien el mensaje que transmite y, al mismo tiempo, al destinatario que lo recibe y al contexto social en que vive.
??Finalmente, est? la dimensi?n del saber hacer ya que la catequesis es un acto de comunicaci?n. La formaci?n lleva al catequista a ser un educador del hombre y de la vida del hombre.

Estas dimensiones son metas que:
- No se consiguen de una vez, sino a lo largo de toda la vida formativa, se van adquiriendo gradualmente.
- Se desarrollan con mayor o menor profundidad y extensi?n seg?n los diferentes niveles de formaci?n.
- Se complementan y relacionan mutuamente, como gu?as de ayuda, ya que no son aislados.

Lo que las une, es el hecho de que preparan al catequista para realizar el acto de transmisi?n del Evangelio que ??ntegro y vivo? (Dei Verbum, 7) se conserva en la Iglesia.

Para profundizar...

1. Exhortaci?n apost?lica ?Cristifideles Laici?
S.S. Juan Pablo II
30 de diciembre de 1988
2. formaci?n integral del sacerdote
Marcial Maciel
BAC, 1994
3. El catequista y su formaci?n
Comisi?n Episcopal de Ense?anza y Catequesis
Madrid, 1985
4. Directorio General para la Catequesis
Congregaci?n para el clero, 1997

comentarios al autor:
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Publicado por mario.web @ 20:29
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