Martes, 03 de mayo de 2011
Primado del hombre y valorizaci?n de la comunidad, afirmaciones de Giovanni Marseguerra, profesor de Econom?a Pol?tica en la Universidad Cat?lica de Mil?n y secretario cient?fico de la Fundaci?n vaticana "Centesimus Annus-Pro Pontifice". Destaca la parte
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Las ense?anzas de la crisis financiera
Las ense?anzas de la crisis financiera
CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 30 noviembre 2008 (ZENIT.org).- La crisis financiera, tiene ra?ces lejanas, ciertamente mucho m?s lejanas que agosto de 2007, fecha s?mbolo en que estall? la crisis de las "hipotecas basura" estadounidenses.

Son afirmaciones de Giovanni Marseguerra, profesor de Econom?a Pol?tica en la Universidad Cat?lica de Mil?n y secretario cient?fico de la Fundaci?n vaticana "Centesimus Annus-Pro Pontifice".

En declaraciones a ZENIT, el profesor Marseguerra opina que "la impresionante escalada que tuvo lugar a partir de septiembre de 2008, con derrumbes repetidos y sostenidos de los mercados burs?tiles de todo el mundo, muestra de modo cada vez m?s evidente que el extraordinario cambio en los pa?ses emergentes ha modificado profundamente la naturaleza de las relaciones econ?micas entre pa?ses ricos y el resto del mundo".

Fracaso de un modelo

Marseguerra sostiene que estamos asistiendo "al fracaso de todo un modelo de desarrollo fundado, por una parte, en un exceso de consumo a cr?dito y, por otro, en una masiva utilizaci?n de las finanzas y sus sofisticados instrumentos, todo ello en detrimento de la demograf?a y la econom?a real".

Probablemente, explica el experto, es todav?a muy pronto para extraer conclusiones definitivas sobre una crisis de la que todav?a no se ve el fin, pero "lo que ciertamente se puede decir ya desde ahora es que el resultado m?s negativo de lo que ha sucedido es una p?rdida generalizada de confianza en el sistema crediticio: la desconfianza no s?lo est? extendida dentro del sistema bancario, sino que afecta a la relaci?n entre bancos y ahorradores, entre bancos y empresas, y as? sucesivamente".

Es importante preguntarse, sugiere Marseguerra, de d?nde nace esta crisis de confianza y qu? remedios pueden implementarse para restablecerla.

Crisis de confianza


"La confianza --explica el economista-- es un factor de cohesi?n esencial de la vida social, y hoy ha disminuido esencialmente por culpa de comportamientos que, en el mejor de los casos, podemos definir ?ticamente discutibles, pero que, muy a menudo, han sido incorrectos, o incluso fraudulentos".

En su opini?n, "la correcta relaci?n entre ?tica y econom?a ha sido sustituida por una ?tica de los negocios, pensada s?lo para permitir a pocos obtener provecho de la buena fe de muchos".

Un problema ?tico


Quien opera en el sector financiero, explica el experto, "deber?a tener una conciencia ?tica profunda y un comportamiento responsable, recordando que son las finanzas las que deben servir al hombre y no al rev?s. Esta conciencia estuvo ausente de modo marcado en los ?ltimos diez-quince a?os, y el resultado global ha sido el prevalecimiento del ego?smo personal sobre el bien com?n".

El restablecimiento "de la ?tica de la correcci?n y la responsabilidad" es, por tanto, la primera reforma esencial para reconquistar la confianza de los ahorradores. La reforma necesaria debe servir para redefinir las reglas de la econom?a y sobre todo de las finanzas internacionales, opina.

Necesitamos reglas nuevas y eficaces, "porque s?lo en un marco reglamentario y normativo apropiado puede funcionar un mercado".

Bajo este perfil, la crisis revela "que el sistema de vigilancia estadounidense, subdividido entre varias autoridades no siempre coordinadas, incumpli? completamente sus competencias institucionales, mostrando l?mites de una gravedad inesperada".

Por no hablar, a?ade, "de las grav?simas responsabilidades de las agencias de clasificaci?n de solvencia que han certificado superficialmente la solidez de balances que para nada estaban saneados".

Actualidad de la doctrina social


Las consideraciones de Marseguerra se pueden rastrear en muchos pasajes de la doctrina social cat?lica que demuestra, una vez m?s "su extraordinaria capacidad de atravesar los tiempos".

Es suficiente, aconseja "releer pasajes de dos recientes enc?clicas sociales".

El primero, extra?do de la Centesimus Annus, a casi dos decenios de distancia de su redacci?n, se muestra de una singular actualidad y relevancia: "En efecto, el principal recurso del hombre es, junto con la tierra, el hombre mismo. Es su inteligencia la que descubre las potencialidades productivas de la tierra y las m?ltiples modalidades con que se pueden satisfacer las necesidades humanas". (Centesimus Annus, n? 32).

El segundo, en cambio, est? extra?do de la Spe Salvi de Benedicto XVI: "Incluso las mejores estructuras funcionan ?nicamente cuando, en una comunidad, existen unas convicciones vivas capaces de motivar a los hombres para una adhesi?n libre al ordenamiento comunitario. La libertad necesita una convicci?n; una convicci?n no existe por s? misma, sino que ha de ser conquistada comunitariamente siempre de nuevo" (Spe Salvi, n? 24).

La ense?anza

El profesor Giovanni Marseguerra presenta as? su recta: "primado del hombre y valorizaci?n de la comunidad como puntales sobre los que construir el desarrollo. Son estos los principios de los que debemos repartir si queremos de verdad salir de la crisis".

Publicado por mario.web @ 20:53
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