Martes, 03 de mayo de 2011
Seg?n una concepci?n materialista, vale m?s la cantidad que la calidad, la actuaci?n del cuerpo que la del alma, la correr?a que la reflexi?n, y la super excitaci?n nerviosa que el pensamiento aut?ntico. Y de ah? procede la atm?sfera agitada de ciertas b
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Cuando los hombres y las cosas del comercio viv?an en la placidez
Cuando los hombres y las cosas del comercio viv?an en la placidez
En las aguas pl?cidas de este canal de la ciudad Belga de Gand, se reflejan hace siglos las fachadas t?picas de algunos edificios de la Edad Media y del Renacimiento. Edificios que dan una singular impresi?n de equilibrio arquitect?nico, por el contraste arm?nico entre su masa imponente, grave y s?lida, y la decoraci?n rica, variada y casi caprichosa de sus fachadas.

?Para que sirvieron primitivamente estos edificios tan recogidos y casi dir?amos tan pensativos? ?Residencias patricias? ?Centros de estudios? No. Estaban ocupados por entidades de cu?o corporativo.

?En el extremo derecho, la sede de la Corporaci?n de los Barqueros Libres. Enseguida, la casa de los Medidores de Granos, pr?xima al peque?o edificio de la Aduana, donde los mercaderes medievales ven?an a declarar sus mercanc?as. M?s all?, el Granero y, por fin, la Corporaci?n de los Alba?iles. Por lo tanto, casas de trabajo y de negocios. En estas casas la historia nos dice que se desarroll? una actividad de las m?s intensas y productivas.

Pero la producci?n econ?mica todav?a no estaba rodeada por las influencias materialistas de hoy, y por esto ella se hac?a en un ambiente de calma, de pensamiento y de fino gusto, y no en la atm?sfera febril, agitada, irreflexiva y proletarizante que tantas veces la marca en nuestros d?as.

?Qui?n imaginar?a para edificios burgueses tanta nobleza, y para corporaciones de trabajo tan buen gusto? M?s que un problema de arte, ?ste es un problema de mentalidad.

Seg?n una concepci?n espiritual, el mejor modo de actuar humano se hace con la mente, y por esto la producci?n econ?mica da lo mejor de s? misma, como calidad e incluso como cantidad, cuando es hecha en la calma, sin ocio y en el recogimiento meditativo.

Seg?n una concepci?n materialista, vale m?s la cantidad que la calidad, la actuaci?n del cuerpo que la del alma, la correr?a que la reflexi?n, y la super excitaci?n nerviosa que el pensamiento aut?ntico. Y de ah? procede la atm?sfera agitada de ciertas bolsas o de ciertas grandes arterias modernas

La super excitaci?n de los ambientes corresponde a la de los hombres, como el efecto a la causa. Todos conocemos este tipo de businessman que mastica chicle, mordisquea la punta de sus puros, quiz? se muerde las u?as, golpea con los pies en el suelo, es hipertenso, card?aco, neur?tico..

Como es diferente este tipo humano, de los burgueses pl?cidos, estables, dignos, pr?speros, y de mirada inteligente, que el pincel de Rembrandt nos presenta en el admirable cuadro llamado ?Los s?ndicos de los mercaderes de tejidos?.

Fueron hombres de estos que, con medios de comunicaci?n todav?a inciertos y lentos, extendieron en todas direcciones la red de sus actividades y lanzaron las bases del comercio moderno. Su obra, entre tanto fue realizada en la tranquilidad y casi dir?amos en el recogimiento. Ellos todav?a reflejan la atm?sfera peculiar de los antiguos edificios que analizamos.

Lecci?n fecunda para nuestro pobre mundo cada vez m?s devastado por las neurosis.

Catolicismo n? 92 agosto de 1958.

Publicado por mario.web @ 20:54
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