Martes, 03 de mayo de 2011
Es curioso observar que las agendas van desapareciendo porque los m?viles almacenan las direcciones que deseamos tener. Todo el progreso mira, fundamentalmente, a la comodidad del ser humano.
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Lo f?cil y lo dif?cil
Lo f?cil y lo dif?cil


Es curioso observar que las agendas van desapareciendo porque los m?viles almacenan las direcciones que deseamos tener. Todo el progreso mira, fundamentalmente, a la comodidad del ser humano.


Pero es curioso que en el misma medida en que se multiplican los medios t?cnicos, hay una reducci?n cada vez mayor para todo aquello que signifique dificultad.

As? por ejemplo, es f?cil conectar, llamar a la gente desde cualquier sitio de la ciudad o fuera de ella. Hay un contacto diario m?xime por parte de la juventud.

Ahora bien, lo dif?cil es entrar en el coraz?n de alguien para sentirse a gusto, para enriquecerlo con algo m?s que quedar para ir a tal o cual sitio.

Hay miles de llamadas cada minuto. El m?vil en mano o pegado al o?do es algo habitual hoy. Y si se escucha al que est? al lado de uno, la mayor?a de las veces es para comunicar noticias de negocios, para saludarse, para interesarse por tal o cual viaje... Se puede percibir que muchas veces se habla sin pensar y, en este caso, lo que se dice parece ser que no tiene freno. La mente est? para algo m?s que para estudios concienzudos. Es el pan nuestro de cada d?a en las relaciones humanas aut?nticas.

Incluso hay quienes emplean el m?vil para herir a alguien que, apenado, no encuentra una soluci?n plausible a su herida. No hay, en el fondo, una comunicaci?n profunda. No se pretende- en muchos casos- interesarse por el otro/a en sus dimensiones humanas y religiosas.

?Qui?n se va a creer toda la felicidad que transmiten los usuarios del m?vil? No muchos. Se va al pairo de lo que acontece cada d?a a nivel externo de la persona.

Ahora bien, preocuparse en serio por el ser con quien hablas, no mucho. Se busca narrar batallitas pero no se cuenta las derrotas, ni los tropiezos que hay cada d?a. Y esto forma parte o deber?a, al menos, formarlo del acontecer humano diario.

Se prometen visitas, viajes, bienestar a toda pastilla, pero no se comunican valores que realcen la vida humana de los interlocutores. Se promete mucho pero se cumple con poco.

Uno de los temas que m?s abundan en las conversaciones de los m?viles- adem?s de los negocios- es del amor, entendido como quedar para citas, para ir al cine, para mont?rselo bien. Todo, en el fondo- salvo excepciones- es una pura comunicaci?n superficial y mediocre. No pocas veces se emplea esta comunicaci?n para hacer cr?ticas severas a alguien o para comunicados de emergencia pol?tica o social.

Este medio de comunicaci?n puede ser excelente para mejorar al amigo o amiga, al marido o a la esposa, al hijo o a la hija, al buelo o la abuela para transmitirles el amor, la compa??a, el recuerdo. La felicitaci?n y todo el sin fin de cosas que de ellos aprendemos.

Es muy f?cil llorar por un suceso familiar. Lo importante es cuidar con mimo a los seres que siguen vivos con tu atenci?n diaria.

Solamente as?, este impresionante de comunicaci?n social- al alcance de todo el mundo- se puede convertir en un instrumentos de di?logo, respeto, aliento, entusiasmo y de riqueza. Nunca de mediocridad y de malas noticias.

Tan s?lo quien lo emplea en las coordenadas humanas y evang?licas est? haciendo un buen uso de su alcance y de su eficacia en los par?metros de la comunicaci?n.

Termino diciendo que este aparato que llevas entre tus manos o colgado en tu cintura, puede convertirse en algo muy importante para la riqueza de la humanidad.


Publicado por mario.web @ 21:53
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