Martes, 03 de mayo de 2011
En medio de visiones ecol?gicas catastrofistas y a veces contradictorias, san Francisco de As?s se convierte hoy en un aut?ntico gu?a para una ecolog?a ?sabia?.
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San Francisco, gu?a para una ecolog?a ?sabia?
San Francisco, gu?a para una ecolog?a ?sabia?


ROMA, mi?rcoles, 18 agosto 2004 ( ZENIT.org ).- En medio de visiones ecol?gicas catastrofistas y a veces contradictorias, san Francisco de As?s se convierte hoy en un aut?ntico gu?a para una ecolog?a ?sabia?.

Por este motivo, la Fundaci?n Hermana Naturaleza ha impreso por primera vez despu?s de ocho siglos el facs?mil del C?dice 338, en el que se recogen las fuentes franciscanas m?s antiguas, los escritos del ?poverello? de As?s, y la primera redacci?n de su ?C?ntico de las criaturas?.

Para comprender mejor qu? puede decir hoy san Francisco a quienes luchan por preservar y respetar la naturaleza, Zenit ha entrevistado al presidente de la Fundaci?n, Roberto Leoni.

--?Qu? le dice san Francisco a un ecologista?

--Roberto Leoni: La Fundaci?n Hermana Naturaleza surgi? como asociaci?n en 1991, recibiendo el 12 de septiembre de ese a?o el aliento de Juan Pablo II. El objetivo era el de contribuir al desarrollo de una correcta cultura del ambiente, fundada en la ense?anza cristiana de san Francisco de As?s.
Por un lado, se buscaba responder al hecho de que los cristianos estaban poco presentes en este campo; por otro lado, hab?amos constatado que la cuesti?n ambiental estaba monopolizada por planteamientos ideol?gicos y emotivos catastrofistas, cient?ficamente incorrectos, y ?ticamente desorientados. ?C?mo es posible defender el ambiente, y por tanto la vida, y ser favorable al aborto? ?C?mo se puede tutelar la biodiversidad y las especies aut?ctonas y favorecer la fecundaci?n artificial externa a la pareja?

En 2001, despu?s de una d?cada en la que publicamos documentos como el ?Dec?logo de la ecolog?a sabia? o la ?Carta deontol?gica del desarrollo sostenible?, nos convertimos en una fundaci?n. Desde entonces hemos profundizado en la relaci?n entre econom?a y desarrollo, descubriendo como ?s?ntesis a priori? la econom?a solidaria.

Este recorrido lo hemos realizado con importantes encuentros, en los que han participado, entre otros, el cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregaci?n vaticana para los Obispos, y por el director del Banco Central de Italia, Antonio Fazio.

--Ahora publican en facs?mil el C?ntico de las Criaturas. ?Qu? tiene que ver esto con una fundaci?n de ecolog?a?


--Roberto Leoni: Consideramos que es un texto de orientaci?n para toda la humanidad. Siempre nos hemos comprometido a difundirlo y a darlo a conocer. La primera redacci?n del C?ntico est? en el C?dice 338, en el que se recogen las fuentes franciscanas m?s antiguas.

En ocho siglos, este c?dice s?lo ha podido ser visto, le?do y estudiado por pocos estudiosos. Por este motivo, la Fundaci?n Hermana Naturaleza ha realizado por primera vez en la historia la impresi?n en facs?mil de todo el C?dice 338. Se han tirado 950 copias, enumeradas, que ahora est?n a la disposici?n de todos.

El C?dice 338 no es s?lo la ra?z del franciscanismo, sino tambi?n de una sabia ecolog?a, de la que el mundo tiene una necesidad urgente. No estallar? la tierra, como dice un conocido catastrofista, sino que estallar?n los hombres, pues olvidan de d?nde vienen y ad?nde van.

--Y sin embargo, algunas corrientes radicales dicen inspirarse en san Francisco. ?Cu?les son las lecciones de vida del santo?

--Roberto Leoni: Los m?ritos de san Francisco de As?s son inmensos. Los sintetizo metaf?ricamente en la narraci?n de la instituci?n del Nacimiento de Greccio que nos ha llegado por la leyenda ?Major?, en la que se dice que, antes de hacer la representaci?n del Nacimiento, el fraile pidi? permiso al Papa para que el gesto no apareciera como un ?deseo de novedad?.

En esta expresi?n se encuentra toda la inmensidad de Francisco: innovador, en la profundidad y no en la superficialidad; totalmente fiel a Cristo y a su Iglesia.

Sus ense?anzas siempre han corrido el riesgo de ser tergiversadas, desde la Edad Medial con el pauperismo de algunos frailes hasta la confusi?n que m?s recientemente se ha creado entre la ense?anza de Francisco y la pol?tica.

La ?nica bandera que sigui? san Francisco fue la Cruz de Cristo. San Francisco nos gu?a incluso en uno de los desaf?os modernos m?s complicados: el de la relaci?n con las dem?s religiones, en particular con el Islam. No lanz? una cruzada, sino que se fue a dialogar con el sult?n; dialoga porque tiene una fuerte e inquebrantable identidad cristiana. Se fue a ver al sult?n para comprender y para llevar la buena nueva...

--?Cu?les son, seg?n usted, los conceptos que caracterizan a la visi?n cristiana del ambiente?

--Roberto Leoni: Por desgracia, parte del las corrientes ideol?gicas tienen un car?cter ideol?gico y pol?tico; otras tienen un origen emotivo, una especie de inocencia superficial y contradictoria.

La contraposici?n entre la naturaleza buena y el hombre que todo lo arruina no corresponde a la realidad. La naturaleza, descrita siempre al borde de la cat?strofe, es una exageraci?n.

San Francisco nos ense?a que la naturaleza ha sido creada, que el hombre debe ser un cari?oso y atento custodio de las criaturas, pues son su hermano y su hermana, en la alabanza al Se?or.

El cristiano sabe que el pecado original ha trastocado al hombre y que por este motivo debe prestar particular para custodiar la naturaleza, con atenci?n cari?osa, tutelando y corrigiendo para transmitirla a sus hijos.

En este sentido, el cristiano se funda en la sabidur?a m?s antigua y m?s moderna, en la ?tica, en la ciencia, y en la tecnolog?a, sin rechazar nada a priori, sino haciendo siempre atentas evaluaciones de compatibilidad.

El cristiano est? comprometido desde siempre, pero hoy m?s que nunca, en la construcci?n de una econom?a solidaria, la ?nica que puede garantizar un desarrollo sostenible. Tenemos que superar el capitalismo y el colectivismo, el catastrofismo y el ciego abuso de los recursos.

Podemos hacerlo recuperando los valores de la templanza, de la capacidad para compartir, del sacrificio y de la mortificaci?n. No estoy proponiendo que volvamos al cilicio y a pasar hambre, pero si baj?ramos dos grados los radiadores y subi?ramos dos grados el aire acondicionado, resolver?amos con ese ahorro muchos problemas.

Si en las finanzas se adoptaran las obligaciones ?ticas que proponemos, al igual que instrumentos de finanza ?tica concreta, se emprender?a una econom?a solidaria.

Lo que estoy diciendo no es utop?a. En todo caso locura franciscana: la locura de todos los cristianos que, convirti?ndose d?a a d?a, quieren aplicar las ense?anzas de Jes?s, cada uno en lo que puede y en lo que sabe.


Publicado por mario.web @ 22:23
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