Mi?rcoles, 04 de mayo de 2011
La responsabilidad por el mundo es, una respuesta a la llamada que Dios dirige a todas las personas. Una respuesta que pide la coherencia y la certeza del testimonio cristiano.
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Responsabilidad por el mundo
Responsabilidad por el mundo
20 a?os de la exhortaci?n Christifideles laici, carta magna sobre los fieles laicos

Un equipo de voluntarios ha recorrido, por la noche, algunas ciudades de nuestro pa?s, para hablar con los ?sin techo?, conocerles y preguntarles qu? necesitan. Los resultados: la mayor?a carece de trabajo, son extranjeros y duermen al raso; viven de la chatarra o la limosna, y a veces son v?ctimas de delitos. En otra de nuestras ciudades ?bastante pr?spera a pesar de la crisis econ?mica? un peri?dico local public? un amplio reportaje sobre las familias de inmigrantes que cada d?a revuelven en la basura, para alimentarse de lo que otros desechan.

Interpretando a San Pablo, ha dicho Benedicto XVI que la fe cristiana implica ?una responsabilidad por este mundo?. Esta responsabilidad no es una utop?a abstracta, ni se diluye en ?la humanidad?, sino que nos afecta a cada uno. Particularmente a los cristianos, y de una manera inmediata, a los fieles laicos, es decir, a la mayor?a de los bautizados, hombres y mujeres, inmersos en la vida familiar y profesional.

Con motivo del XX aniversario de la exhortaci?n Christifideles laici (1988), el Papa ha se?alado que los fieles laicos est?n llamados a ser ?testigos del Se?or y redescubrir y experimentar la belleza de la verdad y la alegr?a de ser cristianos?. Ellos tienen como caracter?stica la ?ndole secular. Esto significa ?en continuidad con el Concilio y la citada exhortaci?n? que ?el mundo, el entramado de la vida familiar, laboral, social, es el lugar teol?gico, el ?mbito y medio de realizaci?n de su vocaci?n y misi?n?.

En t?rminos m?s concretos: ?Todo ambiente, circunstancia y actividad en que se espera que pueda resplandecer la unidad entre la fe y la vida, est? confiado a la responsabilidad de los fieles laicos, movidos por el deseo de comunicar el don del encuentro con Cristo y la certeza de la dignidad de la persona humana?. Y esta vez entre exclamaciones: ??A ellos les corresponde hacerse cargo del testimonio de la caridad especialmente con los m?s pobres, los que sufren y los necesitados, y tambi?n asumir todo compromiso cristiano orientado a construir condiciones de una paz y justicia cada vez mayores en la convivencia humana, de forma que se abran nuevas fronteras al Evangelio!?.

Es importante, en efecto, recalcar en qu? consiste ser cristiano, y mostrar los modos en que un cristiano coherente puede hoy contribuir a la construcci?n de la sociedad. Concretamente, a lo largo de lo siglos los cristianos han mostrado un amor preferencial hacia los necesitados, como algo esencial a la identidad cristiana. Hoy se precisa redescubrir esa dimensi?n social del Evangelio.

No ser?a cristiano vivir ?como si? los necesitados no existieran; en la pr?ctica, eso ser?a vivir como si Dios no existiera. Ignorar a los pobres y a los hambrientos ?tanto a los hambrientos de pan como a los hambrientos del esp?ritu? ser?a ignorar a Cristo. Equivaldria a caer en las redes del secularismo materialista, en un ate?smo pr?ctico ciego y sordo ante la verdad y el amor. Por eso es l?gico que el Papa se haya referido a la necesidad y la urgencia ?de una nueva generaci?n de cat?licos comprometidos en la pol?tica, que sean coherentes con la fe profesada, que tengan rigor moral, capacidad de juicio cultural, competencia profesional y pasi?n de servicio hacia el bien com?n?.

La responsabilidad por el mundo es, como sugiere la misma palabra, una respuesta a la llamada que Dios dirige a todas las personas. Una respuesta que pide la coherencia y la certeza del testimonio cristiano.

Ramiro Pellitero, Instituto Superior de Ciencias Religiosas, Universidad de Navarra

Publicado por mario.web @ 0:48
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