Mi?rcoles, 04 de mayo de 2011

Fuente: VAtican.va
Autor: Benedicto XVI

Lunes 22 de diciembre de 2008

Se?ores cardenales;
venerados hermanos en el episcopado y en el presbiterado;
queridos hermanos y hermanas:

El Nacimiento del Se?or est? a las puertas........


La alegr?a como fruto del Esp?ritu Santo: as? llegamos al tema central de Sydney, que era precisamente el Esp?ritu Santo. A este respecto, quiero aludir, aunque sea brevemente, a la orientaci?n impl?cita en ese tema. Teniendo presente el testimonio de la Escritura y de la Tradici?n, en el tema del "Esp?ritu Santo" se reconocen f?cilmente cuatro dimensiones.

1. Ante todo, est? la afirmaci?n que encontramos ya desde el inicio del relato de la creaci?n. All? se habla del Esp?ritu creador que aletea sobre las aguas, crea el mundo y lo renueva sin cesar. La fe en el Esp?ritu creador es un contenido esencial del Credo cristiano. El dato de que la materia lleva consigo una estructura matem?tica, de que est? llena de esp?ritu, es el fundamento en el que se apoyan las ciencias modernas de la naturaleza. Nuestro esp?ritu s?lo es capaz de interpretarla y de modificarla activamente porque la materia est? estructurada de modo inteligente.

El hecho de que esta estructura inteligente procede del mismo Esp?ritu creador que nos dio el esp?ritu tambi?n a nosotros, implica a la vez una tarea y una responsabilidad. En la fe sobre la creaci?n est? el fundamento ?ltimo de nuestra responsabilidad con respecto a la tierra, la cual no es simplemente propiedad nuestra, que podemos explotar seg?n nuestros intereses y deseos. M?s bien, es don del Creador que traz? sus ordenamientos intr?nsecos y de ese modo nos dio las se?ales de orientaci?n a las que debemos atenernos como administradores de su creaci?n. El hecho de que la tierra, el cosmos, reflejan el Esp?ritu creador significa tambi?n que sus estructuras racionales ?que, m?s all? del orden matem?tico, se hacen casi palpables en el experimento? llevan en s? tambi?n una orientaci?n ?tica. El Esp?ritu que los ha plasmado es m?s que matem?tica, es el Bien en persona, el cual, mediante el lenguaje de la creaci?n, nos se?ala el camino de la vida recta.

Dado que la fe en el Creador es parte esencial del Credo cristiano, la Iglesia no puede y no debe limitarse a transmitir a sus fieles s?lo el mensaje de la salvaci?n. Tiene una responsabilidad con respecto a la creaci?n y debe cumplir esta responsabilidad tambi?n en p?blico. Al hacerlo, no s?lo debe defender la tierra, el agua y el aire como dones de la creaci?n que pertenecen a todos. Tambi?n debe proteger al hombre contra la destrucci?n de s? mismo. Es necesario que haya algo como una ecolog?a del hombre, entendida correctamente. Cuando la Iglesia habla de la naturaleza del ser humano como hombre y mujer, y pide que se respete este orden de la creaci?n, no es una metaf?sica superada. Aqu?, de hecho, se trata de la fe en el Creador y de escuchar el lenguaje de la creaci?n, cuyo desprecio ser?a una autodestrucci?n del hombre y, por tanto, una destrucci?n de la obra misma de Dios.

Lo que con frecuencia se expresa y entiende con el t?rmino "gender", se reduce en definitiva a la auto-emancipaci?n del hombre de la creaci?n y del Creador. El hombre quiere hacerse por s? solo y disponer siempre y exclusivamente por s? solo de lo que le ata?e. Pero de este modo vive contra la verdad, vive contra el Esp?ritu creador. Ciertamente, los bosques tropicales merecen nuestra protecci?n, pero tambi?n la merece el hombre como criatura, en la que est? inscrito un mensaje que no significa contradicci?n de nuestra libertad, sino su condici?n. Grandes te?logos de la Escol?stica calificaron el matrimonio, es decir, la uni?n de un hombre y una mujer para toda la vida, como sacramento de la creaci?n, que el Creador mismo instituy? y que Cristo, sin modificar el mensaje de la creaci?n, acogi? despu?s en la historia de la salvaci?n como sacramento de la nueva alianza. El testimonio en favor del Esp?ritu creador presente en la naturaleza en su conjunto y de modo especial en la naturaleza del hombre, creado a imagen de Dios, forma parte del anuncio que la Iglesia debe transmitir. Partiendo de esta perspectiva, ser?a conveniente releer la enc?clica
Humanae vitae:
el Papa Pablo VI ten?a la intenci?n de defender el amor contra la sexualidad como consumo, el futuro contra la pretensi?n exclusiva del presente y la naturaleza del hombre contra su manipulaci?n.

2......

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Publicado por mario.web @ 12:45
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