Mi?rcoles, 04 de mayo de 2011


Hubo un Santo en nuestro tiempo, clavado horas y m?s horas del d?a en el confesonario, que repet?a convencido y machac?n a todos sus penitentes: -?Fe, fe!

?Mucha fe!...

?Se equivocaba San Leopoldo Mandi?, el sacerdote capuchino que pas? su vida oyendo confesiones?... San Pablo, desde el Cielo, le deb?a aplaudir cada vez que lo aconsejaba. Porque Pablo afirma categ?ricamente: ?El justo vivir? de la fe? (Ro 1,17)

Pase lo que pase, ?quien tiene fe est? plenamente convencido de lo que espera?, sin dudar jam?s, porque Dios lo ha dicho y con esto es bastante, aunque no se vea nada (Hb 11,1)

Fe en el Dios que nos ama.
Fe en Dios que nos perdona.
Fe en el Dios que nos salva.

Quien tiene fe, alimenta una confianza inquebrantable en que Dios no le va fallar en ninguna de sus promesas: ?Porque es fiel el que los ha llamado y es ?l quien lo har? (1Ts 5,24), asegura Pablo, porque sabe que Dios cumplir? su palabra.

Quien tiene fe, ?la cual act?a por la caridad? (Gal 5,6), no se amodorra en la inacci?n ni le deja a Dios que lo haga todo ?l, sino que se pone en la mano de Dios para realizar siem-pre obras que agradan a Dios y con las cuales alcanza la perfecci?n cristiana.

Quien tiene fe, est? plenamente convencido de que ?Cristo habita por esa fe en nuestros corazones, arraigados y cimentados en el amor? (Ef 3, 17), y entonces deja traslucir a Cristo en todo lo que hace.

Todo esto dice que la fe profesada por el cristiano es una convicci?n profunda en la palabra de Dios, y no un simple sentimiento que le hace dejar a Dios de una manera vaga el problema de la salvaci?n.

La fe ense?ada y exigida por Pablo es el motor que lleva al cristiano a cumplir siempre la ley del Evangelio, ?abundando en toda obra buena? (2Co 9,8), de manera que su fe no es algo muerto, sino vida de su misma vida.

Para San Pablo, todo el misterio de la fe recae sobre la Persona de Jesucristo, el cual encierra toda nuestra esperanza, la gloria que nos aguarda en herencia, la grandeza inconmensurable de su gloria.
?Y c?mo se va a conocer todo esto, que supera todo el poder del entendimiento humano?

San Pablo lo dice muy bellamente a los de ?feso: ?Porque Dios ilumina los ojos de sus corazones? (Ef 1,18)

La Biblia de Jerusal?n lo comenta con mucho acierto:

- Dios conoce el coraz?n, y el cristiano ama a Dios con todo el coraz?n;
- Dios ha depositado en el coraz?n del cristiano el don del Esp?ritu Santo;
- Cristo por la fe habita en nuestro coraz?n;
- los limpios de coraz?n, los sencillos, los humildes, conforme a la palabra de Jes?s, ver?n a Dios, porque est?n abiertos sin limitaciones a la presencia y a la acci?n de Dios.

La fe tiene y tendr? siempre misterios, pero esos ojos del coraz?n de que habla Pablo, sencillos y puros, escrutan mucho en las profundidades de Dios. Alma limpia y coraz?n que ama tiene unos ojos mucho m?s avizores que el cerebro?

San Pablo pide un esfuerzo para llegar a la firmeza de la fe, ?hasta que lleguemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios? (Ef 4,13)

Porque esos ojos del coraz?n, por muy claro que vean, siempre tienen por delante la os-curidad. ?A Dios no lo ha visto nadie nunca?, dice Juan apenas abre su Evangelio (Jn 1,18) Por eso la fe se basa en la palabra de Dios, que ni se enga?a ni puede mentir.

Podr?n venir dudas de fe, como las han experimentado los mayores Santos. Resulta tr?gico leer las vidas de Vicente de Pa?l, Teresa del Ni?o Jes?s, o la Madre Teresa de Calcuta? Metidas sus almas en una noche oscur?sima, les ven?a a la mente:

- ?No existe nada! ?Todo es mentira!

?Despu?s de la muerte s?lo est? el vac?o! ?Es in?til todo lo que hago!... A estas expresiones podemos reducir lo que se dec?an esos gigantes de la santidad. El mismo Pablo confiesa de s? mismo: ?Me vi abrumado sobre todas mis fuerzas de tal manera que me daba hast?o hasta el vivir? (2Co 1,8)

Sin embargo, estos Santos nunca fallaron en la fe. ?Por qu??... Porque una cosa ten?an clara, clar?sima: -?Dios lo ha dicho! ?Dios lo quiere!...

Y con su palabra ten?an bastante. Todos ellos se dec?an lo de Pablo: ?S? bien en qui?n tengo puesta mi fe, y estoy seguro de que me conservar? fiel hasta el fin? (2Tm 1,12)

La fe no trata de ?comprender? lo que Dios ha dicho, porque el entendimiento humano nunca llegar? a ello; sino que trata de ?aceptar? lo que Dios dice, aunque pareciera un absurdo.

Pablo se gloriaba de la fe activa de sus disc?pulos, como los de Tesal?nica, una Iglesia tan querida suya: ?Tenemos presente ante nuestro Dios y Padre el obrar de su fe?.

Unas obras de fe que no deb?an ser tan f?ciles, cuando les a?ad?a: ?Conozco el trabajo dif?cil de su caridad y la tenacidad de su esperanza en Jesucristo nuestro Se?or? (1Ts 1,3)

Aqu? se ve c?mo el creer es de valientes y generosos. El entendimiento acepta sin titubeos ni dudas la fe que Dios le propone. Y entonces la voluntad, movida siempre por el amor, convierte la fe en abundante cosecha de obras agradables a Dios.

Todos los testimonios de San Pablo hacen ver clara una cosa, fundamental en el cristianismo, a saber: - La fe no es una confianza vaga en un Cristo que nos va a salvar sin hacer nosotros nada.

Muy al contrario, la fe es una fuerza incoercible, imposible de resistir, que lleva al amor, el cual impulsa al cristiano a actuar siempre, a abundar en obras de santidad. Si se cree en Cristo, se quiere hacer algo por ?l. Si se ama a Cristo, el amor de Cristo no deja estar quietos.
Fe dormida es una fe muerta.

La luminosa carta a los Hebreos dir? que ?sin fe es imposible agradar a Dios? (Hb 11,1) Y al rev?s, la fe es una satisfacci?n inmensa que se le tributa al Dios a quien no se ve. ?Hay que ver la gloria que se le da a Dios cuando se le puede decir: ?No veo, pero creo!

?Hay que ver el m?rito que encierra el profesar: ?No veo, pero creo sin titubeos!
Y as? las cosas, nos convencemos de la raz?n que ten?a aquel Santo cuando repet?a a to-dos hasta cansarlos: ??Fe! ?Fe! ?Mucha fe!?...


Publicado por mario.web @ 12:46
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