Jueves, 05 de mayo de 2011
No reconocer social y pol?ticamente el papel de la mujer en el cuidado del hogar y en la educaci?n de los hijos es de sociedades miopes.
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Un cambio de mentalidad social y pol?tica
Un cambio de mentalidad social y pol?tica


No reconocer social y pol?ticamente el papel de la mujer en el cuidado del hogar y en la educaci?n de los hijos es de sociedades miopes. Dar primac?a a la opci?n de la dedicaci?n exclusiva, en lugar de d?rsela a la opci?n de la conciliaci?n trabajo-familia requiere un cambio de mentalidad dif?cil, pero posible.


No se consigue ese cambio de mentalidad desde luego, simplemente con mil y una ayudas sociales y econ?micas. El liberalismo y materialismo ateo, que reina en gran medida en nuestras democracias occidentales, no puede devolver a la sociedad el modelo de mujer y madre que la Iglesia conserva. Ram?n Pi escrib?a en La Gaceta de los Negocios de 6 de noviembre de 2001 que:

??Cuando los socialistas han ca?do en la cuenta de que podr?an contar con el apoyo de numerosas asociaciones familiares hartas de promesas incumplidas por los gobiernos del PP, ?stos han reaccionado con ese plan integral a las familias??.

Pero en todo caso, a?ade ??aunque haya ayudas a la familia, o las familias, o como se quiera, la cosa no pasar? de ser cuesti?n de unos duros, siempre bienvenidos, pero es toda una mentalidad antifamiliar y antinatalista lo que hay que cambiar. Y eso son unas palabras mayores que ning?n partido est? dispuesto a asumir. L?stima??.

No hemos de olvidar, no obstante, que siguen existiendo familias que han optado por la dedicaci?n exclusiva de la madre a la familia, algunas de ellas familias numerosas y que viven felices a pesar del escas?simo apoyo familiar, econ?mico y social que han encontrado.

Han de vivir, como todo matrimonio cristiano, fundadas sobre la roca firme de las gracias propias de su estado matrimonial, procurando corresponder a ellas con fidelidad y responsabilidad. Han de rezar unidas para permanecer unidas.

Existen estas familias, s?, pero est?n discriminadas. No se entiende que en una empresa el hecho de trabajar en r?gimen de dedicaci?n exclusiva sea algo a premiar, a valorar especialmente, y sin embargo en una comunidad como es la familia, mucho m?s importante que cualquier otra empresa, se considere que esa dedicaci?n exclusiva sea algo a evitar, a dificultar, incluso a penalizar.

En este pa?s no se ha tomado todav?a el camino correcto en materia de pol?tica familiar. Recientemente, eso s?, se ha comenzado a dar importancia a la familia como ?mbito natural de educaci?n social de las nuevas generaciones y como modo para asegurar el incremento de la tasa de natalidad, hoy la m?s baja de Europa, asegurando el sostenimiento futuro de las pensiones de jubilaci?n.

Se habla de un Plan integral de apoyo a la familia , presentado por el Gobierno, y de un proyecto del Partido socialista en el mismo sentido. Ambos, sin embargo, quedan atrapados por la primera opci?n, la de la conciliaci?n entre vida familiar y vida laboral.

Por ejemplo, los beneficios del m?nimo exento en la base imponible y las deducciones por hijos a cargo en el IRPF s?lo se pueden aplicar en su totalidad cuando entran en casa unos ingresos muy elevados, es decir, normalmente, por dos sueldos.

?Por qu?? Pues porque nunca se devuelve m?s de lo que se ha pagado y a las familias numerosas en que s?lo entra un sueldo, al final de la declaraci?n del IRPF les resulta a devolver bastante m?s de lo que han pagado. No se benefician realmente de estas nuevas medidas fiscales de apoyo a la familia.

No siendo expertas en estos temas econ?micos y fiscales, no podemos afirmar cu?les podr?an ser las medidas concretas que favorezcan que la opci?n m?s generalizada sea la de que el padre de familia vaya a trabajar fuera de casa, en un trabajo digno y bien remunerado y la madre pueda quedarse al cuidado de familia sin verse obligada a trabajar fuera de casa.

Pero ?no ser?a posible la v?a de la ayuda directa o salario familiar? Los gobiernos central, auton?mico y local calcular?an el dinero que destinan a estos planes y a su tramitaci?n administrativa y lo repartir?an entre las familias, de acuerdo con el nivel de renta y el n?mero de hijos, de modo que lo administren ellos seg?n sus prioridades en cada momento.

Pero parece que es posible adoptar medidas sociales de ese tipo. En Noruega se ha implantado el programa de prestaciones en efectivo , que permite a las familias escoger entre llevar a los hijos a la guarder?a o escuela o cuidarlos en casa uno de los c?nyuges. En el segundo caso, reciben el mismo dinero que el que se destinar?a a la plaza de guarder?a o escuela, unos 6000 euros al a?o (?un mill?n de pesetas!).

El genio de un programa as? radica en su simplicidad. Al Estado no le cuesta m?s retribuir a la madre para que cuide a su hijo en casa. Redunda en beneficio de los padres, que tienen la oportunidad de estar con sus hijos en una ?poca de su vida tan fundamental, como tambi?n en beneficio de los ni?os, que crecen rodeados del cari?o y la seguridad que les brinda el hogar y el cuidado del padre y la madre.

El P. Iraburu, profesor de Teolog?a espiritual en la Facultad de Teolog?a de Burgos, en El matrimonio en Cristo , alienta esta forma de vida, con un verdadero entusiasmo que no resulta nada alejado de la realidad, vista desde nuestra fe y teniendo como ejemplos a la Virgen Mar?a y a las santas madres de familia de todos los tiempos:

??Ya habr?is observado c?mo el mundo actual viene realizando una verdadera campa?a contra la dedicaci?n exclusiva de la mujer a la familia, como si ello trajera necesariamente empobrecimiento y frustraci?n de la mujer.

Pues bien... pensad que en la realidad de la vida, no pocos trabajos femeninos fuera de la casa son duros y mon?tonos, y por a?adidura muchas veces no est?n bien retribuidos, y ciertamente no suelen tener la riqueza de la vocaci?n de madre y ama de casa, tan preciosa y variada -maestra y catequista, enfermera, cocinera y florista, secretaria, modista, decoradora, asistenta social, encargada de relaciones p?blicas y tantas y tantas cosas m?s-.

Muchas profesiones posibles para la mujer son preciosas, pero pocas habr? tan admirables como la de madre y ama de casa. Por otra parte, cuando falta o disminuye notablemente la dedicaci?n familiar de la madre, todos lo sienten, el esposo, los ni?os, los adolescentes, los ancianos, y la misma casa va dando muestras de descuido. Por eso la familia que tiene a su constante servicio una buena ama de casa, un verdadero coraz?n del hogar, har? bien en procurar la defensa cuidadosa de un privilegio tan precioso??.


Publicado por mario.web @ 2:19
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