Jueves, 05 de mayo de 2011

Fuente: Catholic.net
Autor: P. ?lvaro Corcuera L. C.

M?xico, 15 de enero de 2009. Presentamos a continuaci?n el texto de la intervenci?n del P. ?lvaro Corcuera, director general de los Legionarios de Cristo y del Movimiento Regnum Christi, durante la primera mesa redonda del VI Encuentro Mundial de las Familias que tuvo lugar durante la tarde de ayer. Las ponencias de esta mesa redonda, que fue moderada por el Cardenal Stanislaw Rylko, Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, trataron el tema: Organismos que ayudan a la familia en la formaci?n de valores. Intervinieron el Pbro. Sa?l Ragoitia (quien habl? sobre las parroquia), Marylin Barrio (Movimiento de los Focolares); Gustavo A. Gonz?lez Montes y familia (Movimento Sch?nstatt); Giovanni Stirati (Camino Neocatecumenal) y el Prof. Eduardo Zainos Garc?a Cano (quien present? el papel de la escuela).

* * * * *

La formaci?n de las virtudes teologales en familia

Eminent?simos se?ores cardenales, excelent?simos se?ores obispos, queridos sacerdotes, queridas familias y queridos amigos todos:

Es para m? una gracia singular poder estar aqu? entre ustedes. Me corresponde presentar el tema de la formaci?n de los valores cristianos dentro de la experiencia espiritual y apost?lica del Regnum Christi.

El carisma espec?fico del Regnum Christi es conocer, vivir y transmitir el amor misericordioso de Dios a todos los hombres. Propone una espiritualidad del amor de Dios. Este Movimiento naci? en M?xico y por ello participa en su esp?ritu de ese gran aprecio que la tradici?n mexicana tiene en relaci?n con la familia.

Conscientes de que la familia est? llamada a ser un reflejo del amor de Dios a los hombres y el amor de Cristo a su Iglesia, se nos presenta como un reto, como un maravilloso camino de santificaci?n. Por lo mismo, buscamos que cada persona, que cada familia, establezca una relaci?n de amor con Dios a partir de un encuentro personal y real con Jesucristo.

Esto lo hacemos ayudando a las familias a ser escuela de evangelizaci?n, a trav?s de la educaci?n, de la oraci?n y del apostolado en familia.

Quisiera exponer brevemente cu?les son las acciones institucionales, externas de nuestro Movimiento a favor de la familia. Sin embargo, no debemos olvidar que la familia, como cualquier cristiano, se va forjando en el alma; all? deben crecer las virtudes y valores cristianos, de modo especial, las virtudes teologales.

I. Iniciativas del Movimiento Regnum Christi en favor de la familia

Como ustedes sabr?n, el Movimiento Regnum Christi y la congregaci?n religiosa de los Legionarios de Cristo, que comparten un mismo carisma, nacieron, por voluntad divina, en M?xico y por ello participan de ese gran aprecio que la tradici?n mexicana tiene en relaci?n con la familia.

Desde su inicio en los a?os sesenta y setenta, el Regnum Christi comenz? a realizar obras apost?licas en favor de la familia. Estas iniciativas se podr?an agrupar en grandes campos: los centros educativos y centros de formaci?n cristiana para la ni?ez y la juventud, los centros de formaci?n familiar (Familia Unida) y la acci?n apost?lica Familia Misionera.

a) Centros educativos y Centros de formaci?n para la ni?ez y la juventud

A trav?s de los centros educativos de nivel superior, medio e inferior, con un alumnado global de unos 130.000 ni?os y j?venes, tratamos de llevar a cabo una intensa pastoral familiar que comprende la educaci?n cristiana integral de los hijos y de los padres, favoreciendo la integraci?n familiar, el di?logo entre padres e hijos. Esto se lleva a cabo a trav?s de conferencias, consultor?a psicol?gica y pedag?gica, retiros espirituales, jornadas de renovaci?n matrimonial, convivencias padres e hijos, y ayuda sacerdotal y psicol?gica a familias en dificultad.

Una labor parecida se lleva a cabo en los clubes formativos para ni?os, adolescentes y j?venes (que supera el millar) en los que el continuo contacto con los padres es fundamental para poder realizar una labor profunda en la educaci?n de todos los miembros de la familia. All? los j?venes encuentran un ambiente de amistad, formaci?n del car?cter y sano esparcimiento que les capacita para la construcci?n de un mundo mejor.

b) Centros de formaci?n integral de la familia (Familia Unida)

Estos centros de formaci?n integral de la familia ofrecen programas espec?ficos a los padres de familia sobre temas que conciernen la vida familiar seg?n las orientaciones dadas por el Magisterio de la Iglesia. Estas actividades incluyen cursos prematrimoniales, charlas sobre el amor humano y la teolog?a del cuerpo de Juan Pablo II, renovaciones matrimoniales, asesor?as personalizadas, por pareja o en familia, retiros matrimoniales, asesor?a psicol?gica, y cursos para la psicolog?a evolutiva de los ni?os.

Estos centros suelen contar con un departamento o programa especializado sobre los m?todos naturales de control de la natalidad de modo que los matrimonios cristianos puedan recurrir a aquellos m?todos aprobados por la Iglesia, seg?n la ley moral natural.

c) Sedes del Pontificio Instituto ?Juan Pablo II? para el Estudio sobre Matrimonio y la Familia

Estas tres sedes, ubicadas en las ciudades de M?xico D.F., de Guadalajara (Jalisco) y Monterrey dependen del Instituto central de la Universidad Lateranense en Roma. Su gesti?n est? confiada a los Legionarios de Cristo. Este Instituto, querido por el Papa Juan Pablo II, ha sido tambi?n fuertemente recomendando por el Papa Benedicto XVI como un medio extraordinario para formar agentes de pastoral en el gran mundo de la familia. Estas tres sedes cuentan en total con 130 profesores y 1,200 alumnos.

e) Los programas Familia y Escuela de Padres

El programa Familia surgi? de la iniciativa de un grupo de laicos del Regnum Christi conscientes de la importancia que ten?a en su vida familiar y de pareja el conocimiento profundo, sistem?tico y detallado del Magisterio de la Iglesia. De este modo, se elaboraron unos subsidios pedag?gicos y un m?todo formativo que contempla el estudio de las principales enc?clicas de los Sumos Pont?fices.

La Escuela de Padres es un programa formativo que orienta a los padres de familia en su vocaci?n espec?fica a educar a sus hijos en los valores humanos y cristianos. Incluye una vasta tem?tica que va desde los principios pedag?gicos fundamentales y de antropolog?a cristiana, a temas m?s concretos como psicolog?a evolutiva, la formaci?n de las facultades y de las virtudes, el valor cristiano de la sexualidad, especiales problemas de la adolescencia como el uso de drogas, las sectas y movimientos esot?ricos, el uso adecuado de los medios de comunicaci?n, etc.

g) Familia Misionera

Es una organizaci?n internacional en la que las familias, padres e hijos conjuntamente, se comprometen a realizar experiencias apost?licas de tipo misionero, dentro o fuera de su propio pa?s. Esta experiencia se ha mostrado de gran eficacia como obra de testimonio de fe para los destinatarios y como cimiento de una ulterior unidad familiar y de crecimiento com?n en la fe. Desde 1993 se ha misionado en 30 pa?ses y han participado m?s de 20,000 familias. Junto con el programa de Familia Misionera contamos con una red de 300,000 voluntarios que promueven los valores humanos y familiares para la construcci?n de una civilizaci?n de justicia y amor.

II. La formaci?n en las virtudes teologales

A trav?s de ?stas y otras acciones apost?licas que el Regnum Christi lleva a cabo a favor de la familia se pretende una formaci?n integral, que abarque todos los ?mbitos de la persona, para que la familia viva su vocaci?n de ser, como dec?a Juan Pablo II, forjadora de la genealog?a de la persona (cf. Carta a las familias, N. 9). Dentro de esta formaci?n integral juegan un papel muy importante la formaci?n en los valores humanos y cristianos, pero ahora quisiera detenerme especialmente en la formaci?n espec?fica en las virtudes teologales.

Hay muchos servicios que se pueden y se deben prestar a la familia. Sin embargo, me parece justo que un movimiento de apostolado cat?lico que quiere edificar la familia nunca pierda de vista lo esencial de la vida cristiana: El hecho de vivir de cara a Dios, en una estrecha relaci?n con ?l. Sabemos que las virtudes teologales son justamente esto, la manera propiamente cristiana de relacionarnos con Dios. Por esto son tambi?n la espina dorsal que mantiene unida y de pie la familia aunque falten muchas otras realidades. Y al rev?s, incluso en las mejores condiciones externas la familia cristiana no sobrevivir? sin la fe, la esperanza y la caridad.

Sabemos que las virtudes teologales de la fe la esperanza y la caridad son un don que todos los cristianos recibimos con el bautismo, a modo de semilla, que se debe educar y cultivar, especialmente en los primeros a?os, para que desarrolle toda su fuerza y d? fruto. All? entra la labor que ahora describir? que busca fomentar el crecimiento de la virtudes teologales en el fecundo terreno de la familia.

A) La vida de fe

La familia es el ?mbito natural donde el ni?o se abre a la fe. Desde el primer momento de su nacimiento la familia cristiana acoge al reci?n nacido como un don de Dios. Los padres, a medida que el ni?o va creciendo, van mostrando con su ejemplo de oraci?n y de piedad, de amor mutuo, de caridad y de servicio los valores que caracterizan una familia cristiana. El ni?o vive todo esto con naturalidad y espontaneidad. ?l mismo comienza a hacer los primeros gestos de fe, como la se?al de la cruz, o a recitar las primeras oraciones vocales. Incluso comienza a pedir a los padres que recen con ?l antes de dormirse. De este modo la vida de fe va penetrando en su esp?ritu de un modo imperceptible, pero profundo. Esta fe vertebrar? su vida futura, cuando tenga que hacer, ya de adulto, opciones m?s dif?ciles y delicadas.

Los padres son los primeros responsables de ser los educadores en la fe de sus propios hijos. Para servir a la familia en el campo de la fe hay que ayudar a los padres a descubrir y a asumir esta responsabilidad. La manera m?s natural y eficaz para lograrlo es la convivencia con otras familias donde ya se vive la fe con convicci?n y alegr?a. El ejemplo atrae y contagia y as? surgen de manera espontanea las preguntas: ?C?mo rezan ustedes con sus hijos? ?Cu?les libros espirituales me recomiendan? ?C?mo lo hacen para que los ni?os vayan a misa con gusto? etc.

B) La vida de esperanza

El Santo Padre Benedicto XVI nos recordaba en su segunda enc?clica Spe salvi que sin esperanza no podemos afrontar el presente ni vivir con serenidad de cara al futuro (cf. N. 1). La esperanza cristiana nos pone en camino hacia nuestra meta suprema, Dios, en medio de las dificultades de la vida presente.

La familia tambi?n es el lugar espont?neo donde se aprende a vivir la esperanza. En la historia de una familia no faltan peque?as o grandes dificultades que requieren de los padres una actitud de fundamental confianza en Dios, de optimismo de frente a la vida, de alegr?a en medio de la tribulaci?n. Cuando el ni?o ve que sus padres viven de este modo las pruebas que el Se?or quiera mandarles, cuando se da cuenta de que existe una actitud fundamental de confianza, de abandono, de esperanza en las promesas divinas, entonces ellos mismos, sin percibirlo, ir?n impregnando su misma psicolog?a de una actitud de serenidad, de responsabilidad, de optimismo y de esfuerzo para superarse que van ligadas a la esperanza cristiana. Es tambi?n esta virtud la que abre al ni?o a las realidades ?ltimas de la vida y la que le ense?a el valor del tiempo de cara a la eternidad.

El Movimiento Regnum Christi busca estar al servicio de la esperanza de las familias por medio de una asistencia especial a las parejas en dificultades sosteni?ndolas en la b?squeda paciente de la reconciliaci?n. Por otra parte, muchas familias proyectan sus esperanzas superaci?n en sus propios hijos y est?n dispuestos a asumir grandes sacrificios para que sus hijos ?lo tengan mejor?, puedan aprender y estudiar. Es una alegr?a especial visitar los colegios para familias de escasos recursos y constatar c?mo se ponen all? los fundamentos s?lidos para realizar los deseos de superaci?n y las eperanzas de un futuro mejor para toda la familia o incluso todo un barrio.

Como medio concreto para vivir la esperanza, como he se?alado para la fe, est? en primer lugar la oraci?n, a quien Santo Tom?s llamaba la ?Interpretativa spei?, la int?rprete de la esperanza (S. Th. II-II, 17, 4). La familia que ora aumenta la calidad de su esperanza.

C) La vida de caridad

La familia es tambi?n formadora de la caridad teologal. El precepto de amar a Dios con todo el coraz?n, con toda el alma y con todas las fuerzas y al pr?jimo como a s? mismo (Deut 6, 5) puede ser vivido en familia con total naturalidad. En la familia se comprende que Dios es Padre y que amarlo a ?l es la mayor felicidad del hombre. Tambi?n en el ?mbito familiar, lugar del amor desinteresado, se aprende a superar el ego?smo que es el gran enemigo del amor. El ejemplo del amor de los padres, tanto entre s? como hacia los hijos, es el gran aliciente para que toda la familia viva en este clima de caridad que debe distinguir a los disc?pulos de Jesucristo. En las familias numerosas, de modo especial, se aprende la generosidad, pues los hijos se habit?an a compartir.

El Movimiento Regnum Christi, que vive su carisma espiritual centrado en el nuevo mandamiento de Jesucristo de amarse los unos a los otros como Cristo nos am? (Jn 13, 34), estimula a las familias a hacer del propio hogar una verdadera Iglesia dom?stica en la que se viva con extrema coherencia el amor hacia al pr?jimo manifestado en pensamientos, palabras y obras.

A veces es la delicadeza del amor de los hijos la que ayuda a los padres a vivir con mayor amor sus relaciones esponsales. La familia en que reina la caridad cristiana es verdaderamente un para?so en la tierra. Quien ha aprendido en el ?mbito familiar a perdonar, a disculpar, a servir a los dem?s, a pensar bien, a hablar bien, a controlar las impaciencias, a ser positivo en todo, se encontrar? preparado para vivir los retos que la caridad le imponga en otras esferas de la vida.

Conclusi?n

En las diversas obras apost?licas que el Movimiento Regnum Christi dedica a favor de la familia, sus miembros van forjando toda una amplia gama de valores, pero de modo muy especial van creando en ellos el h?bito de vivir las virtudes teologales, como fundamento y pilar de la vida cristiana.

Los valores que no estuvieran asentados sobre las virtudes teologales, correr?an el riesgo de desmoronarse f?cilmente. Vivir la fe, la esperanza y la caridad. ?ste es el gran desaf?o espiritual de las familias cat?licas. Si en ellas reinan estas virtudes, entonces la vida cristiana florecer? y dar? numerosos frutos de santidad para la Iglesia y el mundo.

La Sant?sima Virgen Mar?a vivi? de modo eminente cada una de las virtudes teologales. Que Ella sea ejemplo y gu?a para padres e hijos en su esfuerzo por ser hombres y mujeres que creen, esperan y aman y de este modo las familias cristianas se constituyan en verdaderos oasis de espiritualidad para poder construir la civilizaci?n del amor.


Publicado por mario.web @ 2:26
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios