Jueves, 05 de mayo de 2011

Fuente: Catholic.net
Autor: Tere Fern?ndez


Origen de la fiesta:

Esta costumbre tiene su origen en la celebraci?n lit?rgica de la fiesta de la purificaci?n y la presentaci?n del Ni?o Dios al templo.

En tiempo de Jes?s, la ley prescrib?a en el Lev?tico que toda mujer deb?a presentarse en el templo para purificarse a los cuarenta d?as que hubiese dado a luz. Si el hijo nacido era var?n, deb?a ser circuncidado a los ocho d?as y la madre deber?a permanecer en su casa durante treinta y tres d?as m?s, purific?ndose a trav?s del recogimiento y la oraci?n.

Ya que se cumpliera la fecha, acud?a en compa??a de su esposo a las puertas del templo para llevar una ofrenda: un cordero y una paloma o t?rtola. Con respecto al ni?o, todo primog?nito deb?a ser consagrado al Se?or, en recuerdo de los primog?nitos de Egipto que hab?a salvado Dios. Lo mismo pasaba con los animales primog?nitos.
Jos? y Mar?a llevaron a Jes?s al templo de Jerusal?n. Como eran pobres, llevaron dos palomas blancas. Al entrar al templo, el anciano Sime?n, movido por el Esp?ritu Santo, tom? en brazos a Jes?s y lo bendijo diciendo que ?l ser?a la luz que iluminar?a a los gentiles. Despu?s, le dijo a Mar?a que una espada atravesar?a su alma, profetizando los sufrimientos que tendr?a que afrontar.

Explicaci?n de la fiesta:

El d?a 2 de febrero de cada a?o, se recuerda esta presentaci?n del Ni?o Jes?s al templo, llevando a alguna imagen del Ni?o Dios a presentar a la iglesia o parroquia. Tambi?n ese d?a, se recuerdan las palabras de Sime?n, llevando candelas (velas hechas de parafina pura) a bendecir, las cuales simbolizan a Jes?s como luz de todos los hombres. De aqu? viene el nombre de la ?Fiesta de las candelas? o el ?D?a de la Candelaria?.

En M?xico, se acostumbra que aquellos a quienes les toc? el mu?eco de la rosca de reyes, son los que deber?n presentarlo en el templo el d?a de la Candelas. Para esto, hay que vestirlo y engalanarlo. Tambi?n, comprarle un trono para sentarlo. En esta celebraci?n se bendicen la imagen del Ni?o Dios y las candelas, que representan la luz de Cristo en los hogares. Las velas benditas se pueden prender cuando surjan las dificultades de la vida durante el a?o.

Esta fiesta termina con una merienda familiar y de amigos, en la cual se sirven tamales y atole de sabores y chocolate caliente.

Es una fiesta que podemos aprovechar para reflexionar acerca de la obediencia de Mar?a y para agradecer a Jes?s que haya venido a iluminar nuestros corazones en el camino a nuestra salvaci?n eterna.

La Virgen de la Candelaria:
Es una de las muchas advocaciones (nombres) de la Virgen Mar?a. Tuvo su origen en Tenerife, una de las islas Canarias.
Seg?n la tradici?n, la Virgen se le apareci? en 1392 a dos indios guanches que pastoreaban su reba?o, quienes, al llegar a la boca de un barranco, notaron que el ganado no avanzaba, como si algo impidiera seguir adelante. Para ver qu? era lo que pasaba, uno de los pastores avanz? y vio en lo alto de una pe?a una imagen de madera como de un metro de alto de una mujer. Tra?a una vela en la mano izquierda y cargaba a un ni?o en el brazo derecho. El ni?o llevaba en sus manos un pajarito de oro.

Los indios, como ten?an prohibido hablar con mujeres que estuvieran solas, le hicieron se?as para que se apartara del camino. Como no les hac?a caso, uno de los indios tom? una piedra para lanz?rsela, pero el brazo se le paraliz?. Su compa?ero tom? la imagen e intent? romperla, pero en el intento, se cort? sus propios dedos.

Los indios corrieron a avisar al rey, quien de inmediato fue con todos sus guardias al lugar del acontecimiento. Tomaron la figura y la llevaron a la casa del rey. Los encargados de llev?rsela fueron los pastores que la encontraron, quienes al instante de tomarla en sus manos, quedan curados del brazo uno y de los dedos, el otro. Ante este milagro, el rey orden? que todo el pueblo honrara a aquella figura de mujer, a quien le llamaron ?La Extranjera?.

Cuando la gente se acercaba a Ella, se o?an armon?as celestiales, se percib?an aromas exquisitos y la imagen desped?a una luz resplandeciente. Infund?a en las personas temor y respeto, pero ellos no sab?an a qui?n representaba.

A?os despu?s, los espa?oles conquistaron la isla de Lanzarote y so?aban con conquistar la isla de Tenerife.
En uno de sus intentos de conquista, apresaron a un ni?o guanche y lo llevaron a Lanzarote. Ah? lo bautizaron con el nombre de Ant?n, lo catequizaron y un tiempo despu?s, lo llevaron de regreso a su isla natal de Tenerife.

Ant?n fue a la casa del rey a contarle todo lo que le hab?a sucedido y el rey le dio permiso de ver a La Extranjera.
Cuando Ant?n la vio, se puso de rodillas y les dijo a todos que hicieran lo mismo. Les explic? que aquella Se?ora, era la representaci?n de la Virgen Mar?a cuando llevaba a Jes?s a presentar al templo. Le explic? que la Virgen Mar?a era la Madre del Dios y de todos los hombres y que era una gran suerte tener ese gran tesoro.

Ant?n le pidi? al Rey permiso para buscar un lugar en el que todos la pudieran venerar. El Rey accedi? y llevaron la imagen a la cueva de Achbinico, un templo subterr?neo, que parec?a una Iglesia natural. Ant?n cuid? por un tiempo de la Bas?lica. Alrededor de 1530, encargaron el Santuario a los padres dominicos que se les conoc?a como ?Los frailes de la Virgen?.

En noviembre de 1826, una tormenta terrible azot? a la isla de Tenerife, llegando al Santuario de la Virgen y las aguas se llevaron la Imagen. Se hizo todo por tratar de recuperarla, pero no fue posible encontrarla. Los padres dominicos acordaron mandar a hacer una imagen nueva. As? lo hicieron y en la festividad del d?a 2 de Febrero de 1830, bendijeron la nueva imagen de Nuestra Se?ora de la Candelaria.

Desde el a?o 1599 se nombr? a la Virgen de la Candelaria patrona de todo el archipi?lago canario. Su devoci?n se ha extendido por la pen?nsula y por toda Hispanoam?rica, principalmente por Venezuela.

Sus milagros y favores son constantes. Cada a?o acuden a visitarla miles de personas de todas clases sociales para darle gracias y pedirle beneficios.

Le cantan:
Muchas flores la fortuna
Regal? a las Canarias;
Pero como T? ninguna.
Virgen de la Candelaria.

Virgen de Candelaria,
la m?s bonita, la m?s morena,
la que extiende su manto
desde la cumbre hasta la arena

En M?xico, en Tlacotalpan, en el Estado de Veracruz, tienen como patrona a la Virgen de la Candelaria. Su traje es muy significativo: bajo el manto de azul profundo, lleva un vestido blanco resplandeciente, bordado con motivos vegetales y volutas (flores y espigas de trigo grandes). La Virgen se encuentra en la Iglesia y el d?a 2 de Febrero se acostumbra sacarla de la Iglesia, cantarle las Ma?anitas por la ma?ana y por la tarde, llevarla en procesi?n por el r?o Papaloapan.
Tlacotalpan es un lugar que se encuentra al margen izquierdo del r?o Papaloapan, que quiere decir "r?o de mariposas".

Consulta tambi?n Presentaci?n de Jes?s de Jes?s Mart? Ballester


Jornada Mundial de la Vida Consagrada, 2 de febrero

La Jornada de la Vida consagrada se celebrar? en la fiesta en que se hace memoria de la presentaci?n que Mar?a y Jos? hicieron de Jes?s en el templo "para ofrecerlo al Se?or" (Lc 2, 22).

La celebraci?n de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que tiene lugar por primera vez el 2 de febrero de 1997 tiene como objetivo ayudar a toda la Iglesia a valorar cada vez m?s el testimonio de quienes han elegido seguir a Cristo de cerca mediante la pr?ctica de los consejos evang?licos y, al mismo tiempo, quiere ser para las personas consagradas una ocasi?n propicia para renovar los prop?sitos y reavivar los sentimientos que deben inspirar su entrega al Se?or

La misi?n de la vida consagrada en el presente y en el futuro de la Iglesia, en el tercer milenio, no se refiere s?lo a quienes han recibido este especial carisma, sino a toda la comunidad cristiana. En la exhortaci?n apost?lica post-sinodal Vita consecrata, publicada en 1996 por Juan Pablo II, escrib?a: "En realidad, la vida consagrada est? en el coraz?n mismo de la Iglesia como elemento decisivo para su misi?n, ya que ?indica la naturaleza ?ntima de la vocaci?n cristiana? y la aspiraci?n de toda la Iglesia Esposa hacia la uni?n con el ?nico Esposo" (n. 3). A las personas consagradas, pues, quisiera repetir la invitaci?n a mirar el futuro con esperanza, contando con la fidelidad de Dios y el poder de su gracia, capaz de obrar siempre nuevas maravillas: "?Vosotros no solamente ten?is una historia gloriosa para recordar y contar, sino una gran historia que construir! Poned los ojos en el futuro, hacia el que el Esp?ritu os impulsa para seguir haciendo con vosotros grandes cosas" (ib., 110).

Los motivos de la Jornada de la Vida Consagrada

La finalidad de dicha jornada es por tanto triple: en primer lugar, responde a la ?ntima necesidad de alabar m?s solemnemente al Se?or y darle gracias por el gran don de la vida consagrada que enriquece y alegra a la comunidad cristiana con la multiplicidad de sus carismas y con los edificantes frutos de tantas vidas consagradas totalmente a la causa del Reino. Nunca debemos olvidar que la vida consagrada, antes de ser empe?o del hombre, es don que viene de lo Alto, iniciativa del Padre, "que atrae a s? una criatura suya con un amor especial para una misi?n especial" (ib., 17). Esta mirada de predilecci?n llega profundamente al coraz?n de la persona llamada, que se siente impulsada por el Esp?ritu Santo a seguir tras las huellas de Cristo, en una forma de particular seguimiento, mediante la asunci?n de los consejos evang?licos de castidad, pobreza y obediencia. Estupendo don.

"?Qu? ser?a del mundo si no existieran los religiosos?", se preguntaba justamente santa Teresa (Libro de la vida, c. 32,11). He aqu? una pregunta que nos lleva a dar incesantes gracias al Se?or, que con este singular don del Esp?ritu contin?a animando y sosteniendo a la Iglesia en su comprometido camino en el mundo.

En segundo lugar, esta Jornada tiene como finalidad promover en todo el pueblo de Dios el conocimiento y la estima de la vida consagrada.

Como ha subrayado el Concilio (cfr. Lumen gentium, 44) y yo mismo he tenido ocasi?n de repetir en la citada exhortaci?n apost?lica, la vida consagrada "imita m?s de cerca y hace presente continuamente en la Iglesia la forma de vida que

Jes?s, supremo consagrado y misionero del Padre para su Reino, abraz? y propuso a los disc?pulos que le segu?an" (n. 22). Esta es, por tanto, especial y viva memoria de su ser

de Hijo que hace del Padre su ?nico Amor -he aqu? su virginidad-, que encuentra en ?l su exclusiva riqueza -he aqu? su pobreza- y tiene en la voluntad del Padre el "alimento" del cual se nutre (cfr Jn 4,34) -he aqu? su obediencia.

Esta forma de vida abrazada por Cristo y actuada particularmente por las personas consagradas, es de gran importancia para la Iglesia, llamada en cada uno de sus miembros a vivir la misma tensi?n hacia el Todo de Dios, siguiendo a Cristo con la luz y con la fuerza del Esp?ritu Santo.

La vida de especial consagraci?n, en sus m?ltiples expresiones, est? as? al servicio de la consagraci?n bautismal de todos los fieles. Al contemplar el don de la vida consagrada, la Iglesia contempla su ?ntima vocaci?n de pertenecer s?lo a su Se?or, deseosa de ser a sus ojos "sin mancha ni arruga ni cosa parecida, sino santa e inmaculada" (Ef 5,27).

Se comprende as?, pues, la oportunidad de una adecuada Jornada que ayude a que la doctrina sobre la vida consagrada sea m?s amplia y profundamente meditada y asimilada por todos los miembros del pueblo de Dios.

El tercer motivo se refiere directamente a las personas consagradas, invitadas a celebrar juntas y solemnemente las maravillas que el Se?or ha realizado en ellas, para descubrir con m?s l?mpida mirada de fe los rayos de la divina belleza derramados por el Esp?ritu en su g?nero de vida y para hacer m?s viva la conciencia de su insustituible misi?n en la Iglesia y en el mundo.

En un mundo con frecuencia agitado y distra?do, la celebraci?n de esta Jornada anual ayudar? tambi?n a las personas consagradas, comprometidas a veces en trabajos sofocantes, a volver a las fuentes de su vocaci?n, a hacer un balance de su vida y a renovar el compromiso de su consagraci?n. Podr?n as? testimoniar con alegr?a a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo, en las diversas situaciones, que el Se?or es el Amor capaz de colmar el coraz?n de la persona humana.

Existe realmente una gran necesidad de que la vida consagrada se muestre cada vez m?s "llena de alegr?a y de Esp?ritu Santo", se lance con br?o por los caminos de la misi?n, se acredite por la fuerza del testimonio vivido, ya que "el hombre contempor?neo escucha m?s a gusto a los testigos que a los maestros, o si escucha a los maestros lo hace porque son testigos" (Evangelii nuntiandi, n. 41).


Publicado por mario.web @ 21:24
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios