Jueves, 05 de mayo de 2011
"El Misionero... se esforzar? porque no pase un s?lo d?a sin que en alguna forma haya predicado a Cristo"
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Celo Misionero
Celo Misionero

"Esto de ser misioneros, es nuestro m?s caro derecho, nuestra m?s dulce obligaci?n y nuestro m?s sagrado deber. Deber y derecho que no debemos olvidar en ning?n momento de nuestra vida. Ser misioneros... ?C?mo?... hasta dar la vida si es necesario!...?D?nde?... En todas partes!...?Cuando?... Siempre!... ?Medida? la obediencia. Como ?l, que ?fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz? y ?heme aqu? que vengo para hacer tu sant?sima voluntad?".
... "Misioneros con ?l, por ?l y en ?l. Pero como ?l, con ?l y en ?l en toda la extensi?n de la palabra: en el sacrificio, en el dolor, en el sufrimiento, hasta la muerte... Pero tambi?n en la alegr?a, en nuestra diaria Eucarist?a, en nuestra oraci?n, en nuestra adoraci?n, en nuestro diario apostolado, en cualquier clase de trabajo, mientras dormimos y mientras comemos, mientras descansamos y mientras respiramos, mientras se consume nuestra vida minuto a minuto y en cada latido de nuestro coraz?n! Siempre hijos, siempre; nuestro esp?ritu misionero debe ser universal, debe abarcar todos los pueblos, razas y naciones, debe abarcar el mundo, no deben existir fronteras de ninguna especie".
"Pero no basta el testimonio, es indispensable y urgente ?Una predicaci?n viva?: ?Pero, ?C?mo invocar?n a aquel en quien no han cre?do?, ?Y c?mo oir?n si nadie les predica?... Luego la fe viene de la audici?n, y la audici?n, por la palabra de Cristo?. Por esto el Misionero... se esforzar? porque no pase un s?lo d?a sin que en alguna forma haya predicado a Cristo".
"El saber que hasta ahora es s?lo una peque?a porci?n de la humanidad que conoce al verdadero Dios deber?a ser para nosotros misioneros algo insufrible, algo torturante, algo que no nos deber?a dejar reposo y que nos espolea a hacerlo todo, todo, porque ?l sea conocido y amado por todos los habitantes de este mundo".
"Con estas reflexiones los dejo, hijos, en los brazos de nuestro Padre Dios, bajo la acci?n del Esp?ritu Santo; que ellos les inspiren la mejor forma de hacer llevar al mundo entero la gran verdad de que Cristo ya ha venido".
La Sierva de Dios Ma. In?s-Teresa Arias. De la Circular N? 13, 1977.
Oraci?n:
Conc?denos, Se?or, seguir el ejemplo de tu sierva Ma. In?s-Teresa Arias, en una vida de sencillez y alegr?a, de contemplaci?n y acci?n, de amor a Mar?a y a la Iglesia, con su misma ansia misionera de dilatar el Reino de Cristo a todos los pueblos. Am?n.

Nota biogr?fica
La Sierva de Dios M? In?s-Teresa Arias, naci? en Ixtl?n del R?o (M?xico, 1904). Ingres? en la vida religiosa en 1929 (California y luego M?xico, donde ella fue Consejera, Secretaria y Maestra de novicias). La fundaci?n del convento de Cuernavaca fue en 1945, con decreto aprobatorio de la Santa Sede. La comunidad se transform?, por Decreto Pontificio (1951), en "Misioneras Clarisas del Sant?simo Sacramento". Las diversas fundaciones fueron en M?xico (Cuernavaca, Puebla, Chiapas, Guadalajara, Monterrey...), Jap?n, Estados Unidos (Texas, Los Angeles), Costa Rica, Sierra Leona, Indonesia, Italia (Roma), Espa?a (Pamplona, Madrid), Irlanda (Dubl?n), Nigeria... Muri? en Roma, el 22 de julio de 1981. Ha dejado una familia misionera de religiosas, sacerdotes y laicos esparcidos en los cinco continentes. Adem?s del testimonio de su dedicaci?n generosa al servicio de la Iglesia y de sus viajes misioneros (debido a las fundaciones), ha dejado un abundante legado espiritual manuscrito, de gran riqueza espiritual y misionera: Cartas, Consejos y Reflexiones, Estudios y Meditaciones, Ejercicios Espirituales...
Preparado por la Pontificia Universidad Urbaniana,
con la colaboraci?n de los Institutos Misioneros


Publicado por mario.web @ 21:43
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