Jueves, 05 de mayo de 2011
El P. John Flynn reflexiona sobre la preocupaciones entre gobiernos y educadores
?
?Limpiar Internet de pornograf?a?
?Limpiar Internet de pornograf?a?
ROMA, domingo, 25 de enero de 2009 (ZENIT.org).- Los gobiernos de algunos pa?ses est?n preocupados por la forma en que internet da accesos ilimitado a todo tipo de pornograf?a.

China advert?a recientemente sobre algunos portales en l?nea y buscadores que facilitaban a los usuarios de internet el entrar en contacto con pornograf?a, informaba el 6 de enero la CNN.

La CNN revelaba que la medida tuvo lugar despu?s de que varias agencias del gobierno chino, incluyendo el Ministerio de Seguridad P?blica, haya lanzado una campa?a para limpiar la web.

El a?o pasado Indonesia anunci? que bloquear?a el acceso a p?ginas webs pornogr?ficas despu?s de que el gobierno aprobara la penalizaci?n de la producci?n y el acceso a contenido inmoral en internet, informaba el Financial Times el 26 de marzo.

En Australia, el gobierno federal est? estudiando la posibilidad de introducir un filtro de internet nacional, pero la propuesta est? recibiendo duras cr?ticas de los defensores de la libertad de expresi?n, informaba el 26 de diciembre Associated Press. Existen tambi?n dudas sobre las posibilidades t?cnicas de implantar dicho filtro.

El ministro federal de comunicaciones, Stephen Conroy, propuso el filtro el a?o pasado, en cumplimiento de una campa?a prometida por el gobierno del Partido Laborista para hacer internet m?s limpio y m?s seguro.

En Canad?, una revista local, Macleans, planteaba el problema de la pornograf?a e internet en su portada del 18 de junio del a?o pasado. El editorial observaba la incongruencia de tener sistema de calificaci?n para proteger a ni?os y adolescentes del contenido violento y pornogr?fico en los cines y en la venta de DVDs, y tambi?n para las emisoras de televisi?n, pero no tener control sobre el contenido de internet.

Una idea de la presencia invasiva de la pornograf?a en internet se daba durante la anual "Semana de Cinta Blanca contra la Pornograf?a", que tuvo lugar del 26 de octubre al 2 de noviembre, en los Estados Unidos.

En un art?culo el 26 de octubre en la p?gina web Christian Post, la doctora Janice Shaw Crouse, directora de Concerned Women for America, observaba que cada a?o se crean m?s de 15.000 pel?culas para adultos.

Tambi?n dec?a que las ?ltimas cifras revelan que hay 35 millones de visitas a p?ginas pornogr?ficas desde los ordenadores norteamericanos cada mes. Crouse citaba un estudio del 2007 de la Universidad de New Hampshire, que mostraba que el 42% de los usuarios de internet, de entre 10 y 17 a?os, hab?an visto pornograf?a en el ?ltimo a?o.

?Un gran negocio?

Muchos, sin embargo, niegan que ver pornograf?a tenga efectos da?inos. Una respuesta convincente a este tipo de puntos de vista la presentaba un libro publicado el a?o pasado por Jill C. Manning, una terapeuta matrimonial y familiar especializada en el ?rea de la pornograf?a y el comportamiento sexual.

En su libro "?Cu?l es el Gran Negocio de la Pornograf?a? Una Gu?a para la Generaci?n de Internet" (Shadow Mountain), Manning presenta una detallada explicaci?n de c?mo la pornograf?a da?a a los adolescentes, junto con advertencias de c?mo superar la naturaleza adictiva de tales h?bitos.

Es cierto que la pornograf?a no es algo nuevo, admit?a Manning, pero hay algunos elementos nuevos que convierten su presencia en especialmente da?osa en el momento actual. La pornograf?a no s?lo se ha rodeado de glamur y aceptado como parte de la cultura popular, sino que adem?s internet la ha hecho accesible como nunca antes.

Antes de internet, la pornograf?a no estaba normalmente disponible en casa o en el puesto de trabajo a no ser que alguno escogiera llev?rsela. Hoy, puede entrar si hay una conexi?n a internet. De igual forma, est? disponible a bajo coste y se puede acceder a ella an?nimamente.

Adem?s, a?ad?a, el gran negocio de la pornograf?a que se est? distribuyendo es siniestro, violento y degradante.

Los da?os

Manning describ?a algunos de los modos en los que la pornograf?a da?a a la gente:

--Se trata de algo potencialmente adictivo. Como tal puede obstaculizar la capacidad de una persona para tomar decisiones claras;

--Puede distorsionar poderosamente la visi?n de una persona sobre cuerpos, relaciones y sexualidad;

--Lleva a la gente a cosificar a los dem?s, vi?ndolos como juguetes sexuales que existe s?lo para su propia satisfacci?n;

--Debido a su influencia distorsionadora mina las oportunidades de los j?venes de tener seguridad en s? mismo, ser felices y crear relaciones duraderas en el futuro.

"Afecta por tanto su capacidad de ver la vida de forma verdadera, provechosa y sana", conclu?a.

Manning lamentaba que nos se ense?ara a muchos j?venes lo suficiente sobre lo que hace que las relaciones o los matrimonios funcionen mientras que se les hace que no se den cuenta de c?mo la pornograf?a da?ar? su capacidad de interactuar con los dem?s.

Citando los resultados de diversos estudios sobre los efectos del consumo habitual de pornograf?a, Manning apuntaba algunas de los efectos secundarios da?inos:

--Disminuci?n de la sensibilidad hacia las mujeres, mostrando m?s agresiones, rudeza y falta de respeto.

--Disminuci?n del deseo de tener hijos y formar una familia.

--Aumento del riesgo de tener dificultades en las relaciones ?ntimas.

--Aumento del riesgo de abusar sexualmente de los dem?s.

--Aumento del riesgo de recibir informaci?n incorrecta sobre la sexualidad humana.

--Aumento del riesgo de insatisfacci?n sexual con el/la futuro/a esposo/a.

--Aumento del riesgo de divorcio una vez casado.

Manning tambi?n fustigaba una de las "mayores mentiras de la venta de pornograf?a", el argumento de que verla ayudar? a los j?venes a comprender la sexualidad y tener m?s confianza.

De hecho, a?ad?a, los consumidores de pornograf?a tienen m?s inseguridades ante los miembros del otro sexo y m?s dificultad para desarrollar relaciones cercanas.

"Cada persona con la que he trabajado que ha estado implicada en pornograf?a ten?a una comprensi?n menor sobre las relaciones y la sexualidad que aquellos que no hab?a estado relacionados con ella", indicaba Manning.

Implicaciones siniestras

Otro libro publicado en el 2007 en California por la ONG Captive Daughters, que lucha contra el tr?fico de personas, ampliaba el debate sobre la pornograf?a y subrayaba el da?o social que crea. En la colecci?n de ensayos: "Pornography: Driving the Demand in International Sex Trafficking", (Pornograf?a: Guiando la Demanda en el Tr?fico Sexual Internacional), algunos de los autores relataban c?mo el aumento de la pornograf?a est? ligado al tr?fico de mujeres y ni?os y a la prostituci?n.

Catharine MacKinnon, profesora de derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan, sosten?a que la pornograf?a es s?lo otra forma de tr?fico para sexo de mujeres y ni?os.

Consumir pornograf?a es una experiencia de venta de sexo, de usa sexualmente a otra persona como un objeto que se puede comprar y, en este sentido, es muy similar a la prostituci?n, seg?n MacKinnon.

Adem?s, argumentaba, algo com?n con la prostituci?n, muchos de quienes aparecen en las pel?culas porno no est?n all? por propia elecci?n, sino por falta de opciones. Como ocurre con muchas prostitutas, consienten hacer esos actos por diversos factores, incluyendo el abuso sexual, problemas de drogas, o necesidad econ?mica.

Otra de quienes han hecho a su aportaci?n al volumen es Melissa Farley, quien describ?a la pornograf?a como propaganda cultural que mete en casa la noci?n de que todas las mujeres son prostitutas. Faley, psic?loga cl?nica, es directora de la ONG de San Francisco Prostitution Research and Education.

Indicaba que internet ha creado y aumentado las oportunidades para que los hombres exploten sexualmente a las mujeres.

Farley tambi?n apuntaba que las entrevistas con mujeres prostitutas revelaban que se hac?a pornograf?a con ellas mientras realizaban actos de prostituci?n.

La pornograf?a, afirma el Catecismo de la Iglesia Cat?lica, no s?lo ofende la castidad, sino que tambi?n "atenta gravemente a la dignidad de quienes se dedican a ella (actores, comerciantes, p?blico), pues cada uno viene a ser para otro objeto de un placer rudimentario y de una ganancia il?cita" (No. 2354).

Adem?s el Catecismo observa que introduce "a unos y a otros en la ilusi?n de un mundo ficticio". Un mundo de fantas?a que, no obstante, tiene efectos muy reales, tanto para los individuos como la sociedad.

* Para recibir las noticias de Zenit por correo electr?nico puede suscribirse aqu?.
* Zenit.org, 2004. Todos los derechos reservados. Para conocer las condiciones de uso, puede visitar el sitio www.zenit.org o contactar a [email protected] .

Publicado por mario.web @ 23:14
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios