Jueves, 05 de mayo de 2011
Orientaci?n doctrinal del P. Jorge Loring de los compromisos que mantienen los empresarios cat?licos con temas como propiedad privada, salarios, trabajo y dignidad humana.
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La empresa y su compromiso cristiano
La empresa y su compromiso cristiano



13. ?Las empresas econ?micas son comunidades de personas, es decir, de hombres libres y aut?nomos, creados a imagen de Dios.
Por ello, teniendo en cuenta las diversas funciones de cada uno -propietarios, administradores, t?cnicos y trabajadores-, y quedando a salvo la necesaria unidad en la direcci?n, se ha de promover la activa participaci?n de todos en la gesti?n de la empresa, seg?n formas que habr? que determinar con acierto.

?Con todo, como en muchos casos no es a nivel de empresa, sino en niveles institucionales superiores, donde se toman las decisiones econ?micas y sociales, de las que depende el porvenir de los trabajadores y de sus hijos, deben los trabajadores participar tambi?n en semejantes decisiones por s? mismos o por medio de representantes libremente elegidos.

?Entre los derechos fundamentales de la persona humana debe contarse el derecho a fundar libremente asociaciones obreras que representen aut?nticamente al trabajador y puedan colaborar en la recta ordenaci?n de la vida econ?mica, as? como tambi?n el derecho de participar libremente en las actividades de las asociaciones, sin riesgo de represalias.

?Por medio de esta participaci?n organizada, que est? vinculada al progreso en la formaci?n econ?mica y social, crecer? m?s y m?s entre los trabajadores el sentido de la responsabilidad, que les llevar? a sentirse sujetos activos, seg?n sus medios y aptitudes propias, en la tarea total del desarrollo econ?mico y social del logro del bien com?n universal.

?En caso de conflictos econ?mico-sociales hay que esforzarse por encontrarles soluciones pac?ficas.

?Aunque se ha de recurrir siempre primero a un sincero di?logo entre las partes, sin embargo, en la situaci?n presente, la huelga puede seguir siendo medio necesario, aunque extremo, para la defensa de los derechos y el logro de las aspiraciones justas de los trabajadores.

?B?squense, con todo, cuanto antes, caminos para negociar y reanudar el di?logo conciliatorio?26 .

?La huelga es un m?todo reconocido por la Doctrina Social Cat?lica, como leg?timo en las debidas condiciones y en los justos l?mites. En relaci?n con esto, los trabajadores, deber?an tener asegurado el derecho a la huelga sin sufrir sanciones penales personales por participar en ellas.

?Admitiendo que es un medio leg?timo, se debe subrayar al mismo tiempo que la huelga sigue siendo, en cierto sentido, un medio extremo. No se puede abusar de ?l; especialmente en funci?n de "los juegos pol?ticos". Por lo dem?s, no se puede jam?s olvidar que cuando se trata de servicios esenciales para la convivencia civil, ?stos han de asegurarse en todo caso, mediante medidas legales apropiadas, si es necesario.

?El abuso de la huelga puede conducir a la paralizaci?n de toda la vida socio-econ?mica, y esto es contrario a las exigencias del bien com?n de la sociedad?27 .

La admisi?n de la huelga no legitima el empleo de medios injustos de presi?n huelguista como la calumnia, la mentira, las amenazas contra las personas, el sabotaje, y, en general, los medios llamados de acci?n directa.

Se requiere asimismo que la huelga no vaya m?s lejos de lo que sea necesario para conseguir la finalidad de reparaci?n de la injusticia o consecuci?n de la mejora justamente pretendida.

?La huelga resulta moralmente inaceptable cuando va acompa?ada de violencias, o tambi?n cuando se lleva a cabo en funci?n de objetivos no directamente vinculados con las condiciones de trabajo, o contrarios al bien com?n. El beneficio a obtener debe ser proporcionado a los males que ocasiona?28

?Nadie est? obligado en conciencia a tolerar la injusticia cometida contra ?l. Obran rectamente las personas que defienden sus propios derechos, respetando siempre los derechos de los dem?s.

?Frente a la injusticia cabe, pues, una leg?tima oposici?n. Esta acci?n en contra de la injusticia establecida es tarea propia tanto de la Autoridad P?blica como de los ciudadanos.

?El Estado mantiene el orden justo principalmente mediante las leyes, la fuerza publica y la acci?n de los tribunales.

?Los ciudadanos disponen de dos medios extraordinarios para oponerse a la injusticia social: la huelga y, en casos extremos, la revoluci?n?29 .


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    26 Concilio Vaticano II: Gaudium et Spes: Constituci?n sobre la Iglesia en el mundo actual, n? 68
    27 JUAN PABLO II:Enc?clica Laborem exercens, n? 20
    28 Nuevo Catecismo de la Iglesia Cat?lica, n? 2435
    29 Libro b?sico del creyente hoy, XXXVI, 3s. Ed. PPC. Madrid, 1970

Publicado por mario.web @ 23:36
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