Viernes, 06 de mayo de 2011
La primera tentaci?n que uno siente cuando entra a una ciudad es criticar, protestar e ir contra las antenas y repetidores que la pueblan en sus tejados y ventanas.
?
Las antenas nos interrogan
Las antenas nos interrogan


La primera tentaci?n que uno siente cuando entra a una ciudad es criticar, protestar e ir contra las antenas y repetidores que la pueblan en sus tejados y ventanas.


Nos crean un sentimiento de opresi?n, como si entre el cielo y nosotros se colocase un velo, un obst?culo, un diafragma, una red que nos atrapa y nos paraliza.

Las antenas televisivas representan un desaf?o, interpelan, plantean preguntas a todos y en especial a los cristianos: ? sois capaces de escuchar?, ? de comunicar?, ?qu? modos us?is?, ? qu? lenguajes?, ?qu? mensajes envi?is?, ? qu? hac?is para hacer eficaz la comunicaci?n?

Es cierto. Los cristianos pueden se?alar iniciativas y llevar acabo realizaciones concretas mediante los esfuerzos ingentes de hombres y de los muchos grupos que abundan en la Iglesia.

Si hoy reflexionan sobre este tema es porque se vienen encima muchos m?s problemas y soluciones que se deben encontrar.

Para hablar de los medios de masas y de c?mo debemos los cristianos plantearnos nuestras relaciones con ellos, los emisores y los empresarios, los pol?ticos y los receptores que son quienes fijan las reglas, creo que debemos ante todo mirarnos a nosotros mismo, contemplar la experiencia de la Iglesia y de toda la amplia comunidad cristiana extendida por todos los lugares de la tierra.

Y debemos hacernos m?s preguntas: ? creemos de verdad en la comunicaci?n?, ? favorecemos la circulaci?n de las ideas?, ?el di?logo?,? el encuentro?,? la aportaci?n de cada uno?; ? tenemos una opini?n p?blica dentro de la Iglesia?, ? la alimentamos?,? la animamos?, o bien? tememos la sola existencia y los efectos?.

Vemos intelectualmente lo positivo, pero ? no nos quedamos mucha veces mirando los riesgos?

Es todo un desaf?o para los creyentes. La pasividad es la peor consejera y la m?s antievang?lica. La urgencia de Jes?s en su Evangelio nos debe mover a trabajar , de una vez para siempre, en este campo todav?a no del todo explorado ni explotado de la comunicaci?n social.

Quedarse en lamentos y en quejas es una tonter?a. No se arregla nada. Hay que mojarse de una vez para siempre.


Publicado por mario.web @ 1:09
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios