Viernes, 06 de mayo de 2011
Se puede llegar a viejo decentemente sin saber la ra?z cuadrada. El mundo est? lleno de buena gente que no sabe explicar la teor?a einsteniana de la relatividad. Pero no hay vejez decente ni posibilidad de buena gente sin sentido del humor, sin buen car?c
?
S?lo ense?a quien educa
S?lo ense?a quien educa


Se puede llegar a viejo decentemente sin saber la ra?z cuadrada. El mundo est? lleno de buena gente que no sabe explicar la teor?a einsteniana de la relatividad. Pero no hay vejez decente ni posibilidad de buena gente sin sentido del humor, sin buen car?cter y sin generosidad.


Es un principio educativo, pero que incide profundamente en la espiritualidad de toda persona educadora; y no hay que olvidar que, para bien y para mal todos educamos a los que nos rodean o entran en contacto con nosotros.



Por desgracia, ninguno de esos valores se aprende como se puede aprender la ra?z cuadrada. Que nuestros educandos anden retrasados en formaci?n acad?mica es alarmante; sobre todo, porque el retraso? crece: parece que cada vez se aprende y se ense?a menos. Y si tal retraso creciente va acompa?ado de un creciente analfabetismo psicol?gico y moral, la alarma? roza la cat?strofe.

Se aprende a ser mujer/hombre cada d?a. Y se aprende gracias? a uno mismo y al entorno. El entorno empieza por la familia y termina en la sociedad entera. La ense?anza/educaci?n est?ndar tiene como ambientes: la escuela, el colegio, la universidad, los centros o plataformas de ense?anzas profesionales...La ense?anza es un elemento m?s, ni siquiera el m?s decisivo.

Lo que ahora se llama educar en valores corresponde a todos, tambi?n a la ense?anza/educaci?n. De hecho no hay ense?anza sin educaci?n (buena o mala, esa es otra cuesti?n), ni educaci?n posible sin ense?anza simult?nea. Y que ?sta creyera que s?lo le corresponde ense?ar la ra?z cuadrada equivaldr?a a traicionar uno de sus aspectos fundamentales.

Lo que no puede ser es que familia y sociedad entera se sientan dispensados de educar en valores o reduzcan su responsabilidad a costa de conceder a la ense?anza/educaci?n est?ndar un papel desmesurado.

Pobre escuela en la que la familia aparca a sus hijos y da un respiro de alivio: ah? los educar?n, les ense?ar?n a ser personas. Cada s?ntoma de que eso no es as? lleva a la familia a montar en c?lera y poner como ?chupa de d?mine? a la pobre escuela.

EDUCAR ES TRANSMITIR VALORES
S?lo es capaz de educar en valores quien los tiene. Nunca un padre o un profesor col?ricos podr?n transmitir apacibilidad o calma, tan necesarias para vivir y ayudar a vivir. Porque educar no es sermonear sino transmitir. Quien se dedica a educar tiene que estar autoeduc?ndose constantemente.? As? se entiende mejor aquella frase de S?neca: "los hombres aprenden cuando ense?an".

Y viceversa, porque? s?lo se puede ense?ar si, al mismo tiempo, se aprende. Lo cual coloca a la ense?anza est?ndar, en lo referente a educar en valores, en niveles de muy dif?cil? acceso. Saber matem?ticas es una cosa y saber ense?arla es otra. Que ambos saberes coincidan en la misma persona es poco frecuente como el buen profesor o el buen padre o el buen conductor de coches.

Oficios todos que exigen dos manojos de cualidades: t?cnicas y psicol?gico-morales, S?lo puede ense?ar lo que sea quien, adem?s de saberlo, sabe estar cerca, inspirar confianza, incitar al progreso. No hace falta ser perfecto, pero tiene que ser sincero, honrado y fiel. Y aprender a serlo cada d?a m?s.

Los centros de ense?anza/educaci?n son, para bien y para mal, educadores en? su conjunto. El mejor profesor puede muy poco en un entorno ?spero y duro, negativo. Los centros peseteros y cerrados, ego?stas y oscuros podr?n ense?ar muy bien listas in?tiles de reyes, de elementos naturales o f?rmulas, pero jam?s educar?n en valores. S?lo servir?n para lo contrario: para inyectar en vena la vacuna antivalor de ciertos valores cacareados y no practicados.


Publicado por mario.web @ 1:14
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios