Viernes, 06 de mayo de 2011
?Es posible ser amigo de los hijos?, ?es lo conveniente? Alfonso Aguil? nos ofrece una interesante respuesta a estas interrogantes.
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Amistad, autoridad y obediencia
Amistad, autoridad y obediencia
La amistad entre padres e hijos se puede conjugar perfectamente con la autoridad que requiere la educaci?n.

Es preciso crear un clima de gran confianza y de libertad, aun a riesgo de que alguna vez seamos enga?ados. M?s vale que luego ellos mismos se averg?encen de haber abusado de esa confianza y se corrijan.

En cambio, cuando falta un m?nimo de libertad, la familia se puede convertir en una aut?ntica escuela de la simulaci?n.

?Pero a los adolescentes les cuesta mucho obedecer, les parece humillante...


Tienen que entender que, nos guste o no, todos obedecemos. En cualquier colectivo, las relaciones humanas implican v?nculos y dependencias, y eso es inevitable. No pueden enga?arse con ensue?os de rebeld?a infantil.

Pero, de todas formas, piensa si quiz? les cuesta mucho obedecer porque t? no sabes mandar sin imperar. No olvides que hay muchos detalles que hacen m?s f?cil y grata la obediencia:

? Ex?gete en los mismos puntos en que aconsejas, mandas o corriges. Es muy duro, si no, escucharte luego que tienen que ser humildes, pacientes y ordenados, si t? no vas por delante con el ejemplo.

? Manda con af?n de servir, sin dar la sensaci?n de que lo haces por comodidad personal. Que vean que te molestas t? primero. Muchas veces as? ellos entender?n, sin necesidad de que nadie se lo diga, que deben hacer lo mismo.

? No exhibas demasiado la autoridad. No des lugar al temor o a la prevenci?n.

? Procura saber lo que hiere a cada uno, para evitarlo delicadamente si es preciso. S? comprensivo y s? muy humano. Aprende a disculpar. No te escandalices tontamente, pues supone casi siempre falta de conocimiento propio.

? Habla con llaneza y sin apasionamiento, sin exagerar, procurando ser objetivo. Aprende a discernir lo normal de lo preocupante o grave.

? Habla con claridad, a la cara. No seas blando, pero tampoco cortante.

? S? positivo al juzgar y pon en primer t?rmino las buenas cualidades, antes de ver los defectos, y sin exagerarlos.

? No quieras fiscalizarlo todo. No quieras uniformarlo todo. Ama la diversidad en la familia. Inculca amor a la libertad, y ama el pluralismo como un bien.

? Respeta la intimidad de tus hijos, sus cosas, su armario, su mesa de estudio, su correspondencia. Y ens??ales a respetar a los dem?s y su intimidad.

? No dejes que se prolonguen demasiado las situaciones de excesiva exigencia. Para ello, debes estar atento a la salud y al descanso para que nadie llegue al agotamiento ps?quico o f?sico. Debes extremar los cuidados a los m?s necesitados (no todos los hijos son iguales), para evitar que tomen cuerpo las crisis de crecimiento o de madurez.

Publicado por mario.web @ 1:31
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