Viernes, 06 de mayo de 2011
?Qu? implica a profundidad defender la dignidad humana? Te invitamos a leer esta reflexi?n a cargo de Magda Figiel quien explora las aristas del concepto.
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En el nombre de la dignidad
En el nombre de la dignidad
Con el t?rmino dignidad pasa un poco lo mismo que con el amor. En su nombre unos defienden la vida, otros la quitan. Unos, por ejemplo en Auschwitz, eran capaces de sacrificar la propia para salvar al vecino, otros aplican al enfermo la eutanasia. El t?rmino dignidad puede servir de justificaci?n de actos y sistemas ideol?gicos incluso contrarios entre s?. ?Por qu??

Todos est?n de acuerdo, que se debe respetar la dignidad humana. No es menos evidente en nuestros tiempos, que los derechos humanos, que brotan de esta dignidad, deben ser protegidos por un r?gimen de Derecho. Esta convicci?n en la conciencia colectiva ha ido creciendo en nuestra cultura y constituye un verdadero progreso de la humanidad. Sin duda, un paso importante, que manifiesta este desarrollo, ha sido el reconocimiento oficial ?de la dignidad intr?nseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana? en la Declaraci?n Universal de los Derechos humanos en 1948.

Hoy d?a los organismos internacionales consideran prioritaria la necesidad de defender los derechos humanos basados en la aut?ntica dignidad humana. Lo demuestran los Objetivos de Desarrollo del Milenio, recordados en la Cumbre de Nueva York. Se ha subrayado adem?s la importancia de definir los fundamentos de esta dignidad y no s?lo declarar los derechos humanos, sino tambi?n implantar una legislaci?n qu? asegure que se pongan en pr?ctica.

Pero es importante hablar de los fundamentos que sostienen la dignidad. Aunque todos intuimos que la persona humana posee un valor especial, no se precisa siempre en qu? consiste y aumenta la cantidad de opiniones diferentes acerca de cuales son los derechos fundamentales de la persona.

Se adivina que en esta materia hay un retroceso social y un peligro. En el milenio que acaba de pasar ya se hab?a logrado una avanzada comprensi?n de la naturaleza humana (base de la dignidad) y un estudio profundo de la ley natural, que aclaraba los derechos y deberes de todo ser humano. Actualmente, los fundamentos de la dignidad humana se presentan con confusi?n, se van escondiendo detr?s de una niebla creciente en densidad. El consenso, seg?n el cual la fundamentaci?n natural de la dignidad humana ya debe pasar a la historia, es un retroceso.

Se usa m?s la palabra ?dignidad?, y sin embargo frecuentemente aparece como mero instrumento ret?rico. El t?rmino queda vac?o, si se desvincula de la naturaleza, porque el valor del ser humano proviene de su naturaleza, no de los resultados de votaciones y juicios humanos.

Aunque se habla m?s de la dignidad humana, nos preocupa que en la vida de los hombres y mujeres de nuestros tiempos m?s bien constatamos una crisis del respeto al ser humano. Una de las causas puede encontrarse en el relativismo reinante: sin reconocer la aut?ntica dignidad humana y consiguientemente nuestros verdaderos derechos humanos, no podremos asegurar un mundo con m?s seguridad, paz y libertad. Un anciano enfermo no se siente seguro, mientras pueda existir una ley que permita eliminar su vida sin su consentimiento. ?Acaso se le ocurrir?a llevar en su bolso del saco un papelito firmado que diga ?no quiero que se me aplique eutanasia?? No podemos sentirnos seguros, si lo que la ley dice sobre nuestros derechos depende de las opiniones variables de diferentes parlamentarios. La misma Declaraci?n Universal de los Derechos Humanos, despu?s de la triste experiencia de la segunda guerra mundial, nos dec?a en su pre?mbulo que el ?desconocimiento de los derechos humanos ha originado actos de barbarie ultrajantes?? (No ser?, que algo an?logo pasa con el aborto, por ejemplo?)

Es important?simo, por tanto, no olvidar en qu? se fundamenta la dignidad humana. Este valor ?nico, que seg?n todos bien intuimos, posee cada ser humano, se basa en nuestra forma de ser espiritual. La sublime dignidad humana le viene al hombre por ser el ?nico ser conocido que no s?lo es materia, sino tambi?n esp?ritu. Poseemos una especial singularidad y grandeza por la capacidad de comprender y transformar el mundo, de amar en la donaci?n libre a los dem?s y de elegir y determinar nuestro futuro de acuerdo a las propias decisiones.

La dignidad humana es un valor innato del ser humano que hace que siempre deba ser considerado como un fin y nunca como un medio.

Entender bien qu? es la dignidad y la naturaleza humana es sumamente necesario para poder deducir los verdaderos derechos humanos universales. Si se tienen estos derechos por ser un ser humano, y mientras vivimos no podemos dejar de ser seres humanos, entonces estos derechos no cambian. No se trata de inventar nuevos derechos y decidirlos por consenso, sino de reconocer los que todo ser humano tiene.

Afortunadamente, precisamente por ser inmutable la naturaleza humana, cada nueva persona que viene a este mundo nace con la capacidad de reconocer espont?neamente el verdadero valor de su propia persona y el de cada otra que encuentra. Esta dignidad se le presenta como algo sublime, misterioso, y al mismo tiempo evidente. As? como ninguna legislaci?n le puede quitar al ser humano la natural reacci?n de asombro ante la contemplaci?n del Mont Blanc nevado en un d?a de sol, no se le quita tampoco f?cilmente la admiraci?n ante un h?roe de cuento de hadas ni ante un Martin Luter King, que luch? por su gran ideal? Cada ser humano, precisamente por ser un ser humano, es capaz de descubrir la maravilla de la dignidad que se esconde en ?l mismo y en cada otro hombre y mujer. Desde luego la educaci?n y la legislaci?n pueden ayudar o dificultar el descubrimiento del diamante en un mont?n de carb?n. Es urgente que ambas disciplinas pongan manos a la obra, y nos ayuden a todos a redescubrir la grandeza del ser humano y la dignidad que deriva de ella.

Publicado por mario.web @ 2:00
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