Viernes, 06 de mayo de 2011

b. El pastor de la grey

Hemos hablado que la santidad es para todos y que la santidad, si queremos en verdad conseguirla, se debe programar. Esta programacion no es solamente de incumbencia particular. La santidad se enmarca dentro de las realidades terrenas, dentro de la vida cotidiana. Abraza las actividades mas intimas y personales, asi como las de la comunidad y aquella obras de pastoral que se insertan en la diocesis. Por ello, toca tambien al obispo promover la santidad de toda su diocesis, incluidas las personas consagradas. "La santidad del pueblo de Dios, a la cual se ordena el ministerio de santificaci?n del Obispo, es don de la gracia divina y manifestaci?n de la primac?a de Dios en la vida de la Iglesia. Por eso, en su ministerio debe promover incansablemente una aut?ntica pastoral y pedagog?a de la santidad... (asi) el Obispo ha de estimar y promover la vocaci?n y misi?n espec?ficas de la vida consagrada, que pertenece estable y firmemente a la vida y a la santidad de la Iglesia"17.

Las actividades de la mujer consagrada que se llevan a cabo encomunion con el Pastor de la diocesis, cobran un valor doblemente santificador: no solo porque son obras buenas, inscritas dentro del carisma o delprograma de santificacion personal, sino porque quedan enmarcadas y bendecidas por la obediencia al Obispo. El Obispo, a su vez, "procura que los Institutos crezcan y florezcan seg?n el esp?ritu de los Fundadores, protegi?ndolos y vigil?ndolos con su autoridad"18.

De esta forma se establece un comun programa de santidad: en la medida en que el Obispo vigila con su autoridad que los Institutos religiosos llevena a cabo su fin especifico, mediante la vivencia del genuino carsima, esta protegiendo y asegurando los medios para que las personas consagradas alcancen la santidad de acuerdo a su propio estado de vida. Por otra parte, la mujer consagrada, al trabajar en coordinacion con las disposiciones emanadas por el obispo, asegura un trabajo en favor de la santidad de la Iglesia en esa diocesis y de su propia santidad.

c. La religiosa del Tertio Millenio

Hemos hablado hasta ahora de dos protagonistas "externos" a la religiosa. Sin embargo no podemos seguir adelante en nuestro discurso sin dedicar una palabra a la religiosa en particular. Es ella quien se debe abrir a la gracia. Es ella quien debe cooperar con el Obispo. Es ella quien debe aprender a programar su santidad. ?Que cualidades son necesarias para que esta religiosa alcance la santidad?

Por mas sencillo o banal que pudiera parecer la siguiente apreciacion, tiene una fuerte razon psicologica y metafisica. Lo primero, lo esencial que se necesita para que la religiosa sea santa, es tener los deseos de ser santa.

Esta afirmacion la hemos basado sobre un argumento metaficio y psicologico. Desde el punto de vista metafisico bien sabemos que el "ser precede al hacer". Primero debo saber lo que soy para despues ponerme en marcha y asi alcanzar lo que debo alcanzar. Debo por tanto conocer los elemntos que son inherentes a la santidad de vida, de acuerdo a mi consagracion. Una consagracion que comprende toda mi persona, por toda la vida. Y como "la formaci?n integral de la persona comprende una dimensi?n f?sica, moral, intelectual y espiritual"19 ninguna esfera de mi vida puede quedar alejada o no estar tocada por mis aspiracones a la santidad. Los grandes fracasos enla vida consagrada consisten por hacer recovecos en algun aspecto de la vida. Es decir, reservarse para si algo en la vida, y no donarlo a Dios.

Desde el punto de vista psicologico, sabemos bien que la persona es lo que desea20. La religiosa no solo debe desear en lo mas profundo de su ser el ser santa. Este deseo debe ser el unico deseo en su vida. Aquella idea que polarice todo su existir. No es el apostolado lo que la hara santa. No es la oracion lo que la hara santa. No es la vivencia de los votos lo que la hara santa. Todos estos son medios, muy buenos en si mismos, que la pueden acercar al ideal de la santidad. Pero en realidad, lo que la hara santa, o para expresarlo en forma mas clara, aquello que le ayudara a alcanzar la santidad con mayor facilidad, es el movimiento que se da en su interior hacia un ideal. Decia Platon que ningun viento es favorable para quien no sabe a donde ir. Cuando se tiene la meta, se tienen los medios. Desgraciadamente mucha literatura del tipo humano ha inundado el mercado en los ultimos tiempos, haciendo parecer que todo es posible para el que quiere lograrlo. Sin duda alguna, las disposiciones positivas son medios que ayudan a alcanzar lo que uno se propone. Pero no lo es todo. Frente a los obstaculos que nos proporciona la vida ordinaria, no bastan solo el querer lograr. Es necesario tener claro el deseo profundo de alcanzar la meta, en este caso, la santidad.

Este deseo profundo, podemos llamar conviccion, nos debe llevar a la autoconviccion de que podemos alcanzar la santidad. Autoconviccion no es persuasion, sino el convencimiento real de que podemos alcanzar la santidad, porque Cristo nos invita a ello. Esta autoconviccion, significa estar convencido de que la santidad es para mi y de que la puedo alcanzar en forma real. Esta conviccion me llevara por tanto a optar en mi vida por este camino, el camino de la santidad. Vivire entonces la santidad como opcion fundamental, a la manera como los Apostoles vivieron con radicalidad el llamado de Cristo, convencidos que Dios los llamaba a ser santos. "Todos los hijos de la Iglesia, llamados por el Padre a " escuchar " a Cristo, deben sentir una profunda exigencia de conversi?n y de santidad. Pero... esta exigencia se refiere en primer lugar a la vida consagrada. En efecto, la vocaci?n de las personas consagradas a buscar ante todo el Reino de Dios es, principalmente, una llamada a la plena conversi?n, en la renuncia de s? mismo para vivir totalmente en el Se?or, para que Dios sea todo en todos."21

Como un elemento adecuado para ir preparando el propio programa de vida espiritual hacia la santidad, convendra cuestionarnos al final de nuestra jornada sobre los deseos de esta santidad. Aspirar a la santidad es basicamente tener en el alma siempre fresco el deso de ser santo.

d. El programa de vida espiritual

La santidad no se improvisa. Es un camino que debe recorrerse todos los dias. Si bien la meta puede ser muy clara, y los deseos e alcanzar dicha meta, muy fuertes, no son suficientes por si solos. En el camino hacia la santidad podemos encontrarnos con muchos obstaculos y dificultades. El problema no seran ls obstaculos o dificultades, inherentes a toda empresa espiritual.El problema sera no saberse como regir en esos momentos. El problema sera, sobretodo, el desalentarse.

Es necesario por tanto, contar con una guia, un mapa para alcanzar la santidad. Quien quiere escalar una montana, tiene presente la cima, pero tiene losojos puestos en el camino que esta pisando y tiene a la mano una carta geografica que le ayuda para no errar el camino.

Alguien ha dicho que el hombre es el unico animal que cae dos veces en el mismo error. Lejos de polemizar sobre esta aseveracion debenos ser conscientes y humildes para reonocer nuestra debilidad. Se nos hace dificil alcanzar la santidad no tanto por lo excelso del ideal, sino por lo fragin que somos. Cualquier contrariedad en la vida espiritual nos desalienta. Cualquieer contratiempo nos supone un sacrificio imposible de sufrir. Un obstaculo puede significar el cludicar en la lucha. Y no hablemos de la esfera emotiva o psicologica. Las pasiones, los sentimientos, las emociones se desbordan en nosotros y parecen obnubilar el horizonte.

Frente a todas estas aparentes adversidades debemos ser consciente que Dios nos quiere santos no "a pesar" de nuestros defectos, problemas, obstaculos o incertezas, sino "a traves" de ellas. Pero para ser santos a traves de nuestars fallas debemos conocernos cmo somos, aceptarnos y proponernos la superacion. Todo esto lo podemos lograr si contamos con un programa de vida espiritual que nos trace el sendero. Un camino de visa espiritual muy practico. Basado en nuestro ideal, debemos saber cual es nuestro defectodominante, aquella fuerza que polariza negativamente nuestro ser y no nos deja alcanzar la santdad. Basicamente puede ser la soberbia o la sensualidad. Acto seguido tendo que ver las manifestaciones mas constantes de este defecto dominante para luego aplicarme a vivir la virtud contraria al defecto. Pero esta virtud debe materializarse en puntos muy especificos de mi vivir diario. De lo contrario todo quedara en un muy buen deseo.

Al poner en practica los puntos practicos de la virtud, estoy ya trabajando directamente en alcanzar mi santidad.


e. Las superioras y las formadoras de la religiosa.

Puede parecer curioso hablar de la formadora como protagonista de la santidad de la religiosa. Sin embargo es facilmente explicable el papel que debe desempenar. En su calidad de madre, maestra y guia, compete a la formadora dar las bases de la santidad. Explicar teorica y practicamente en que consiste la santidad.

Pero mas curioso resulta hablar de la superiora como protagonista de la santidad de la religiosa. Inexplicablemente se percibe en algunos sectores de la vida consagrada femenina, que el papel de la superiora de comunidad queda relegado a un aspecto de tipo organizativo, de gobierno, algo que podriamos llamar, uan labor de gerente administrativo. Si bien las labores que coordina pueden ser eminentemente espirituales: revisar el fiel cumplimiento de las normas, de las constituciones, de las ultimas circulares y/o disposiciones emanadas por el Capitulo General o el Consejo General. Sin embargo, su labor formativa no entra en ninguna consideracion practica. Se piensa que la religiosa de votos profesa ya esta formada o lo resuelve todo en oros ambitos, con bien pueden ser la direccion espiritual (en caso de que la tenga) o en la confesion.

Por claridad de conceptos, debemos decir que la santidad baja a aspectos concretos que en muchas ocasiones se le puede escapar al director espiritual, especialmente cuando es una persona externa a la Congregacion, como de hecho sucede en la practica. Es necesario confrontar nuestra vida con alguien que nos ve, nos concoce desde dentro de la comunidad y que vive, o se esfuerza por vivir, el carisma de la Congregacion. Esta persona puede ser la superiora, quien, con una adecuada formacion, puede ayudar a la religiosa a alcanzar la santidad. "Los superiores tienen la especial obligaci?n de gobernar de acuerdo con las constituciones del instituto y de promover la santidad de sus miembros. En sus personas, los superiores deben ser modelos de fidelidad al magisterio de la Iglesia y a las normas y tradici?n de su instituto. Deben tambi?n promover la vida consagrada de sus religiosos con su vigilancia y correcci?n, su apoyo y su paciencia"22

Por lo tanto, el mismo Magistero de la Iglesia, no solo acepta la propuesta de que la superiora tenga una funcion formativa, sino que la apoya y la promueve.

La religiosa, por su parte, debe saber ver en la figura de la superiora, el instrumento querido por la voluntad de Dios para su propia santificacion. Al ayudarse de ella con humildad y sencillez, Dios la bendecira en su trabajo por alcanzar la santidad.


f. El carisma y el patrimonio espiritual de cada instituto. (VC, 36)

"Se invita pues a los Institutos a reproducir con valor la audacia, la creatividad y la santidad de sus fundadores y fundadoras como respuesta a los signos de los tiempos que surgen en el mundo de hoy.Esta invitaci?n es sobre todo una llamada a perseverar en el camino de santidad a trav?s de las dificultades materiales y espirituales que marcan la vida cotidiana".23

La santidad requiere de modelos plausibles, accesibles a nuestro modo de vivir y de entender la realidad de la vida epsiritual y de la vida material con la que tenemos que convvir todos los dias.Hemos hablado al inicio de este articulo que la santidad no consiste en ransfiguraciones misticas, sino que se realiza en lo cotidiano de nuestra vida. Dentro de la pedagogia, el alumno complementa su ense?anza mas facilmente cuando contratsta con la realidad todo lo que ha parendido en teoria. Asi, la muejr consagrada puede vivir el ideal de santidad cuando puede tocar con sus manos y con su espiritu aquel ideal de santidad que le propone su Instituto religioso, en una persona concreta. La historia del Fundador/a puede presentarse como una fomra atractiva de santidad, pues presenta una vivencia posible de todo aquello que se ensena.

Sin duda alguna que el esfuerzo por vivir y aplicar el carisma y el patrimonio espiritual de cad instituto sera tambien un elemento santificador, en el sentido de que sirve como elemento unitivo de todos los esfuerzos del vivir cotidiano.


g. El silencio de la adoracion: oracion y ascesis (VC, 38)

"La llamada a la santidad es acogida y puede ser cultivada s?lo en el silencio de la adoraci?n ante la infinita trascendencia de Dios: " Debemos confesar que todos tenemos necesidad de este silencio cargado de presencia adorada: la teolog?a, para poder valorizar plenamente su propia alma sapiencial y espiritual; la oraci?n, para que no se olvide nunca de que ver a Dios significa bajar del monte con un rostro tan radiante que obligue a cubrirlo con un velo (cf. Ex 34, 33) [...]; el compromiso, para renunciar a encerrarse en una lucha sin amor y perd?n [...]. Todos, tanto creyentes como no creyentes, necesitan aprender un silencio que permita al Otro hablar, cuando quiera y como quiera, y a nosotros comprender esa palabra ".Esto comporta en concreto una gran fidelidad a la oraci?n lit?rgica y personal, a los tiempos dedicados a la oraci?n mental y a la contemplaci?n, a la adoraci?n eucar?stica, los retiros mensuales y los ejercicios espirituales.Es necesario tambi?n tener presentes los medios asc?ticos t?picos de la tradici?n espiritual de la Iglesia y del propio Instituto. Ellos han sido y son a?n una ayuda poderosa para un aut?ntico camino de santidad. La ascesis, ayudando a dominar y corregir las tendencias de la naturaleza humana herida por el pecado, es verdaderamente indispensable a la persona consagrada para permanecer fiel a la propia vocaci?n y seguir a Jes?s por el camino de la Cruz"24

Quienes se dedican a la actividad pastoral en neustros tiemos, pueden correr el reisgo de dejarse absorber por los diversos compromisos contraidos. La escasez de personal consagrado hacer pesar sobre las religiosas un gran numero de tareas que se deeben llevar a cabo casi simultanemente, dejando la oracion para un segundo momento. Este peligro ha quedado muy bien explicitado en el siguiente parrafo: "A veces la fidelidad a la oraci?n personal y lit?rgica exigir? un aut?ntico esfuerzo para no dejarse consumir por un activismo destructor. En caso contrario no se produce fruto: "Como el sarmiento no puede dar fruto por s?, si no permanece en la vid, as? tampoco vosotros, si no permanec?is en m?" (Jn 15, 4)."25

La luchas por adquirir la santidad requiere constantemente ir a la fuente misma de la santidad y eso se logra unicamente con la oracion. Ahi se encontarran las fuerzas para volver a comenzaruna y otra vez la conquista por la santidad.

Se puede correr el reisgo de pensar que las actividades apostolicas, buenas, laudables ymuy santas en si mismas, nos santifican, con solo realizarlas con pureza de intencion. Sin embargo , esto no es asi. Podemos ofrecer tan solo un servicio, pero no la imagen de Cristo, que deberia ser el fundamento de todo apostolado. Por ello, laoracion nos transforma, reafirma nuestros deseos de santidad y nos permite estar unidos con Aquel que es la santidad misma.

No podemos olvidar que la oracion debe bajar a la parte practica de nuestra vida, de lo contrario no la podemos llamar oracion. La oracion, si es verdadera, debe iluminar nuestra vida, pues nos hace ver cual es la voluntad de Dios.

Pero para cumplir con esta voluntad de Dios en lo cotidiano necesitamos realizar un esfuerzo. Debenmos luchar contra el demonio, la carne y las asechanzas del mundo, que no por ser frecuentemente menciondadas en nuestro tiempo, han dejado de existir. Por ello Vita Consecrata, con un sano realismo antropol?ogico nos invita a utilizar los medios de ascesis para combatir estas tres realidades que nos impiden alcanzar la santidad.


h. La vida espiritual en primer lugar (VC, 93 y RC, 20)

"Se trata de dirigir la mirada a la espiritualidad entendida en el sentido m?s fuerte del t?rmino, o sea la vida seg?n el Esp?ritu. La vida consagrada hoy necesita sobre todo de un impulso espiritual, que ayude a penetrar en lo concreto de la vida el sentido evang?lico y espiritual de la consagraci?n bautismal y de su nueva y especial consagraci?n"26
"Un programa que debe empezar dejando todo por Cristo (cf. Mt 4, 18-22; 19, 21.27; Lc 5, 11), anteponi?ndolo a cualquier otra cosa para poder participar plenamente en su misterio pascual"27

Darle la primacia a la vida espiritual significa dejarnos guiar por lo que ios ha querido de la vida consagrada: un seguimiento mas cercano y mas fiel de Jesucristo. Significa un contemplar el rostro de Cristo y un ponerlo en la practica todos los dias.

Solo asi la mujer consagrada podra alcanzar lasantidad de vida a la que esta llamada por su especial consagracion a Dios.

NOTAS
1 Paulo VI, Lumen Gentium, n.40
2 Juan Pablo II, Novo Millennio Ineunte, 6.1.2001, n. 31
3 Ibidem, n. 30 y 31
4 "El programa de vida de cada bautizado implica una perfecci?n que no puede ser negada a ning?n cristiano coherente con las santas promesas del bautismo. De hecho, el programa del bautismo, con sus exigencias de santidad y de lucha contra toda forma de pecado, puede y debe ser considerado un programa de perfecci?n".?ngel Pardilla, Vita consacrata per il nuovo millennio, Libreria Editrice Vaticana, Citt? del Vaticano, 2003, p.1376
5 Incluso Juan Pablo II ha mencionado la importancia y trazado el programa de santidad para los obispos, en la Exhortaci?n apost?lica post-sinodal Pastores Gregis, 16.10.2003, n.12, de forma que todos los miembros que pertenecen a la Iglesia tiendan a la santidad de vida, comenzando por su Pastor, el Obispo.
6 Juan Pablo II, Vita Consecrata, 25.4.1996, n.35
7 Paulo VI, Lumen Gentium, n.44
8 Juan Pablo II, Ecclesia in Europa", 28.6.2003, n.38
9 Juan Pablo II, Vita Consecrata, 25.4.1996, n.93 y 94
10 Para profundizar sobre el tema de la programaci?n a nivel personal, recomendamos la lectura del libro Covey, Los diez h?bitos de las personas altamente eficaces, Ed. Grijalbo, M?xico, D.F.
11 Juan Pablo II, Novo Millennio Ineunte, 6.1.2001, n. 31
12 Juan Pablo II, Vita Consecrata, 25.4.1996, n. 35
13 Ibidem. n.41
14 Ibidem. n.21
15 Vicariato di Roma, Prontuario teologico, Edizioni Studi Domenicano, Bologna, 1991
16 Juan Pablo II, Vita consacrata 25.4.1996 n.21
17 Juan Pablo II, Pastores gregis, 16.10.2003, n. 41 y 50
18 Sagrada Congregacion para losReligiosos e Institutos Seculares, Mutuae Relationes, 14.5.1978
19 Congregacion para los Institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostolica, Orientaciones sobre la formacion en los Institutos religiosos, 2.2.1990 n.34
20 Para quien desee profundizar en el tratado psicologico de los deseos, la obre de Andre Louf, Generati dallo Spirito, Ed. Qiqalon, Magnano, 1994, es de una claridad meridiana, ofreciendo ademas certeras disposiciones y sugerencias para el trabajo en la direccion espiritual.
21 Juan Pablo II, Vita consacrata 25.4.1996 n.35
22 Sagrada Congregacion para los religiosos e institutos seculares, Elementos esenciales de la doctrina de la Iglesiasobre la vida religiosa dirigidos a los Institutos dedicados a las obras aposolicas, 31.5.1983, n.44
23 Juan Pablo II, Vita consacrata 25.4.1996 n.36
24 Ibidem. n. 38
25 Congregacion para los Institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostolica. Caminar desde Cristo, 19.5.2002 n. 25
26 Ibidem.n.20
27 Juan Pablo II, Vita consacrata 25.4.1996 n.20


Publicado por mario.web @ 19:19
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