Viernes, 06 de mayo de 2011
Fernando Rodr?guez Doval habla sobre la figura del dirigente social y empresarial mexicano.
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Carlos Mar?a Abascal o la pasi?n por transformar el mundo
Carlos Mar?a Abascal o la pasi?n por transformar el mundo
Quiso demostrar que el bien com?n no es un estadio et?reo o atemporal, mucho menos una frase para un buen discurso ni una utop?a inalcanzable, sino realidad constante y cotidiana: la disposici?n permanente de nuestra voluntad para convertir cada instante de nuestra vida en una oportunidad para servir a los dem?s

El pasado 2 de diciembre falleci? en M?xico Carlos Mar?a Abascal Carranza, quien fuera importante dirigente empresarial y social, as? como Secretario del Trabajo y de Gobernaci?n durante el per?odo presidencial de Vicente Fox. Toda la clase pol?tica, incluso aquella vinculada con la izquierda m?s radical, reconoci? en Abascal una enorme congruencia y una gran calidad humana para dialogar y construir acuerdos en pos del bien com?n, principal raz?n de ser del Estado y leg?tima aspiraci?n de la comunidad pol?tica.

A Carlos Abascal habr?a que definirlo, ante todo, como un pol?tico cat?lico. As? se entendi? ?l desde siempre. Era hijo de Salvador Abascal Infante, el gran l?der del sinarquismo, movimiento popular y multitudinario que en los a?os treinta y cuarenta del siglo veinte luch? en M?xico por la libertad religiosa y por la defensa de los valores cat?licos en medio del laicismo militante del gobierno y de las persecuciones religiosas.

Carlos Abascal se forj? en un ambiente de sacrificio y de lucha por Dios y por M?xico. Era un cristiano alegre que hu?a de todo integrismo, el cual por definici?n es pesimista y desesperanzador al observar que la realidad no se parece al ideal. Pero su catolicismo militante, criticado no pocas veces desde la ignorancia y la mala fe, en ning?n momento signific? intransigencia ni mucho menos fanatismo; antes bien, era respetado por propios y extra?os y reconocido como interlocutor v?lido por todo el mundo. Demostr? que s?lo desde la firmeza de las propias convicciones puede haber un di?logo fecundo con quienes no piensan como uno. Abascal dialogaba con todos porque cre?a de buena fe que todas las personas son id?nticas en dignidad y por eso pod?an tener parte de raz?n, adem?s de ser el mecanismo m?s eficaz para construir acuerdos. Repet?a con frecuencia aquella frase evang?lica de que ?bienaventurados los que buscan la paz?: ?l, en efecto, siempre busc? la conciliaci?n antes que la confrontaci?n, sin que eso fuera obst?culo para que defendiera con pasi?n la verdad. Dej? muy claro, de esta manera, que la fidelidad inquebrantable a unas ideas y a unos principios en ning?n momento est? re?ida con la eficacia pol?tica, y le dio unas clases de respeto y democracia aut?ntica a todos aquellos paladines de la tolerancia que, sin embargo, suelen ser profundamente intolerantes con los que no comparten su pensamiento pol?ticamente correcto.

Carlos Abascal fue un pol?tico extraordinariamente eficaz. Su paso por la Secretar?a del Trabajo se caracteriz? por el acuerdo constante con obreros y patrones, siendo el per?odo en muchos a?os en que M?xico registr? menos huelgas y paros laborales. ?l no hablaba de las conquistas obreras o de las luchas sindicales, como lo har?a un militante de la izquierda; tampoco hac?a referencia al mercado de trabajo y de c?mo se ajustan la oferta y la demanda, como lo har?a un tecn?crata neoliberal; ?l hablaba de la dignidad del trabajador, de la importancia de buscar su desarrollo humano integral y, junto con su patr?n, el bien com?n de la empresa y su responsabilidad social: as? lo dec?a un fiel seguidor de las ense?anzas socialcristianas.

Su eficacia tambi?n qued? de manifiesto el tiempo en que estuvo a cargo de la Secretar?a de Gobernaci?n. Le toc? entonces enfrentar uno de los momentos pol?ticamente m?s complicados de la historia reciente de M?xico, lo mismo por el conflicto magisterial en Oaxaca que por el problema postelectoral en 2006, sin dejar de lado los sucesos en la mina de Pasta de Conchos. Todos esos trances los enfrent? con sabidur?a y con enorme capacidad de di?logo, y finalmente y a pesar de todo el pa?s sali? adelante en buena medida gracias a ?l.

Amar, saber y servir era la trilog?a que mov?a su vida. Amar, porque de esta forma uno puede desprenderse del ego?smo y buscar realmente el bien del otro; saber, porque sin conocimiento real sobre la persona y su entorno cualquier esfuerzo ser? vano; y servir, porque es la raz?n de ser de una pol?tica que tenga en el centro al ser humano.

En uno de sus ?ltimos discursos, dirigido a miembros del Partido Acci?n Nacional en el que ?l militaba, dec?a que es un error conformarse ?nicamente con administrar el poder teniendo por delante la enorme tarea de transformar al mundo. Carlos Mar?a Abascal quer?a transformar el mundo con el amor, quer?a que nuestros tiempos fueran m?s humanos, m?s solidarios, m?s justos, m?s comprometidos con la persona humana y su desarrollo integral. Este af?n por transformar el mundo lo llev? hasta sus ?ltimas consecuencias y ah? por donde fue de alguna manera lo logr?. Demostr? que el bien com?n no es un estadio et?reo o atemporal, mucho menos una frase para un buen discurso ni una utop?a inalcanzable, sino realidad constante y cotidiana: la disposici?n permanente de nuestra voluntad para convertir cada instante de nuestra vida en una oportunidad para servir a los dem?s.

Publicado por mario.web @ 23:54
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