S?bado, 07 de mayo de 2011

Fuente: Catholic.net
Autor: Vicente D. Yanes

?Qu? figura podr?a lograrse despu?s de una cuarentena pasada en el gimnasio? Imaginemos que nuestra devota y asidua compra de nuestro cereal favorito (o cualquier otro art?culo de consumo que sea de nuestro agrado) nos otorga, como pago a nuestro constante sacrificio pecuniario, un premio. Sigamos so?ando. Abrimos la envoltura transparente en la que se lee: ?Has sido ganador?. Desdoblamos un billetito y encontramos escrito con colores de ?l?eme a fuerzas? lo siguiente: ?Has ganado 40 d?as gratis de admisi?n al prestigioso ?xxxxxx?, gimnasio de los atletas, m?quina de galanes, forjadora de estrellas. Disp?n de todos los aparatos a tu antojo. Recibe lecciones del personal profesional. Ba?os de vapor y jacuzzes. Todos los d?as. Cuarenta d?as, desde las 5.30 de la ma?ana hasta las 23.00 de la noche. Alimentaci?n incluida?.

Despu?s de soltar un largo y canino ?guaaaau?, sin duda que no lo habr?amos cre?do y volver?amos a leer el papelito de la suerte una y otra vez hasta aprenderlo casi de memoria. La interjecci?n de sorpresa puede variar seg?n temperamentos y costumbres, lo que no se pone en duda es que aprovechar?amos la oportunidad del gimnasio gratis para auto-clonarnos en otros Stallone, Van Dame y compa??a.

La Cuaresma te ofrece otro gimnasio, tambi?n gratis y con una gama variada de aparatos para ejercitarte y fortalecerte. Se trata, desde luego, de un gimnasio espiritual, para poner vigorosa tu alma. Si los rayos-X o los ultrasonidos nos dieran una imagen del alma, seguramente muchos sentir?amos verg?enza de verla tan raqu?tica, nos dar?a pena presentarnos tan desnutridos ante los dem?s... ?Y no nos importa que as? la vea Dios?

El Papa ha escrito, como todos los a?os, una carta con ciertas orientaciones para que aprovechemos mejor este per?odo de la Cuaresma. Me permito tomar algunos extractos para que cada uno de nosotros pueda trazarse mejor su programa personal para fortalecerse en este gimnasio espiritual que es la Cuaresma.

Lo primero es examinarse, hacerse un ?chequeo? para conocer nuestros puntos flacos, d?nde nos falta peso, de qu? pierna cojeamos... Gran auxiliar para hacer este examen es el Evangelio, hay que ayudarnos de ?l y confrontar nuestra vida con la de Jes?s (nuestro modelo ayer, hoy y siempre).

El ejercicio base que propone el Papa puede resumirse en esta frase: ?Hay mayor felicidad en dar que en recibir? (He 20,35). Las oportunidades abundan y las manifestaciones pueden ser muy diversas: ofrecerse a ayudar en casa, dar un consejo a un amigo, dar una ayuda caritativa a una persona necesitada, explicar una lecci?n a quien no comprende, etc.

En el fondo se trata de combatir esa tendencia que es com?n denominador de todos los hombres y que se llama ego?smo. La soluci?n est? en salir de uno mismo y poner al pr?jimo antes que a uno mismo.

Surgir? una pregunta: pero, ?c?mo voy a amar, a servir a los dem?s si tambi?n son ego?stas como yo? El Papa nos recuerda que el Hijo de Dios nos ha amado primero, ?siendo nosotros todav?a pecadores?. Nadie puede decir ?yo a ?ste no lo trato?, pues Cristo baj? del cielo por amor a todos los hombres.

En esta Cuaresma podemos hacer mucho, si queremos. Podemos convertirnos, si queremos. Y nos convertiremos si trabajamos junto con Dios y con Mar?a, Madre de la Iglesia.


Publicado por mario.web @ 0:32
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