S?bado, 07 de mayo de 2011


Fuente: Yo influyo.com
Autor: Salvador I. Reding Vida?a

Para las personas que no est?n a gusto con su sexo, para aquellas que dicen que est?n en el cuerpo equivocado, se ofrece la cirug?a. Una vez intervenidos quir?rgica y pl?sticamente, los hombres se vuelven mujeres y viceversa. Pero este cambio es solamente relativo: su real sexo no ha cambiado.

?Por qu? no han cambiado de sexo, si tienen ahora apariencia del otro sexo, y hasta senos y vaginas o penes artificiales? Porque los cambios son est?ticos, y en parte hormonales, pero su sexo sigue siendo el mismo. Son personas mutiladas, con implantes, pero esencialmente con el mismo sexo natal.

La esencia de la sexualidad est? en los genitales, pero en ellos fundamentalmente en los ?rganos que producen uno de dos elementos: espermatozoides u ?vulos. Mientras un individuo tenga test?culos y una pr?stata que produzcan semen y testosterona, ese individuo seguir? siendo var?n. Si le son extirpados los test?culos, entonces quedar?a relativamente asexuado, pero eso no lo convierte en mujer. ?Conserva la pr?stata y/o no tiene ovarios? Es var?n, mutilado, pero var?n.

Al rev?s, una mujer a quien le desaparezcan los senos, la vagina y la vulva en particular, aunque le injerten pr?tesis que simulen dos test?culos y un pene, seguir? siendo mujer, en tanto tenga ovarios que producen ?vulos y estr?geno. Si ?stos le son extirpados, ser?a tambi?n relativamente un ser asexuado, pero eso no la convierte en var?n: no tiene test?culos, es mujer con apariencia masculina.

Los tratamientos hormonales que reciben los varones que desean ser mujeres, junto con los implantes para hacer crecer los senos y las caderas, redondear las piernas y eliminar vello masculino, no convierten a nadie en mujer. Se trata de un var?n con elementos femeninos artificiales. Si le retiran los test?culos y el pene, y le hacen un hueco simulando vagina y vulva, seguir? siendo var?n con apariencia de mujer: s?lo parece mujer.

En resumen de lo anterior: la sexualidad f?sica esencialmente est? determinada por la presencia de ?rganos que producen uno de los dos gametos: espermatozoides u ?vulos. La producci?n de hormonas sexuales puede inhibirse.

Hay otros elementos f?sicos diferenciales que no se cambian y que difieren entre los sexos, como es la estructura ?sea, distinta para hombres y mujeres; un esqueleto puede ser identificado como el de un hombre o de una mujer. No hay cirug?a que cambie o modifique esto. Las cuerdas vocales son distintas y cambiarlas de sexo est? m?s que en chino. Esa ?manzana de Ad?n?? delata.

Pero hay algo esencial en la diferencia de sexos, que nadie, ning?n cirujano pl?stico, puede cambiar, y que hace permanente la esencia de ser var?n o mujer: el ADN. Veamos una cita del texto ?ADN Y MEDICINA FORENSE, Diez a?os de Experiencia?, escrito por Rosario Alicia Sotelo Lago, Graciela Eleta y Carlos Gatti, de Argentina:

?El ADN es el componente fundamental de los cromosomas y contiene la informaci?n hereditaria requerida para transmitir, de padres a hijos, similitudes y diferencias.

?El n?mero de cromosomas de la especie humana es de 46, los cuales se agrupan en 23 pares: 22 de ellos llamados ?pares autos?micos? no presentan diferencias de acuerdo al sexo; el restante, el par 23, ?par sexual?, tiene caracter?sticas diferentes determinadas por cada uno de los sexos. Los 23 pares de cromosomas est?n contenidos en el interior del n?cleo celular?.

Todos sabemos que el ADN, la ?huella digital gen?tica? de la persona, se determina en el momento de la concepci?n y permanece invariable a trav?s de la vida, conserv?ndose en los restos humanos tambi?n permanentemente. Por eso, la medicina forense tiene en el m?todo del ADN un aliado excelente.

Supongamos que un cirujano logra implantar funcionalmente a un supuesto transexual los necesarios ovarios o test?culos, los del nuevo sexo (que ser?an ajenos). El testarudo ADN se mantiene en el sexo original. La psique es tambi?n muy necia: no cambia, s?lo se adapta parcialmente. De hecho, el cerebro tiene algunas caracter?sticas sexuales. As?, el cambio sigue siendo relativo, aunque sea satisfactorio para el paciente y su m?dico (y su cuenta de cheques).

Bajo estos argumentos, la transexualidad verdadera no existe. Quienes dicen haber cambiado, transmutado su sexo al contrario, de var?n a mujer o viceversa, lo han hecho solamente en algunos elementos corporales, pero la esencia de su sexo no ha cambiado; su ADN as? lo confirma y su incapacidad de producir los gametos contrarios, espermatozoides u ?vulos, les impide cambiar de sexo.

Con un sexo se nace y se muere, aunque se modifiquen las anatom?as en buena parte y se produzcan cambios a base de hormonas; las propias, por cierto, seguir?n produci?ndose en el cuerpo modificado, en tanto permanezcan ovarios o test?culos y no sea inhibida su funci?n. La nueva sexualidad relativa solamente puede mantenerse en lo que fue logrado por cirug?a, con tratamientos hormonales de por vida (las hormonas naturales son muy tercas).

Quienes se han sometido a las intervenciones pl?sticas para ?cambiar? artificialmente de sexo, pueden estar muy satisfechos(as) con su nueva anatom?a, y hasta obtener legalmente su cambio de nombre y sexo, y ser socialmente aceptados(as) en su nueva personalidad, pero no han dejado, esencialmente, de ser lo que nacieron: varones o mujeres.

Todo esto es importante para nuestra sociedad, pues la promoci?n del argumentado ?derecho? a cambiar de sexo, es solamente el apoyo al cambio de partes de la anatom?a, sin poder modificar la esencia sexual, con el ADN a la cabeza de todo ello. Hace m?s o menos felices (?felices?) a algunos, pero tambi?n frustrados de por vida a otros, los tard?amente arrepentidos.

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Publicado por mario.web @ 0:33
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